LG X Cam, análisis: ¿la consolidación de la doble cámara en la gama media?

Tal vez LG no esté pasando por su mejor momento en cuanto a ventas y que su LG G5, con una más que interesante apuesta por un diseño modular ya descartado, no haya funcionado como esperaban en el seno del fabricante coreano, pero la apuesta por el móvil continúa en las oficinas al suroeste de Seúl. LG sigue siendo un fabricante a tener en cuenta en las gamas medias y bajas, y cuenta con apuestas en flagships como el LG V20. Ahora nos toca enfrentarnos a uno de los primeros, a uno de los modelos de su línea Specialist.

Tres modelos con tres sabores distintos: una apuesta por la autonomía, otra por la fotografía y otra por la interacción. En nuestras manos tenemos la segunda, el LG X Cam con doble cámara trasera que hemos puesto con cuidado sobre nuestra mesa de análisis. Un dispositivo de gama media con aspectos bastante interesantes y, sobre todo, un rendimiento en algunos aspectos superior al esperado sobre el papel, con algún que otro detalle decepcionante. Si os parece, acompañadnos a través del análisis.

LG X Cam, lo que su carcasa esconde

Lo que aparentemente está construido para cumplir con el usuario y poco más, acaba convirtiéndose en una apuesta un poco más ambiciosa. Un cuerpo plástico con marco de metal y un diseño que al principio choca un poco pero al que acabas acostumbrándote. El principal atributo del X Cam, el aspecto que pretende vender la marca, es su doble cámara trasera pero nos ofrece otra cosas. ¿Qué esconde en su interior? Echemos un vistazo a sus especificaciones.

LG X Cam
Pantalla
IPS LCD de 5,2 pulgadas FullHD
424 píxeles por pulgada
Procesador
MediaTek 6735
Núcleos
8 núcleos (8xA53) a 1,14GHz
GPU
Mali-T720 MP3
RAM
2 GB
Memoria
16GB
OS
Android 6.0 Marshmallow
Conectividad
LTE, Bluetooth 4.2, NFC, radio FM
Batería
2.520 mAh no extraíble
Cámara trasera
Dual de 13 + 5 megapíxeles f/2.0
Cámara frontal
8 megapíxeles
Otros
MicroUSB 2.0
Dimensiones y peso
147,5 x 73,6 x 6,9 mm
118 gramos
Precio actual
222 euros

Sobre el diseño y la construcción, agradable y ligero

Lo que más llama la atención del LG X Cam en cuanto lo tenemos frente a nosotros es su sobriedad. Nos hemos enfrentado a un smartphone con un diseño completamente limpio, cuyo frontal sólo cuenta con la cámara en la parte superior, además del altavoz para las llamadas, y cuya parte trasera está adornada por el doble sensor de 13 megapíxeles en la parte superior. Un diseño gris, sobrio, limpio y que esquiva con bastante efectividad tanto la suciedad como las huellas.

El LG X Cam es sobrio, algo que puede gustar o no gustar, pero que resulta elegante

La colocación de los botones es bastante clásica, sin sorpresas. El botón de encendido en la parte derecha, en la mitad superior, mientras que los botones de volumen se encuentran justo al lado contrario y a la misma altura. La parte superior del marco está limpia y la bandeja para la SIM y la microSD queda en la parte derecha, teniendo que extraerla con el ya clásico pincho metálico que viene en la caja. La parte inferior queda para el conector microUSB y el jack de auriculares.

Nada de lector de huellas en este LG X Cam, nada de botón Home en la parte inferior ni tampoco botones hápticos. El manejo de Android en el X Cam se realizará única y exclusivamente con botones virtuales en pantalla y eso hace que el logotipo de LG en el frontal luzca completamente solo, coronando un diseño completamente simétrico y con una elegante curvatura tanto el parte superior como en la inferior, para morir el cristal directamente en el marco metálico.

