Hasta ahora las pastillas más tecnológicas que yo conocía eran las de Neo, la roja o la azul, pero investigadores de la Universidad holandesa de Radboud han conseguido superarlas ampliamente. En concreto han realizado un experimento en el que varios corredores voluntarios tenían su temperatura corporal monitorizada mediante la ingestión de una pastilla con radiofrecuencias RFID.
La marcha de Nijmegen, que comenzó siendo un ejercicio militar, tiene lugar a mediados del mes de Julio y sus participantes recorren entre 30 y 50 kilómetros cada día. Actualmente participan en este evento unas 40.000 personas, pero tras dos fallecidos en el 2006 y casi 70 personas atendidas por agotamientos o excesos de calor, se empezó a pensar en alguna forma de controlar la salud de los corredores. La respuesta ha sido la creación de un sistema que combina un sensor de calor en forma de píldora y un móvil con GPS y bluetooth.




