Qué pasará con la obligación de usar USB-C en los móviles: las opciones de Apple, Android y el frenazo a la innovación
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Qué pasará con la obligación de usar USB-C en los móviles: las opciones de Apple, Android y el frenazo a la innovación

Aunque lleva ya varios años de debate y diversos procesos burocráticos, fue esta semana cuando se aprobó definitivamente la nueva normativa europea sobre el puerto de carga único. Esta nueva medida entrará en vigor en 2025 imponiendo que el USB-C sea el estándar de carga de dispositivos electrónicos varios como los smartphones, tablets, cámaras digitales, auriculares, altavoces u ordenadores portátiles, aunque estos últimos tienen un margen mayor hasta 2026.

Esta nueva legislación traerá consecuencias a todo el sector en términos de innovación, al menos si se quieren desarrollar nuevos estándares. Ya en casos más concretos, es Apple la que acapara todas las miradas por su empeño en seguir integrando el conector Lightning en sus iPhone. También algunos fabricantes Android tendrán que medir las consecuencias.

Apple, si quiere, puede "esquivar" esta normativa

Iphone Magsafe

La ley será de obligatorio cumplimiento y estamos seguros de que tanto Apple como otros fabricantes lo harán. A día de hoy no han trascendido las consecuencias que acarrearía no hacerlo, pero a buen seguro que habrá cuanto menos una multa millonaria. Motivo de peso para que, salvo sorpresa, Apple acabe cumpliendo, aunque podría buscar los recovecos de la normativa..

Según confirmaba el periodista Tom Warren hace un año, esta normativa no aplicaría a dispositivos que únicamente se carguen de forma inalámbrica. Claramente, aquí entraría la posibilidad de ver el tan rumoreado iPhone sin puertos. Si bien esto lleva sonando desde 2018 y exigiría de importantes avances en la tecnología inalámbrica, no podría ser más oportuna esta ocasión. Si ya se intuye un desarrollo interno acerca del tema, a 2 años vista parece ser una opción más que factible.

Adaptador Lightning
¿Imaginas un iPhone con Lightning en 2025 y que venga con este adaptador? No lo descartes

En caso de no poder precipitar esta tecnología y echarse el tiempo encima, hay una tercera vía que parece no contemplarse entre los principales leakers de Apple, pero que tampoco sorprendería. Sería la de añadir un adaptador de Lightning a USB-C en los modelos europeos, ya sea en la caja o aparte al realizar la compra. Por raro e incluso extravagante que suene, ya vimos a Apple hacer algo similar cuando eliminó el jack de auriculares con el iPhone 7. Y eso que en aquella ocasión no le obligaba ninguna ley.

Menos problemas para Android, aunque sí en la gama más económica

A día de hoy nos resulta impensable imaginar un gama alta de Android que incorpore un puerto de carga que no sea el USB-C. Desde hace ya varios años está muy estandarizado y también en la gama media. Sin embargo, sigue habiendo una buena cantidad de móviles nuevos con Micro USB en la gama de menor rango.

Para muestras recientes nos ceñimos a dispositivos como el Xiaomi Redmi A1, recién llegado a países europeos como España y con ese 'viejuno' conector más típico de principios de los 2010 que de 2022. Aunque cabe decir igualmente que también hay móviles de gama de entrada que montan un puerto USB-C.

No puede haber tanta diferencia entre fabricar móviles con Micro USB y USB-C como para que sea rentable dejar de comercializarlos ante la nueva normativa.

Los rezagados aquí tendrán que echar cuentas y ver hasta qué punto les puede compensar la integración del USB-C en esos móviles económicos sin que afecte precisamente al precio final. No parece que vaya a ser un caso tan digno de estudio y que acapare tantas miradas, pero no sería raro que en este caso se dejasen de vender algunos terminales en territorio europeo si el fabricante no considera que sea rentable el cambio de puerto.

A falta de cifras exactas y verídicas que indiquen los costos de producción de cada uno de los terminales que hoy vemos con Micro USB, se nos antoja extraño imaginar que haya tanta diferencia con respecto a producirlo con USB-C. De ahí que realmente la hipótesis de que se dejen de lanzar móviles por esta razón cobre poca fuerza.

Frenazo a la innovación, aunque no cierre definitivo

Conectores
Imagen: Belkin

Hay una reflexión compartida por muchos colegas del sector tecnológico y usuarios que, particularmente, me ha llamado mucho la atención. Y es, ¿qué hubiese pasado si esta normativa hubiese salido en la época del Micro USB? Nos hubiésemos perdido las ventajas del USB-C en términos de velocidad de transferencia de datos y carga de batería, así como su reversibilidad, tan estandarizada ahora como celebrada en su momento.

El USB-C (o USB 3.1 y USB 3.2) implica ya de por sí una tecnología avanzada y de la que poca queja podemos tener a día de hoy. Pero, como siempre, todo se mira con mejor perspectiva a toro pasado. Con esta tecnología como estándar de carga único para Europa (y seguramente para el mundo como consecuencia indirecta), el desarrollo de un futuro USB 3.3 se antoja absurdo y puede que por el camino perdamos un futuro conector que mejore aún más lo conocido hoy.

Sin choques con la normativa si la evolución del USB-C no implica cambiar el factor forma.

Todo esto, al menos, si hablamos de cambiar el formato. Sí que sigue abierta la puerta al desarrollo sobre el conector ya existente, mejorando apartados como sus velocidades o eficiencia energética.

En cualquier caso, no cabe duda de que al final estar limitados a un estándar puede ser problemático. Por tanto, y al hilo de a lo que ya comentábamos anteriormente con Apple y su posible iPhone sin puertos, la innovación pasa por fortalecer la tecnología inalámbrica y, al menos, igualar lo que ya se consigue ahora con cable.

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