
La autonomía de las baterías de los terminales móviles sigue siendo una de las características a resolver por los fabricantes, más con la conquista del mercado de los smartphones por los teléfonos con pantallas táctiles, que con un uso normal requieren recargar la baterías prácticamente todos los días.
La sustitución de las baterías de litio por las de combustible líquido es una de las opciones en la que más recursos invierten los fabricantes y que parece más cercana. Tras el prototipo de móvil que pudimos ver el año pasado haciendo uso de esta tecnología, el periódico Nikkei anuncia que Toshiba comenzará el mes que viene la producción en masa de celdas de metanol (DMFC) para su empleo en todo tipo de dispositivos de consumo, desde teléfonos móviles hasta ordenadores portátiles.


