
La gran mayoría de teléfonos móviles se centran en conseguir tamaños cada vez más pequeños y transportables, lo cual es bueno, pero representa un problema para algunos grupos de personas, especialmente gente mayor, a los cuales las teclas tan pequeñas y las pantallas con letras diminutas no les facilitan precisamente su uso.
El Big Easy 2, presentado en el Cebit de este año y ya disponible, sustituye las características avanzadas por una mayor facilidad de uso, con unas teclas muchas más grandes que en el resto de teléfonos, con una serigrafía de mayor tamaño, y con una pantalla monocromo de alto contraste que facilita su visión.


