Si hace tres años Movistar, Vodafone y Orange vieron como un cuarto operador con red propia irrumpía bajo el nombre de Yoigo junto a un puñado de OMVs, ahora puede que un quinto operador con red propia se establezca en el mercado español para garantizar la supervivencia de algunos OMVs dispuestos a agruparse para concursar por las nuevas licencias de móvil.
Los operadores de cable interesados serían Ono, Euskaltel, R y Telecable que conseguirían hacerse más fuertes ante el auge de la banda ancha móvil y aunque no lo tienen fácil ya que necesitarían parte del limitadísimo espectro radioeléctico, cuentan con el apoyo de Industria y la CMT.


