No eches la culpa a tu operador: estos son los motivos por los que debes reiniciar el router de vez en cuando

¿Tu router no funciona como debería? ¿No llega bien la cobertura WiFi? Puede que con un reinicio solventes todos los problemas

A pesar de que en Xataka Móvil nos enfocamos en la telefonía móvil, no descuidamos otros aspectos de la conectividad en general. Hemos hablado en varias ocasiones sobre el router, ese dispositivo imprescindible para disfrutar de una conexión estable a Internet: qué router WiFi comprar, cómo acceder a la configuración del router, y consejos de todo tipo para mejorar la señal WiFi.

De todas maneras, por mucho empeño que pongamos en optimizar nuestra conexión a la red, siempre pueden surgir algunos imprevistos. Como seguramente sepas, un router puede dar problemas de distinta índole: fallos al conectar, velocidades por debajo de lo contratado, cobertura WiFi deficiente... Toda una ristra de fallos que nos harán enfadar, pero quizá todos se vayan con una simple acción: reiniciar el router.

No siempre el operador es culpable

Llegamos a casa, encendemos el WiFi en el móvil y... nada. Nos llevamos las manos a la cabeza porque no podemos ver el último capítulo de la serie de moda en Netflix, y es que es desesperante encontrar problemas con la conexión a Internet, sobre todo si no sabemos de donde provienen.

Por regla general, asociamos los problemas de conectividad a nuestro operador, otorgándole toda la responsabilidad. En muchas ocasiones podremos haber acertado, pero no siempre es así. Si la infraestructura del ISP consigue llevar la conexión a nuestro hogar, el problema lo tenemos dentro.

La solución dependerá del problema en sí, y no podríamos cubrir todo en un simple artículo, por lo que te animamos a explorar la web. Hemos dado solución a los problemas más habituales del router, a fallos con el WiFi, y otros inconvenientes que pueden surgir.

Pero en ocasiones en las que podemos creer que no damos con la solución, todavía nos queda un as bajo la manga. Y es tan sencillo como reiniciar el router. Quizá te extrañe esto, pero lo cierto es que un reinicio puede solventar cualquier comportamiento anómalo en este importante aparato.

Un reinicio y todo vuelve a la normalidad

Los problemas de WiFi, y otros relacionados con el router en sí, pueden arreglarse tras un reinicio. No hay 'magia' ni nada especial detrás de esta acción, pero entender cómo funciona este dispositivo nos dará pistas de por qué sí es efectiva. De igual manera, es recomendable hacerlo de vez en cuando, incluso en circunstancias normales. Ahora, nos centramos en la explicación.

El router, como otros dispositivos electrónicos, funciona con un software que el fabricante incorpora en él. Este, actúa como intermediario entre el hardware (componentes del router como antenas, placas, etcétera) y el usuario, permitiéndonos configurarlo a nuestro gusto, pero además, sirve para hacer funcionar todas esas características como el WiFi, obviando otros aspectos técnicos en los que no vamos a entrar.

Podemos llamarlo también firmware e incluso sistema operativo (hay SO dedicados para routers) si su nivel de complejidad es mayor, y de aquí extraemos los motivos de por qué reiniciarlo es buena elección. Al empezar de cero, el firmware volverá a arrancar todos esos procesos que hacen que el router cumpla su función, incluidas las conexiones como los puertos Ethernet o el propio WiFi.

Y por ende, si el problema o potencial fallo proviene de este lado, el reinicio lo solucionará. De hecho, no es tan extraño que un router presente problemas por culpa del propio software, y se pueden reflejar de la manera más variopinta. Ahora sí, aquí algunos motivos de por qué reiniciar el router puede solucionar problemas:

  • Problemas de conexión a Internet: si tu conexión a Internet está lenta o intermitente, reiniciar el router puede ayudar a restablecer la conexión. Esto se debe a que el reinicio implica levantar de nuevo la conexión entrante, ya sea fibra óptica u otra.
  • Problemas de Wi-Fi: en el caso de que Wi-Fi no funcione correctamente, reiniciar el router puede ayudar a solucionar problemas como la falta de señal, la desconexión frecuente o la baja velocidad. A veces, la configuración de la red inalámbrica puede ocasionar incompatibilidades con cambios que lleguen a nuestro dispositivo, un reinicio lo devolverá a su funcionamiento habitual.
  • Problemas de seguridad: de la misma manera, un reinicio podría eliminar los problemas que estén originando el malware o virus que hayan infectado el equipo. Eso sí, en estos casos, lo ideal es hacer un restablecimiento de fábrica para dejar el software como el primer día.

Cuando aplicamos un reinicio, se produce un borrado de la memoria caché del dispositivo, que es una memoria temporal que almacena datos utilizados con frecuencia para mejorar el rendimiento de la red. No obstante, si esta memoria está dañada o corrupta, puede causar problemas. El reinicio del router borra la memoria caché y la reemplaza con una nueva.

Por eso aconsejamos hacerlo de vez en cuando, y es que aunque los valores de fábrica suelen ser estables, si hemos aplicado cambios, es posible que causen problemas. Ahora sí, una vez reiniciado el router, respiraremos tranquilos, todo ha vuelto a la normalidad. Y de la manera más sencilla y rápida.

Imagen de portada | Bing Image Creator

En Xataka Móvil | Cómo sustituir o complementar el router de mi operador por el mío propio

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