
Investigadores de la Universidad de California han conseguido transformar la cámara de 5 megapíxeles del iPhone 4 en un microscopio capaz de detectar desordenes sanguíneos –aunque evidentemente esto dependerá de si el que mira sabe discernir lo que ve-.
No es la primera vez que se convierte un móvil en un microscopio, pero la novedad en este caso es que la modificación es realmente sencilla, nada aparatosa y cuesta menos de 40 dólares. En concreto se trata de una lente esférica de 1 milímetro embebida en una goma, la cual se engancha a la cámara del iPhone.




