
No consigo 10 Gbps en un solo dispositivo. Aun así, es la conexión que volvería a contratar
El lujo no se encuentra en alcanzar la máxima velocidad: está en tener ancho de banda para todo
Suelo ser de los que aplican el “más vale que sobre a que falte” en todo. Voy a por el móvil más caro por si algún día me quedo corto, elegiría la tele con el mayor número de pulgadas posible y mi conexión a Internet con la velocidad máxima. Por eso no pude resistirme cuando aparecieron por mi casa los 10 Gbps de Movistar: los tengo contratados desde el primer día. Tras mi experiencia, los recomendaría.
10 Gbps de subida y de bajada parecen muchos gigas. Y lo son. Tanto, que resulta imposible aprovecharlos en su totalidad. Entonces, ¿por qué pagar un sobrecoste por algo a lo que, técnicamente, no se le puede sacar todo el jugo? Porque no todo es la transmisión puntual de un único dispositivo, ahí es donde radican las ventajas.
Contratas 10 Gbps, pero no te llegan 10 Gbps
Tampoco es una sorpresa, ya que ninguna tarifa asegura que llegue la velocidad contratada. En el caso de los 10 Gbps es algo más pronunciado el desnivel, ya que una porción del ancho de banda suele consumirse por los protocolos de comunicación (Movistar sitúa en torno a 8 Gbps el rendimiento real). Además, la mayoría de equipos no están preparados para transmitir tan altas velocidades en la red doméstica.
Puede que lleguen los 10 Gbps al ONT, pero resulta casi imposible conectarte al router y alcanzar esa velocidad. Y no importa, porque el verdadero lujo no está en lo veloz que sea la conexión, sino en su capacidad. Por eso considero que vale la pena.
Para aprovechar a fondo los 10 Gbps necesitas que todos los equipos sean modernos, que dispongan de una tarjeta de red compatible con esa velocidad o WiFi 7 con capacidades similares, que el router pueda transmitir a 10 Gbps y que la física de la habitación sea favorable. Son tantos condicionantes que la realidad termina poniéndose en contra.
Ancho de banda, ven a mí
Una de las grandes diferencias que he notado es que toda mi red es mucho más ágil. Si estoy descargando una actualización en el ordenador no se me corta la reproducción en 4K de la tele, mi hijo sigue jugando por streaming y el resto podemos seguir viendo TikTok sin interrupciones. Esta es la verdadera diferencia.
Los 10 Gbps, y un buen equipo (monté un router TP-Link con WiFi 7 tribanda), marcan la diferencia con respecto a mi anterior tarifa de 1 Gbps. Las páginas web cargan sensiblemente más rápido, tengo menores limitaciones en el número de dispositivos conectados, la red de cable va que se las pela y lo mismo ocurre por WiFi. Es una delicia, aunque no todo es mérito de la conexión, los equipos hacen su parte.
En cuanto a velocidad máxima, he contabilizado hasta 2,7 Gbps en WiFi 7 dentro de la misma habitación donde tengo el router. El cable alimenta mi red WiFi de repetidores en 10 Gbps, por lo que llevo las características de la conexión a las tres plantas de mi casa. Justo aquí he encontrado otra de las ventajas:
Es mucho más fácil distribuir la conexión porque, de entrada, parto con unas características de red altísimas. Otro de los lujos que traen los 10 Gbps y que desemboca en lo que realmente vale la pena: tranquilidad.
El verdadero lujo es que sobre
Reconozco que contraté los 10 Gbps por el ansia de velocidad, aunque no los recomendaría por eso. Lo que me gusta es olvidarme de lo que se esté descargando, de quién esté jugando, de sufrir cortes mientras veo streaming en 4K o de cuántos dispositivos permanecen conectados. Pago por una velocidad que me sobra, sí. Precisamente ahí está el lujo: en asegurarme de que no voy a sufrir porque falte.
Imagen de portada | Iván Linares
En Xataka Móvil | Todo sobre la fibra de 10 Gbps en España: operadores que la ofrecen, precios y zonas donde está disponible
Ver todos los comentarios en https://www.xatakamovil.com
VER 1 Comentario