Creía que los amagos no funcionaban en las OMVs. Me han convencido para contratar una tarifa más cara

Amago Portabilidad Simyo
  • Mi intención no era hacer un amago, pero la oferta de mi compañía me pareció insuperable

  • Lo sorprendente es que he acabado pagando más por mi tarifa

Noelia Hontoria

Editora

Si las cuentas no me fallan, han pasado unos 10 años desde que hice mi último amago de portabilidad. Tengo que reconocer que con este método conseguí gratis auténticas joyas de la época, desde un Nokia N97 Mini hasta el flamante Samsung Galaxy S2.

Pero el panorama de los operadores ha cambiado mucho y, desde que obtener móviles gratis ya no es el objetivo, para mí dejó de merecer la pena la molestia que conlleva el proceso de cambio de compañía. Las portabilidades que he tramitado en los últimos años siempre las he culminado con éxito. Hasta ayer.

Una contraoferta más cara

Tenía contratada con Simyo una tarifa de 8 GB con llamadas ilimitadas por 5 euros al mes. Es cierto que no suelo necesitar más datos móviles, pero al teletrabajar siempre he tenido esa espinita clavada de contratar una tarifa más generosa para tener la tranquilidad de que si hay algún problema con la conexión de mi fibra óptica, poder tener una bolsa enorme de gigas en mi móvil.

Por eso, inicié el proceso de portabilidad a una compañía que me ofrecía 25 GB, pagando lo mismo (5 euros al mes). Es decir, mi objetivo nunca fue pagar menos, sino mejorar las condiciones de mi contrato.

Realmente no llevaba la intención de hacer un amago primero porque me daba una pereza infinita iniciar un trámite para “nada” y segundo porque pensaba que al estar en una OMV esta práctica ya no se hacía. Estaba equivocada.

Una vez confirmada la fecha de portabilidad, Simyo me preguntó los motivos de mi traslado y me hizo una contraoferta en esa misma llamada: 250 GB y llamadas ilimitadas por 7,5 euros al mes.

Tengo que reconocer que la jugaron muy bien: yo no quería pagar más, pero me estaban ofreciendo 10 veces más de datos móviles que la competencia, sin compromiso de permanencia y para siempre. Mordí el anzuelo.

Una tarifa “oculta” no tan exclusiva

Lo curioso de todo esto es que, a pesar de que el operador que me hizo la contraoferta me aseguró que se trataba de una tarifa exclusiva para mí por la antigüedad acumulada, su argumento comercial se desmontó rápidamente cuando revisé la web de Simyo.

Si visito la web desde la conexión de fibra de mi hogar (Finetwork) me aparece exactamente la misma oferta. Por lo tanto, no se trata solo de una herramienta de retención, también es un recurso de captación para los clientes que vengan desde determinado operador y solo es contratable a través del teléfono, donde comprobarán que cumples con los requisitos que tengan asociados a dicha promoción.

Si consulto la misma web desde mi móvil (Simyo) no aparece ni siquiera la opción de contratar 250 GB, dando el salto de 150 GB a 300 GB y sin esa alternativa intermedia. Además, el precio es mucho más elevado: 150 GB por 14 euros al mes o 300 GB por 20 euros al mes.

Esta se ha convertido en una estrategia clave para los operadores, que enfocan determinadas promociones a la captación de clientes de ciertas compañías. Una guerra abierta que, como vemos, ya no solo tiene el foco en Digi.

Imagen de portada | Álvaro García M. para Xataka (con edición de Gemini)

En Xataka Móvil | Digi ha entrado en el juego de los amagos por primera vez. La culpa es de una oferta imbatible de Vodafone

En Xataka Móvil | Por qué no funcionan las amenazas de portabilidad y solo consigues el mejor descuento cuando ya te estás yendo

Ver todos los comentarios en https://www.xatakamovil.com

VER 0 Comentario