Cuando hablamos del Sony Ericsson Pureness lo hacemos conscientes que es un teléfono distinto, que prescinde de GPS, WiFi o la tan normalizada pantalla táctil entre los teléfonos de diseño, pero también es especial en su forma de venderse, ya que no estará disponible en ningún operador, y sólo podremos comprarlo en exclusivas tiendas del país como Selfridges, o las que podemos encontrar en museos de diseño.
Este peculiar terminal de pantalla translúcida saldrá a la venta en Reino Unido a partir de noviembre por 530 libras (algo más de 600 euros), dejando aun más claro, si cabe, que no es un teléfono destinado a las masas.


