
La tecnología día a día nos puede llegar a sorprender a poco que nos dejemos llevar. No hace más de 12 años, los ordenadores de algo más de 500 Mhz eran máquinas de alta potencia (y gran tamaño), que, aún así, a duras penas cargaban con sistemas operativos que en realidad eran simples y efectivos, pero bastante arcáicos.
Hoy en día, y casi sin darnos cuenta, tenemos máquinas de pocos centímetros en nuestras manos con la misma, o incluso más potencia, las cuales corren fluidamente varios sistemas operativos y emulan otros tantos (mucho más sofisticados que los de antes, como Ubuntu), ¿No es increíble?








