
Está claro que el cambio de CEO en Google, relegando a Eric Schmidt a un puesto de delegado en el consejo de dirección, siendo Larry Page el que ocupase su cargo, iba a ocasionar algunos giros inesperados en la que hasta ahora era la política de los abanderados del “don’t be evil“.
La aparición de la red social Google+ y su rápida expansión han acelerado los planes de Google por retirar de la circulación algunos de sus servicios para potenciar así otros con mayor calado entre los usuarios. Este es el caso de la red de anuncios AdMob, el cual cede su lugar a Google AdSense a partir de ahora en la web, quedando como fuente de ingresos única dentro de aplicaciones móviles nativas para Android e iOS, principalmente.
Un replanteamiento del servicio de publicidad que se pone en marcha con la antelación necesaria a la supuesta entrada en funcionamiento de iAd, la plataforma de publicidad desarrollada en HTML5 y enfocada a aplicaciones de Apple, con Eddy Cue al frente de la división de servicios de Internet en la que se engloba tras su reciente promoción de manos del propio Tim Cook.









