Cómo solucionar los problemas de carga lenta del teléfono

Que un móvil disponga de carga rápida no significa que siempre recargue a máxima velocidad ya que puede darse el caso de que la velocidad se reduzca. Este inconveniente multitud de razones: te explicamos por qué puede suceder y cómo solucionar esos problemas de carga lenta.

Ningún móvil es igual a otro ya que los componentes varían entre los distintos modelos, incluso dentro de una misma familia. Y uno de los componentes que más está captando la atención de las marcas es la batería: por más que dos teléfonos dispongan de la misma capacidad eso no significa que carguen igual de veloz. La carga rápida es indispensable para subir la velocidad, también que se den una serie de factores. ¿Tu móvil tarda mucho en recargarse a pesar de disponer de carga rápida? Veamos por qué puede darse este problema.

El cargador no es el adecuado

Esto es primordial: cada fabricante entrega un cargador con el teléfono, un componente que se encarga de adaptarse a los requerimientos del smartphone para así entregarle en todo momento la energía precisa. Así que, si cambias de cargador, lo más probable es que la batería no recupere su capacidad de manera tan veloz como acostumbra.

El cargador suele ser la clave: para que la carga sea tan rápida como el fabricante asegura necesitas utilizar el cargador del teléfono. A veces la tecnología de carga rápida es compatible con un estándar (Quick Charge de Qualcomm, por ejemplo) y puedes intercambiar los cargadores siempre que mantengan compatibilidad con dicha tecnología, pero no siempre obtendrás la máxima velocidad. Dado que la mayor parte de marcas implementan su propia solución de carga rápida no suele haber más remedio que comprar un nuevo cargador del modelo exacto de teléfono en el caso de que lo hayas perdido.

La carga rápida es delicada para el teléfono, de ahí que sólo se active si todos los componentes que intervienen en el proceso son los originales y están garantizados para un uso seguro

Si notas que la carga es lenta lo primero que debes descartar es el cargador: si no es el del móvil encuentra el suyo. En el caso de que no hayas cambiado tendrás que descartar el resto de problemas siguientes antes de comprar un nuevo cargador. Siempre que desees la carga rápida, que quizá no te compense.

El cable USB no es el del teléfono

Igual que ocurre con el cargador, la carga rápida también necesita que el cable USB sea el correcto. Los fabricantes adaptan ese componente al flujo de carga, por lo que, en el caso de que el móvil y el cargador no detecten el adecuado, este último entregará una potencia menor para así no poner en riesgo los dispositivos.

Si notas que la carga es lenta, y estás utilizando el cargador original sin su cable, intenta localizar ese USB: seguramente el problema se solucione. En el caso de que no tengas dicho cable tendrás que descartar los siguientes problemas antes de comprar uno nuevo.

El teléfono está demasiado caliente

Las tecnologías de carga rápida implementan sistemas de seguridad que verifican en todo momento la temperatura de los componentes que intervienen en el proceso. Así que, cuando el móvil se calienta en exceso (por lo general porque lo utilizas cargando), es habitual que el sistema reduzca la potencia de carga para minimizar el sobrecalentamiento.

Intenta no tocar el teléfono para que así recupere la temperatura. Otra buena idea es apagarlo y dejar que cargue sin que el sistema esté encendido. Y si la temperatura es demasiado alta (el móvil es molesto al agarrarlo porque está muy caliente) te recomendamos que retires el cable de carga, apagues el teléfono por completo y no vuelvas a encenderlo hasta que se enfríe.

El teléfono está realizando procesos en segundo plano

El cargador repone energía al teléfono incluso cuando este se encuentre en funcionamiento. Aunque, si hay procesos que consumen mucha energía, es probable que la carga que entre no rellene suficientemente rápido la batería ya que el gasto es demasiado notorio; lo que da como resultado una carga más lenta. Comprueba el gasto de batería para localizar las aplicaciones que están fuera de control, también puedes hacer un reinicio (o ambas cosas).

El enchufe está en mal estado

Nuestra recomendación es que uses una regleta de calidad y que proteja contra sobretensiones

A menudo ponemos a cargar demasiados dispositivos en una misma regleta (o en un mismo enchufe con ayuda de los socorridos 'ladrones'). Que si el portátil, la tablet el móvil, los auriculares y un sinfín más de dispositivos, con el riesgo que eso conlleva. En el caso de estar utilizando una toma que no ofrece un buen contacto, o que arroja un flujo de corriente irregular, es posible que el cargador del teléfono se vea imposibilitado de iniciar el proceso de carga rápida porque no puede establecer un flujo de energía estable y seguro. Así que, si la toma de corriente no ofrece todas las garantías, coloca el cargador del teléfono en otro enchufe menos problemático.

La carga está llegando al final

El último tramo de carga no se realiza de manera rápida: de esta manera se asegura la vida de la batería

La carga rápida no se realiza de la misma manera en todo el porcentaje de la batería: cuando llega al final (por encima del 80 %) el cargador y el móvil regulan la potencia de carga para reducirla, a menudo a valores de carga lenta. Con ello se aumenta la vida útil de la batería; por más que a veces tarde más la carga en la recta final que en el resto del proceso.

Esta ralentización (sobre todo cuando la batería alcanza el 90 %) es totalmente normal, no debes preocuparte.

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