El veto obligó a Huawei a reciclar los chips de sus móviles más premium. Pero ha vuelto a encontrar una vía de escape

  • El modelo base mantiene el Kirin 9010S de la generación anterior, mientras que los 'Pro' apuestan por el Kirin 9030S

  • Para compensar el estancamiento en litografía, Huawei confía en la integración con su sistema operativo

Editor

Tras la reciente presentación de la familia Huawei Pura 90, las miradas se centraron en el diseño, su cámara de apertura variable y las bondades de HarmonyOS 6.1. No obstante, hay algo más que seguimos muy de cerca en Xataka Móvil: los chips. Lo comentado por la marca china sobre las entrañas de sus nuevos buques insignia confirma lo que desde hace tiempo se evidenciaba: el muro técnico que supone fabricar a espaldas de Occidente.

A diferencia de Qualcomm, MediaTek o Apple, que renuevan sus arquitecturas cada año, Huawei se ha visto obligada a reciclar sus chips para esta nueva generación de smartphones. Pero lejos de abandonar, la compañía con sede en Shenzhen ha demostrado una capacidad de optimización que sobre el papel parece muy buena, y sigue exprimiendo SoCs conocidos para ofrecer un buen rendimiento.

Nuevos buques insignia, mismo silicio

Las especificaciones técnicas de los Pura 90 no engañan: Huawei no esconde sus chips como sí hacía hasta hace muy poco tiempo. El modelo base está equipado con el Kirin 9010S: se trata exactamente del mismo corazón de ocho núcleos que ya montaba el Pura 80 del año pasado.

Por otro lado, los modelos superiores, Pura 90 Pro y Pura 90 Pro Max, estrenan chip: el Kirin 9030S. Aunque lleva esa 'S' que le otorga una etiqueta de "nuevo", se trata de una revisión inferior en ciertos aspectos, pero derivada y emparentada con los Kirin 9030 que debutaron hace unos meses con los Huawei Mate 80.

Esta decisión es puro pragmatismo, a la par que falta de alternativas. Al no tener acceso a las máquinas UVE de la europea ASML, la costosa técnica de reutilizar la maquinaria DUV para fabricar chips propios hace que Huawei y su socio SMIC deban amortizar al máximo sus diseños.

Diseñar y fabricar un chip de 5 nm mediante multi-patterning implica una tasa de éxito por oblea baja y un coste alto. Es por ello que presentar un nuevo SoC superior cada seis meses es, hoy por hoy, un lujo inalcanzable para Huawei. No tienen demasiado margen de mejora, al menos en la actualidad.

El software como reducto

Entonces, si el motor es similar... ¿Cómo corre más? La respuesta de Huawei es más sencilla de lo que pueda parecer: no se trata de tener el silicio más puntero, sino el control absoluto sobre el software. Es la única manera de seguir optimizando un núcleo propio y eso se traduce, según comentaron en la presentación, en que el Kirin 9010S ofrece un 15% más de fluidez y eficiencia respecto al Pura 80.

El secreto: HarmonyOS 6.1 y su conjunción profunda entre software, hardware y la nube. Donde las cifras marketinianas suben es en las versiones 'Pro' de los Pura 90 que montan el citado Kirin 9030S. Ahora en comparación con sus homólogos de la generación anterior, el salto en rendimiento bruto es de un 25%.

Huawei asegura que las aplicaciones se inician un 21% más rápido, la carga se acelera un 31% y el cambio entre apps (multitarea) es un 43% más eficiente. Ha puesto como ejemplo el popular Honor of Kings, en el que los FPS mejoran en un 30%.

No queda ahí la cosa: el fabricante chino ha presumido de una NPU que mejora las capacidades de comprensión de imágenes en un 200%. En teoría, debería permitir que el motor de IA encargado del postprocesado fotográfico trabaje mejor el tratado de las imágenes y la claridad de los vídeos con esos teleobjetivos.

Aunque evidentemente una presentación suele venir acompañada de estas promesas, Huawei parece tener salida para los límites que sufre en lo técnico. No pueden fabricar el chip más pequeño y potente del mercado, pero han aprendido a sacarle hasta la última gota de rendimiento. No les queda otra opción.

Imagen destacada | Composición con imágenes de Huawei y HiSilicon

En Xataka Móvil | Alcanzar los 3 nm sin máquinas avanzadas parece imposible. Pero China no descansará hasta lograrlo: es su objetivo 2030

Ver todos los comentarios en https://www.xatakamovil.com

VER 1 Comentario