Una pareja cruzó sus datos de Google Maps para saber cuántas veces coincidieron antes de conocerse

Cuando uno conoce a su pareja desde hace poco tiempo, suele ser habitual entablar conversaciones con las que conocer si previamente habían coincidido en algún lugar. Sin embargo, existe un método mucho más científico para saberlo y al que prácticamente cualquiera puede acceder, dado que para ello se pueden aprovechar los datos que recopila Google desde el móvil.

Así lo ha demostrado la historia de los sudafricanos Channon y Dan, una pareja que descubrió cuántas veces habían coincidido antes de conocerse aprovechando los datos recopilados por Google Maps. Un experimento de lo más interesante y al que podemos acceder todos, aunque el cruce de datos requiere de cierto trabajo.

Un poco de contexto sobre el historial de ubicaciones de Google Maps

Si se tiene Google Maps instalado y se le ha concedido acceso permanente a la ubicación, independientemente de que se tenga un iPhone o un móvil Android, el smartphone estará enviando datos a Google de forma continua. Esto servirá para ir alimentando lo que se conoce como historial de ubicaciones.

Si bien este podría no ser milimétricamente preciso, ya que depende también de la comunicación con los satélites que haya en cada zona, Google lo tiene en cuenta para tratar de ofrecer la mayor precisión posible. Tú mismo puedes consultarlo a través de la app móvil, tocando primero en tu foto de perfil y yendo después al apartado "Tu cronología".

Estos son los datos que cruzaron los protagonistas de la historia a la que hacíamos referencia anteriormente. Más en concreto fue Channon Perry, quien explicó detalladamente en su blog cómo fue el proceso mediante el cual fue cruzando datos para saber cuántas veces había coincidido con su novio antes de conocerse.

Google demostró que la historia de amor pudo haber comenzado antes

Channon cuenta en su blog que, como tantas otras parejas que comenzaron su historia en plena erupción del COVID-19 en 2020, se conocieron a través de una aplicación de citas. Tiempo después, les debió surgir la duda con la que iniciamos este post y quiso saber cuántas veces habían coincidido físicamente antes de conocerse, aunque por aquel entonces puede que ni siquiera se fijasen el uno en el otro.

Antes de conocerse, Channon y Dan compartían ciudad y Universidad desde 2015 hasta 2020. Haciendo alusión a aquella expresión que dice que el mundo es un pañuelo, lo cierto es que las probabilidades de que ambos hubiesen coincidido con esa premisa eran altas. Y efectivamente, así fue.

Gracias en buena parte al historial de ubicaciones de Google Maps, esta pareja pudo saber que habían coincidido 41 veces antes de conocerse.

La pareja llegó a coincidir ‌41 veces antes de conocerse oficialmente. Y esto lo ha logrado demostrar Channon en un experimento público en el que explica al detalle la obtención de datos de Google Maps y la aplicación de código. Para ser más precisa en su estudio, consideró tanto los decimales del GPS con la intensidad de señal para ceñir todo a un radio de 111 metros y con periodos de 10 minutos.

Mapa con el historial de ubicaciones cruzado de Channon y Dan, siendo más intensos los colores cuantos mayores datos se registraban en cada ubicación.

Eso sí, Channon se encontró con un escollo importante por culpa de los datos móviles. Cuando combinó los registros de las ubicaciones, sus datos tenían un 98% de precisión, pero los de su pareja Dan apenas alcanzaban el 45%. Cree que se pudo deber a la ausencia de datos móviles por parte de Dan, no haber concedido los permisos necesarios para el acceso a la ubicación o que directamente llevase el móvil apagado.

De las casi 3.000 cordenadas (2.729) que ambos registraron durante cinco años, hay una en la que ambos estuvieron muy cerca. Fue en el propio campus de la universidad, lugar en el que coincidieron en hasta 33 ocasiones, llegando a estar muy cerca, aunque siempre dentro del ya citado radio de 111 metros y con el lapso de tiempo de 10 minutos.

Lugares en los que hay más probabilidad de que ambos se hubiesen cruzado.

Quitando esa ubicación del campus cercana a una cafetería y con un total de 41,25 cruces entre todas las coordenadas, concluye el curioso experimento estimando que coincidieron cada dos semanas durante tres años. Sin embargo, como dice la propia Channon, probablemente iban "con la cabeza agachada o en las nubes" para no haber percibido la presencia del otro.

Lo curioso al final de todo esto es ver como el amor puede estar en cualquier parte, aunque no lo sepamos hasta tiempo después. El experimento lo podemos realizar cualquiera descargando nuestro historial de ubicaciones y cruzando datos, aunque ya advertimos de que hay que echarle muchas horas al estudio.

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