Al sujetar este LG X Cam de cuerpo plástico y marco metálico, como comentábamos antes, sorprende su ligereza. Únicamente 118 gramos para un smartphone de 5,2 pulgadas y que no cuenta precisamente con marcos muy delgados. Gran trabajo el del peso en el X Cam, aunque puede hacer que pensemos que puede caerse en cualquier momento, precisamente por lo fácil que es sostenerlo. No obstante, el peso está muy bien equilibrado y el X Cam tiene un tamaño óptimo y ergonómico, con un grosor de 6,9 milímetros bastante agradable en mano.

Meizu M3 Note

LG X Cam

HTC 10 Lifestyle

Samsung Galaxy J5 2016

Pantalla

5,5 pulgadas

5,2 pulgadas

5,2 pulgadas

5,2 pulgadas

Dimensiones

153,6 x 75,5 x 8,2 milímetros

147,5 x 73,6 x 6,9 milímetros

145,9 x 71,9 x 9,0 milímetros

145,8 x 72,3 x 8,1 milímetros

Peso

160 gramos

118 gramos

161 gramos

159 gramos

Como comentábamos antes, la carcasa trasera de plástico del LG X Cam, que no puede retirarse al ser un diseño unibody, resisten bastante bien tanto a las huellas como a la suciedad, algo que también sucede con su pantalla. En condiciones normales es sencillo mantener el X Cam con la sensación de estar siempre limpio, aunque con el paso del tiempo las huellas empiezan a dejar, valga la redundancia, huella. No obstante, el tratamiento oleófugo cumple bien con su tarea.

Los paneles IPS LCD siguen a buen nivel

Empezamos a acostumbrarnos a que el AMOLED comience a llegar al mercado en cantidades mayores a las que estábamos acostumbrados. Recientemente se llegó al punto en que su fabricación logró un hito, llegar a ser más económica que la fabricación de las IPS LCD, pero estas últimas aún tienen mucho que decir y LG ha optado por un panel con esta tecnología para su LG X Cam.

A una pantalla le pedimos nitidez, buen nivel de brillo y un buen tacto. El X Cam aprueba con nota en los tres.

En el aspecto técnico, estamos ante un panel IPS LCD de 5,2 pulgadas de diagonal y con resolución FullHD. Esto supone que la pantalla tiene una resolución de 1920x1080 píxeles y que nos ofrece una densidad, el dato que realmente importa al hablar de resolución, de 424 píxeles por pulgada. La superficie es de un tamaño más que adecuado, la resolución es alta, todo está bien.

Dejando a un lado el aspecto técnico, el práctico y el visual, el que hemos obtenido a través del análisis, es el que más interesa tras la prueba del dispositivo. Aquí es donde toca hablar de que la pantalla cumple bastante bien en todo lo que le pedimos, aunque rebaja un poco su nivel en exteriores por culpa de un nivel de brillo no demasiado alto, aunque representa los colores con bastante fidelidad.

Los ángulos de visión también son bastante buenos, por lo que podremos ver la pantalla incluso cuando el teléfono esté sobre una mesa, alejado de nosotros. A esto también ayuda que el cristal protector de la pantalla no capte demasiados brillos, contribuye a la buena visualización general de un panel que, como comentábamos, cojea ligeramente cuando estamos en el exterior.

Si estamos acostumbrados al chute de brillo que algunos fabricantes de AMOLED aplican sobre sus pantallas cuando están en el exterior, puede que nos quedemos algo fríos con respecto al panel LCD del LG X Cam. Pero incluso con respecto a otros LCD, su comportamiento en el exterior es bueno pero mejorable. La pantalla es visible siempre que no incida sobre ella la luz directa del sol pero en cuanto esto sucede, tendremos dificultades. Tal vez algunos nits extra habrían hecho de esta pantalla algo más redondo.

El doble toque en pantalla debería ser un estándar a estas alturas

No queremos cerrar el apartado de pantalla sin destacar que, como viene siendo habitual en LG desde hace varias generaciones, tenemos doble toque en la pantalla para poder encenderla y apagarla. Sin duda una gran ayuda para poder consultar el móvil sin tener que levantarlo de la mesa ni buscar el botón de encendido, y un punto extra ya que no contamos con un botón Home ni físico ni háptico en el que apoyarnos. El doble toque, una de esas funciones de los smartphones que no se entiende que no sean ya un estándar.

