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Qué es lo que está ocurriendo con las pantallas P-OLED de los Pixel 2
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Qué es lo que está ocurriendo con las pantallas P-OLED de los Pixel 2

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La principal apuesta de Google en el mercado de los móviles para lo que queda de año y el siguiente se llama Pixel 2. De hecho, se llama con dos nombres pues el gigante de Mountain View optó, como en el pasado año, por dos modelos con distintos tamaños e idéntica potencia. Una apuesta más que interesante, con buenas críticas, pero que empieza a sufrir dolores de cabeza a causa de su pantalla.

Google apostó en esta ocasión por una pantalla POLED, o un OLED plástico, diseñado y construido por LG, un panel que aparece en ambos teléfonos pese a que uno está construido por Samsung y el otro por HTC. Este panel, que también se ha montado en el LG V30, no deja de dar problemas desde el lanzamiento hasta el punto que Google ha tenido que pronunciarse oficialmente. Pero, ¿qué problemas está dando exactamente? Hablamos de calibración y de "quemaduras".

Mala calibración de la pantalla OLED del Pixel 2

Colores Pixel 2

Una de las primeras quejas que surgió en torno a las pantallas de los Pixel 2 era su escasa uniformidad en la representación de colores. Pantallas con tonos rosados y pantallas con tonos azulados convivían con naturalidad con pantallas perfectamente neutras, al menos en las primeras unidades que se enviaron para realizar los distintos análisis por los medios tecnológicos que tuvieron acceso al teléfono en primer lugar.

El primer defecto surgido con la pantalla P-OLED del Pixel 2 fue su calibración: pantallas rosas, azules y neutras, todas en la misma producción.

Sin respuesta por parte de Google en sus inicios, se ha rumoreado que pronto habrá un parche de software para corregir lo que aparentemente es un error en la fase de fabricación. Las pantallas deberían haberse calibrado una a una durante su montaje, algo que aparentemente no habría ocurrido. De ahí que el software pueda ser una solución pero que no enmascararía un defecto de forma durante la construcción. Algo que, por ejemplo, en Samsung han aprendido a base de años de experiencia. Recordemos que LG lleva meses, literalmente, en el mercado del OLED móvil.

Sea como fuere, parece que el fallo es un error que podrá parchearse por software, y seguramente tanto LG como Google hayan tomado nota para futuras producciones. Y tal vez para futuras fabricantes de los actuales modelos, pues se trata de un proceso que puede corregirse para los teléfonos que estén aún por ensamblar en las cadenas de producción tanto de Samsung como de HTC, en función de si hablamos del Pixel 2 o del Pixel XL 2.

Las "quemaduras del OLED", último capítulo con los Pixel 2 hasta ahora

Como decíamos, Google ha optado por una pantalla P-OLED fabricada por LG para sus dos modelos de Pixel 2. Pese al nombre, nos referimos efectivamente a la misma tecnología que utiliza Samsung en sus dispositivos pero con ligeras variaciones. Nada de pentile y con sustrato plástico en lugar de cristal, de ahí que resulte en pantallas más flexibles pero de igual calidad.

Pese al sustrato plástico en lugar del cristal, pantalla del Pixel 2 no deja de ser OLED y, como tal, tiende a sufrir de lo mismo que todas las OLED

El problema radica en que hablamos de un panel OLED y el Pixel 2 empieza ya a sufrir de las ya famosas "quemaduras" en el panel, un defecto clásico y que causa que determinadas imágenes queden impresas en la pantalla. En ocasiones durante algún tiempo, en ocasiones hasta que decidamos deshacernos del panel. Un efecto similar al que sufren los televisores de plasma y que esta vez sí ha provocado una respuesta por parte de la propia Google.

La pantalla del Pixel 2 XL ha sido diseñada con una avanzada tecnología POLED, incluyendo resolución QHD+, un amplio espectro de color y ratio de contraste alto para reproducir colores naturales. Nuestros productos pasan un control de calidad exhaustivo antes del lanzamiento y durante la fabricación de cada unidad. Estamos investigando activamente este problema.

Esta explicación de Google indica que ya están trabajando activamente en analizar un problema que, por desgracia, tiene poca solución más allá de la sustitución del panel. Pero no enmascara el error de fondo, el hecho de que si bien casi todos los paneles OLED sufren de la misma manera, no deberían hacerlo tan pronto. Las quemaduras son intrínsecas a la tecnología OLED y por ahora no ha conseguido ser erradicada, aunque sí retrasada. Dada la vida media de un smartphone, permitir que una pantalla resista durante al menos un par de años parece razonable. Pero vayamos a la raíz del problema.

¿Por qué se queman los paneles OLED?

Quemaduras en los paneles OLED

El efecto del "quemado" en las pantallas OLED se conoce habitualmente como "burn-in" o bien como "retención de imagen". Básicamente consiste en que una misma imagen proyectada sobre la pantalla durante mucho tiempo llega a provocar un efecto memoria. Como el logotipo de un canal de televisión que queda marcado cuando cambiamos de canal, y bien tarda en desaparecer o directamente se queda ahí para siempre. Un problema en teléfonos dado que hay determinados elementos fijos, como los de la barra de notificaciones, muy susceptibles de "quemarse".

En el caso del OLED, en el que el panel está compuesto por diodos independientes que pueden apagarse y encenderse sin necesidad de retroiluminación, el problema del "quemado" viene de los propios diodos. Cuando éstos envejecen debido al exceso de uso tardan más en recuperar su estado anterior y tienden a proyectar marcas de la anterior imagen, amén de que van perdiendo brillo, lo que acelera aún más su deterioro.

Las quemaduras y los paneles OLED son viejas conocidas, pero ni ocurren siempre ni es habitual que aparezcan tan pronto

En el caso de las pantallas P-OLED montadas en los dispositivos de Google no es tanto el hecho de que aparezcan quemados sino el que se muestren con tanta velocidad. Podría darse el caso de que estas unidades de muestra de los Pixel 2 fuesen defectuosas, pues tampoco ha aparecido el defecto en todas, una teoría reforzada por la presencia en el mercado del LG V30, un dispositivo con la misma tecnología y fabricante del que hasta ahora no ha habido quejas.

Sea como fuere, Google tiene entre manos un problema de reputación pues hablamos de teléfonos que, en el caso del XL, superan los 1.000 euros de precio de venta. Nadie querrá comprar un teléfono por ese precio que puede mostrar problemas de "quemado", aunque puedan ser de forma aleatoria. Veremos si no tarda en solucionarse, y si todo queda en un reemplazo del dispositivo por otro sin problemas, o si finalmente se trata de un fallo de producción masivo de estas pantallas. Algo con una solución más compleja, sobre todo en términos de imagen.

En Xataka Móvil | Google Pixel 2 y Pixel 2 XL: las claves para profundizar en la nueva gama alta de Google

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