
La seguridad en las comunicaciones gubernamentales y militares es fundamental para evitar las filtraciones no deseadas. En Estados Unidos, conscientes de ello, llevan tiempo trabajando en ello para poder comunicarse entre sí a través de los teléfonos móviles de forma segura. El elegido para esta misión: Android.
Evidentemente no recibirán una versión comercial como la que usamos nosotros a diario sino una distribución modificada con diferentes medidas de seguridad para evitar ataques informáticos y poder transmitir la información de forma segura. Algo muy útil tanto para los altos mandos como para los soldados, a quienes el gobierno les prohíbe utilizar sus propios teléfonos para comunicarse entre ellos.