Hablemos de su rendimiento, mejor de lo esperado

Tenemos que confesar que no sabíamos con qué nos íbamos a encontrar al echar a andar el LG X Cam pues sus especificaciones nos habían advertido de que la cosa podría no ir demasiado bien. LG ha optado por un MediaTek para su dispositivo, pero no uno de la línea Helio de la que se puede esperar algo más de fluidez, sino de un 6753 de ocho núcleos a 1,14GHz. Hemos de decir, una vez acabado el análisis, que no nos esperábamos una fluidez semejante.

De vez en cuando toca sacar la vara para azuzar a los fabricantes que no hacen bien las cosas, y también es justo reconocer cuándo se trabaja como es debido. Lo cierto es que el chip del LG X Cam hace que el terminal sea tremendamente fluido, más de lo que cabría esperar en un dispositivo de su gama, una gama media, media baja, que se comporta de maravilla.

Con sólo 2GB de RAM en los que apoyarse, el X Cam no presenta retrasos en las instrucciones que le damos, ejecuta bien aplicaciones y juegos pesados y no se aprecia que estamos ante un terminal "poco potente". El problema llega, sin embargo, con la multitarea. Cambiar de una aplicación a otra sí es un proceso algo lento y aunque no es lo que habitualmente hacemos con un smartphone, es donde salen a relucir sus carencias.

Su escasa cifra en la RAM, pese a que Marshmallow se mueve bien con estas cantidades, hace que en ocasiones volvamos atrás a alguna app que estuviésemos usando y ésta se haya cerrado. A este inconveniente se le suma que la carga de las mismas no es demasiado veloz, y obtenemos una mancha en un terminal que, por otra parte, funciona mejor de lo que se preveía inicialmente.

LG X Cam

Meizu M3 Note

Huawei P9 Lite

Xiaomi Redmi Pro

Procesador

MediaTek 6753

MediaTek 6755

Kirin 650

Helio X25

RAM

2GB

2GB/3GB

2GB/3GB

3GB

AnTuTu

34.559

43.746

52.934

88.987

GeekBench
single / multi

544 / 1.694

805 / 3.024

894 / 3.976

1.720 / 3.974

3DMark

6.768

5.478

14.187

14.126

Ver galería completa » Benchmarks del LG X Cam (7 fotos)

Al buen hacer de este LG X Cam le atribuímos también lo optimizada que está su capa, una cubierta sobre Android Marshmallow que prácticamente no sobrecarga el sistema y que cuenta con pocas apps presinstaladas, las que se conocen como bloatware. No encontramos mucho software ajeno a Android y la capa, LG UX 5.0, sin ser especialmente útil, no estorba, lo que en sí ya es un logro.

En general, y salvo por la pequeña mancha de la multitarea al contar con poca memoria RAM para las exigentes apps actuales, el LG X Cam se comporta de manera bastante satisfactoria. Sobre todo, como comentábamos al principio, para lo que cabría esperar de un chip MediaTek ajeno a la familia de los Helio y que no cuenta con una gran potencia a causa de sus núcleos Cortex A53.

La autonomía es su punto oscuro

Uno de los pilares sobre los que se sustenta la crítica hacia un smartphones es, qué duda cabe, su autonomía. Es en este punto en el que precisamente cojea el LG X Cam. Su extrema ligereza se ve penalizada por una batería de sólo 2.520 mAh, que no goza de carga rápida y que no presenta un rendimiento precisamente satisfactorio.

Cuatro horas de pantalla son pocas, es el principal defecto del LG X Cam

Es una auténtica lástima que la gran batería de los Specialist haya caído del lado del LG X Power, pues el gasto energético de su X Cam habría agradecido acercarse a los 3.000 mAh, e incluso superarlos. Con los 500 mAh que nos faltan para esa cifra habríamos podido rebasar las 4 horas, aproximadamente, de uso de pantalla que nos ofrece. Y sin carga rápida, tampoco posibilita el recargar en alguna parada en el camino.

