
Con la resaca de los últimos acontecimientos tras el recientemente celebrado foro Google I/O, los desarrollos realizados sobre la plataforma Android no han dejado indiferente a nadie, tanto para bien como para mal. Los que esperan poder adquirir un terminal equipado con la versión 2.2 Froyo buscando una plataforma que satisfaga sus necesidades están por un lado. Sin embargo, el punto más negativo lo representa el colectivo de usuarios que esperan poder unirse a los primeros con unas actualizaciones que nunca llegan.
Lo que parece dar buena cuenta del “ligero” descontrol que sufre el mercado de Android, el cual parece haberse escapado al control de la empresa que lo creó. Buenas expectativas y un cada vez mayor número de usuarios descontentos que se ven como Google y los diferentes fabricantes se pasan la pelota de un tejado a otro, olvidando el gran parque de terminales que ha sentado las bases de la expansión del que posiblemente sea el único sistema operativo que pueda hacer temblar los cimientos de los de Cupertino y su iPhone.




Entre la avalancha de información que nos llega de Barcelona y el 




