
Aunque en cuestión de infraestructura de redes en Europa hemos ido por delante de los americanos en los últimos años, con la llegada de la tecnología LTE se han puesto las pilas entre operadoras y fabricantes de teléfonos, especialmente HTC.
También ha sido una de las causas por las que HTC se ha dado un porrazo en sus últimos resultados financieros, con una gama demasiado enfocada a la nueva conectividad. Ahora el paso se va a dar en Europa, concretamente en Alemania, por parte de Vodafone y la citada HTC.










