
Apple se ha tomado muy en serio todo el revuelo causado por el registro de ubicación geográfica que realizan sus terminales, hasta el punto que el propio Jobs tuviera que salir al paso con unas siempre escuetas aclaraciones, al igual que contundentes. Tanto es así que para subsanar el problema incorporará una serie de cambios en una actualización menor del sistema operativo que estará disponible en el transcurso de las próximas dos semanas.
Al parecer iOS 4.3.3 incluirá, además de mejoras en el redimiento de las baterías de los dispositivos, reducirá considerablemente el tamaños de la base de datos que almacena los registros de localización, ya que muy posiblemente reduzca el tiempo almacenamiento de los mismos hasta una semana de antigüedad, al tiempo que terminará con el volcado de estos datos a iTunes en cada sincronización.











