La escasez de memoria RAM se suma a la tendencia creciente del mercado de los smartphones
Para asegurar nuevas vías de ingresos, la cadena de suministro está adaptando la tecnología para fabricar robots
El mercado mundial de los smartphones se encuentra desde hace tiempo en un cambio de ciclo. Durante los últimos años hemos visto cómo la distribución global encadena caídas que nos recuerdan al estancamiento de los ordenadores. Y, más recientemente, el incendio sigue debido a un contexto marcado por una IA que está devorando la memoria RAM. Esta asfixia en los componentes no solo está dificultando la fabricación de móviles baratos, sino que está obligando a la industria asiática a buscar una vía alternativa.
¿Cuál es esa válvula de escape? Una que camina sobre dos piernas. La industria china de ensamblaje y suministro de hardware está trasladando su madurez al sector de la robótica. Apoyándose en una robusta industria local que ya ha demostrado músculo a la hora de fabricar vanguardia, los grandes proveedores están reutilizando componentes de nuestros teléfonos para dar vida a la próxima generación de robots.
Una cadena de suministro que muta ante la crisis
Según los pronósticos de IDC, los envíos mundiales de smartphones experimentarán este año un desplome récord del 12,9%. La industria intentó salvar su facturación apostando por la «premiuminización» de sus catálogos tras la pandemia para engordar márgenes de beneficio y compensar así el agujero en la distribución que ya golpeaba en aquel momento. Pero el mercado no ha cambiado demasiado.
La realidad de la actualidad exige una diversificación más profunda. Frente a las cifras rojas de los móviles, Counterpoint proyecta que el mercado de humanoides pasará de 16.000 unidades en 2025 a superar las 100.000 en 2027. Esto es posible gracias a un enorme solapamiento entre la industria del smartphone y la de los humanoides: Ivan Lam, analista de la consultora, señala que los componentes perfeccionados por la telefonía encajan con las necesidades de los robots.
Entran en la ecuación sensores microelectromecánicos, motores hápticos, baterías de alta densidad y el ensamblaje de cámaras de precisión. Pues bien, el movimiento de la industria china ya refleja esta transición: como comentan en SCMP, Lingyi iTech —proveedor clave para Apple— ha formado junto a AgiBot una nueva empresa para el ensamblaje de humanoides.
Su objetivo es aumentar la capacidad desde las 10.000 unidades actuales a 500.000 para 2030. En paralelo, fabricantes de componentes como Everwin Precision reportaron ingresos de 100 millones de yuanes tras entregar cerca de 690.000 piezas de alta precisión a clientes de robótica humanoide. Es un negocio emergente, pero también rentable.
La prueba del asfalto y un reto de la precisión
El traspaso de tecnología es palpable y funcional en el mundo real. Un claro ejemplo se vivió durante la competición oficial organizada el pasado mes de abril en la capital china para poner a prueba la autonomía de estos sistemas en entornos abiertos. En esta cita, el modelo D1 de Honor sorprendió a todos al batir las marcas humanas y dejar en mal lugar a firmas nativas de robótica durante el trazado de 21 kilómetros.
La clave del éxito, según explica un ingeniero de Honor a medios locales, residió en la herencia del smartphone: integraron la misma tecnología de refrigeración para evitar que los motores del robot colapsaran por el calentamiento. Honor no está sola; otras tecnológicas como Xiaomi también están apostando por este sector, implementando humanoides de desarrollo propio en sus plantas de producción de coches eléctricos.
A pesar de estas victorias, el salto del laboratorio a la producción comercial entraña serios desafíos. El propio Lam advierte que los robots exigen un grado de fiabilidad y una tolerancia al error muchísimo más estricta que un teléfono. Eso sí, con un ecosistema de hardware engrasado y fábricas que ya han comenzado su reestructuración, China no solo está salvando a su cadena de suministro, sino cimentando su soberanía sobre el hardware autónomo que apunta a dominar la próxima década.
Imagen destacada | Composición con imágenes de UBTech Robotics y Xataka
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