Decir que el SPAM telefónico tiene los días contados me suena algo repetitivo pero parece que esta vez va en serio y se intentará acabar no solo con las llamadas, sino también con las visitas en el domicilio del consumidor o cualquier comunicación a distancia mediante correo, mensajes o fax.
A partir de ahora, la ley exigirá a las compañías (y a todo su canal de distribución) que el consumidor pueda dejar constancia de su oposición a seguir recibiendo propuestas comerciales no deseadas de cualquier empresa por lo que si el usuario lo solicita, dejará de recibir SPAM con las interminables y dudosas ofertas a las que nos tienen acostumbrados. Además, las operadoras ya no podrán llamar con números ocultos o privados, sino que deben realizar las llamadas desde un número identificable.
Las operadoras alegan que estas actitudes se producen en ocasiones por distribuidores aislados sin su conocimiento y que les suelen perjudicar por lo que operadores como Jazztel han tomado medidas restringiendo los horarios para estas llamadas y limitando a un máximo de tres contactos los que pueden hacer con un cliente.
Vía | CincoDías.

Tener una línea de móvil hoy en día es tener una puerta abierta para recibir publicidad, tanto de otras empresas como de nuestra propia operadora. Llamadas, mensajes y demás basura llegan a nuestro teléfono sin que hayamos dado permiso para ello. La operadora, como mucho, nos facilita algún sistema para darnos de baja que suele ser engorroso y complicado. En otros casos, como los de los que nos llaman para que hagamos portabilidad hacia su compañía, son simplemente máquinas que generan números números aleatoriamente y comprueban que no se trate de la misma operadora. 