Nadie se habría quejado si los 118 gramos del LG X Cam hubiesen sido algunos más a cambio de una mayor batería. Se hace complicado llegar al final del día con autonomía disponible y sólo en un par de ocasiones de poco uso hemos conseguido volver a casa con una cifra cercana al 20% de batería disponible. Una pena pues, como comentamos, desmerece al resto del terminal.

La cámara, poco aprovechada

Entramos en un terreno farragoso pues estamos ante un terminal que presume de llegar con un doble sensor de 13 y 5 megapíxeles en la espalda. Un doble sensor del que no hemos conseguido dilucidar la procedencia ni el modelo, pero que no ha rendido al nivel esperable. Por supuesto que estamos ante una gama media androide que puede adquirirse por poco más de 200 euros, y es algo que hay que tener siempre en cuenta a la hora de mostrar sus defectos, pero lo peor que puede ocurrir en estos casos es que el sensor de un smartphone que presume de él no nos enamore. Y el sensor del LG X Cam no nos ha enamorado.

Deberíamos haber empezado este punto hablando de cuál es el uso que LG ha elegido para su doble cámara trasera. No hablamos de zoom, ni de desenfoque selectivo ni de utilizar la cámara para obtener una gran profundidad de campo, hablamos del uso del doble sensor que ya hemos visto, por ejemplo, en el LG G5. Un sensor con una vistualización normal y otro sensor con un gran angular que, además, aleja un poco los objetos fotografiados.

Podemos, por tanto, elegir en cada momento qué tipo de fotografía queremos captar. Una corriente y moliente o una ampliada, con un mayor ángulo de visión (120º) y, por tanto, con más de todo en su interior. Dice LG que este sensor gran angular es adecuado para capturar fotografías de grupo y paisajes, y lo cierto es que no se equivoca. Hemos agradecido su presencia en determinadas tomas en las que queríamos capturar más de lo que su sensor normal nos permitía. El problema es que precisamente es lo único que podemos hacer con su doble cámara. En su virtud está su limitación.

Pasar de un sensor a otro es extremadamente sencillo, pues tenemos en la pantalla, siempre presente, un icono sobre el que sólo tenemos que pulsar. La lente se intercambia entonces, aunque el salto entre una y otra no es especialmente veloz, y ya sólo tendremos que pulsar en el botón de captura para que el smartphone haga el resto. Sin embargo, la calidad de la fotografía disminuye cuando utilizamos la lente gran angular, y no es un problema de resolución. Una pena pues ambos podrían haber contado con la misma calidad, ofreciendo así una elección más sencilla a los usuarios. Toma clásica, toma más amplia.

En cuanto a las fotografías, propiamente dichas, son bastante fieles a la realidad del entorno que capturan. No notamos sobreexposición ni tampoco exceso de saturación, los colores se muestran tal y como se aprecian a simple vista y lo que sí notamos es una ligera reducción de la calidad en cuanto nos falta algo de luz. Los bordes se muestran nítidos, el rango dinámico es bastante bueno y el enfoque es veloz. Nada que objetar en estos aspectos.

La cámara habría estado más aprovechada con un software acorde a sus posibilidades pero, de nuevo por desgracia, la aplicación de cámara incluida por LG es demasiado sencilla y no nos deja trastear para tratar de obtener mejores resultados. Tenemos un modo Automático, un modo Popout con filtros en tiempo real para decidir cuál aplicamos a la fotografía y realizar la captura ya con el filtro seleccionado, y un modo Panorama para captar aún más campo de visión del que logramos atrapar con el modo automático. Y se acabó, no hay mucho más.

La cámara frontal, de 8 megapíxeles, rinde incluso a un mejor nivel que el conjunto trasero. Colores reales, bordes muy nítidos y una distancia focal bastante buena para conseguir una amplia toma sin necesitar alejar demasiado el brazo, o usar un palo para selfies. La que posiblemente, a día de hoy, sea la cámara más usada de un terminal en determinados grupos de usuarios, eleva ligeramente el nivel general fotográfico de este LG X Cam.

