
A Nokia se le ha atragantado la transición a la era de los smartphones. Symbian no ha sabido adaptarse a las necesidades de los usuarios a tiempo y lo ha pagado caro: Apple y Android les han comido muchísimo terreno. Es cierto que por especificaciones los finlandeses han sacado buenos terminales, otros no tanto como el X6, pero no ha sido suficiente para seguirle la pista a los actuales líderes del mercado.
El resto de la historia ya la sabéis: Nokia se alía con Microsoft y empiezan a aparecer primeros terminales de esa relación. El Lumia 710, el 800 y el 900. De momento no lo han hecho del todo mal, pero andan lejos de las cifras de sus competidores, obvio. Sin embargo en Nokia se ven muy optimistas para el 2012.











