Samsung abandona el mercado chino de televisores y hogar. Lo apuesta todo a unos chips y móviles que siguen sin despegar

  • La compañía ha publicado un comunicado oficial asegurando que mantendrá los servicios de posventa y garantía

  • Con unas ventas residuales y pérdidas millonarias, Samsung limitará su presencia en el país a móviles y chips

Editor

Samsung ha tomado una decisión que evidencia la extrema dificultad de competir en territorio oriental. La compañía ha anunciado la interrupción inmediata de las ventas de todos sus productos electrodomésticos en China continental. Este movimiento de retirada abarca muchas categorías: televisores, monitores, sistemas de AC, frigoríficos, lavadoras, proyectores, purificadores de aire y equipos de audio... Todo por el auge y la competitividad de las marcas locales chinas que están expulsando a los extranjeros de uno de los mercados de consumo más grandes del planeta.

A pesar de la decisión, provocada por la intensificación de la competencia, la firma ha querido tranquilizar a sus clientes. En el citado documentos publicado en su web oficial, Samsung asegura que "continuará cumpliendo con las leyes y regulaciones pertinentes" de protección al consumidor, y mantendrá sus servicios posventa. En realidad, parte de esta historia es una repetición de lo vivido por la surcoreana en China.

Crónica de una muerte anunciada

Que Samsung haya tomado esta decisión es solo producto de una inevitable conclusión: no vende. La cuota de Samsung en China hasta el mes pasado apenas alcanzaba el 3,62% en televisores, el 0,41% en frigoríficos y el 0,38% en lavadoras, según la agencia DoNews. Los ingresos por venta de televisores se habían desplomado hasta un 5% de su nivel máximo histórico, así que no quedaba otra que aceptar la derrota.

El mercado chino ha sido fagocitado por sus propios gigantes locales. En 2025, el 94,1% de las ventas de televisores en China estuvieron dominadas por marcas como Hisense, TCL, Xiaomi, Skyworth, Changhong, Haier y Huawei. De hecho, a finales del año pasado, la china TCL logró estrechar su distancia con Samsung, demostrando un poderío que ya trasciende sus fronteras.

Esta presión sumada al aumento en los costes de los componentes, pasó una factura financiera. En 2025, las divisiones de pantallas y electrodomésticos reportaron unas pérdidas combinadas de 200.000 millones de wones (unos 138 millones de dólares). Ante estas cifras, los analistas consideran que mantener las operaciones físicas, el personal y el marketing se ha vuelto "injustificable".

La historia se repite, con matices

Lo que acaba de ocurrir es muy similar a lo que Samsung ya sufrió con su división de smartphones en China durante la última década. Tras ser líder en 2014, el fabricante surcoreano vio cómo su cuota de móviles caía por debajo del 1% a principios de 2024, superada por los precios de Xiaomi y el posicionamiento de Oppo, Vivo y Huawei.

A pesar de esta aparente derrota en el hogar, la retirada en sí no es total. Mientras desmantela sus ventas de línea blanca, Samsung conservará sus teléfonos móviles en China. Curiosamente, la firma está mirando al gigante asiático mucho últimamente: ante la crisis actual de componentes, Samsung está apostando por paneles y cámaras chinas, así como por pantallas OLED de su rival CSOT.

Además de los móviles, la compañía seguirá presente a través de sectores avanzados, como la venta de semiconductores o el desarrollo de IA localizada y el mantenimiento de fabricación en Xi'an y Suzhou. Un repliegue ciertamente estratégico que demuestra lo complicado que es competir en el mercado retail de consumo chino frente a las marcas locales.

Imagen destacada | Composición con imágenes de Jose García y Xiaodong Zhang en Pexels

En Xataka Móvil | Alcanzar los 3 nm sin máquinas avanzadas parece imposible. Pero China no descansará hasta lograrlo: es su objetivo 2030

Ver todos los comentarios en https://www.xatakamovil.com

VER 0 Comentario