
Está muy claro que el mayor problema de los teléfonos inteligentes en general es la batería. Últimamente los fabricantes parecieran que están en una carrera por tener la mejor pantalla, el mejor procesador e incluir todas las opciones de conectividad disponibles, no digo que eso esté mal, de hecho me parece buenísimo que busquen lo mejor para el cliente, pero han dejado algo muy importante de lado: La autonomía del gadget de turno.
Samsung quiere tomar la batuta en este sentido, si quieren ser los número uno vendiendo teléfonos y quitarle ese título a Nokia, entonces deben hacerlo bien, deben aportar algo nuevo y justamente ese es su propósito para este año.