Fotográficamente, el LG X Cam tiene sus cosas buenas, por supuesto, como el reconocimiento de caras o el control por voz, algo que hemos visto ya en otros smartphones de LG, pero la cámara de este LG X Cam nos ha dejado algo fríos, y eso no debería ocurrir con un terminal que lleva precisamente a su cámara por bandera, incluso en su propio nombre. Nos habría gustado poder decir que su cámara es sobresaliente para su rango de precios pero aunque cumple con todo lo que le pedimos, nos deja un regusto agridulce.

Ver galería completa » Fotografías tomadas con el LG X Cam (11 fotos)

El sonido, aquí sí que se cumple

Salimos del apartado de cámara que, como decíamos, nos ha dejado algo frío y pasamos al apartado del sonido, también importante para una experiencia completa en el aspecto multimedia. Aquí sí nos topamos con un buen equipo de sonido cuyo único defecto probablemente sea el de la colocación de su altavoz. Situado en la parte inferior trasera, podemos llegar a tapar la salida de audio sin mucha dificultad. Tal vez el marco habría sido una posición más beneficiosa para su desempeño.

Por lo demás, el sonido producido por el LG X Cam es potente y nítido, con una buena calidad y que no ha mostrado distorsiones, pese a que lo hemos pasado por nuestra testeadora oficial: Ariana Grande y su paso de graves a agudos. Los vídeos se oyen con buen volumen y el sonido está bastante bien calibrado, aunque echamos en falta un poco más de refuerzo de graves en determinados momentos.

La salida de auriculares, otro aspecto importante, también deja el listón alto. Tanto con los auriculares de serie como con auriculares de más calidad, el LG X Cam ofrece una buena experiencia de sonido con potencia y claridad, y un volumen máximo que tendremos que reducir en muchos momentos pues no anda corto de potencia. Si salíamos de un bien alto en la cámara, el sonido del LG X Cam es de notable alto, sin duda alguna.

LG X Cam, la opinión de Xataka Móvil

Siendo sinceros, esperábamos que LG nos sorprendiese gratamente con el X Cam de su gama Specialist, pero ha quedado ligeramente por debajo de lo que cabría esperar de él en algunos aspectos clave. Con puntos a su favor como el rendimiento, el diseño y la pantalla, y puntos un poco en contra como la sobriedad del resultado de su doble cámara, el X Cam se queda a un paso de ser un smartphone notable, por más que sumemos el precio a su ecuación.

Si lo que buscamos es un terminal que no nos dé problemas en el día a día, con un desempeño decente y con el que poder ejecutar cualquier aplicación en cualquier momento, el LG X Cam debe ser una de nuestras opciones. Siempre que tengamos en cuenta que un uso elevado puede acabar con el terminal apagado antes de tiempo, y que su cámara dista de ser sorprendente a causa de un doble sensor, a nuestro juicio, desaprovechado.

La apuesta de LG por este X Cam no es del montón pese a que sobre el papel parezca que va a darnos menos de lo que realmente nos da. Una lástima que algunos aspectos vayan a restar nota a un dispositivo que podría haber volado más alto. Sin embargo, y teniendo en cuenta la liga en la que disputa partidos este X Cam, se trata de una opción que no desencantará a sus usuarios. A nosotros, sin embargo, nos deja cierto sabor amargo entre los labios. Quizá porque esperábamos algo más.

7.25

Diseño 7.5
Pantalla 7.5
Rendimiento 7.5
Cámara 7.5
Software 7.5
Autonomía 6.0

A favor

  • Aunque sobrio, es elegante y resistente
  • Marshmallow llega prácticamente limpio, y se agradece
  • El sonido deja la nota multimedia a buen nivel

En contra

  • La autonomía
  • La cámara no brilla como debiera y se antoja desaprovechada
  • La multitarea echa de menos más memoria RAM

El terminal ha sido cedido para la prueba por parte de LG. Puedes consultar nuestra política de relaciones con empresas.

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