Samsung Galaxy S8, ¿suficiente para hacer olvidar el fiasco del Note 7?

Ya está aquí, ya llegó. O mejor dicho, ya llegaron. Los dos nuevos Samsung Galaxy S8 son oficiales y no sólo hemos conocido sus especificaciones sino que también hemos podido probarlos. Los nuevos candidatos a móvil del año, algo que a Samsung siempre se le presupone pero que es algo más serio desde que lanzó los S6 hace ya dos años.

Los nuevos flagships tendrán una doble responsabilidad sobre sus hombros. La primera será la de cumplir con las expectativas y liderar el mercado Android hasta la llegada del S9, o en su defecto hasta que aterrice el Note 8. La segunda, lograr dejar atrás los sinsabores de un Galaxy Note 7 que ya es historia pero que aún resuena en los oídos del fabricante y de sus inversores. Y lo que es peor, del público en general.

El S8 es mayor que el Note 7, pero no hablamos de dimensiones

Estamos en un momento en el que todos los fabricantes empiezan a presentar sus propuestas para luchar contra el gran mal que acecha a todos los teléfonos, los marcos. O eso es lo que parece vista la tendencia actual, aumentar la pantalla sin penalizar las dimensiones del dispositivo. Samsung, con su S8, se ha sumado a la moda.

Ya lo hizo el Sharp Aquos al que siguió el Mi Mix, después lo vimos en el reciente LG G6 y hoy el S8 ya ha presentado su propuesta. Una apuesta arriesgada pues supone sacrificar partes del diseño y construcción, como ese lector de huellas que ha pasado a la espalda del dispositivo. Pero si quieres construir un teléfono que sea "todo pantalla" has de hacer concesiones, y una es ésta. Además de la fragilidad, aunque Samsung ya tiene experiencia en que sus curvas lleguen al mismo borde.

De repente, los marcos son el enemigo público número uno de los smartphones

Con los Galaxy Note teníamos grandes diagonales y ahora los S8 se equiparan a éstos y los superan. De hecho, el Samsung Galaxy S8 es el primer teléfono de la línea S en superar a los Note en diagonal de pantalla. No sólo con el modelo Plus, con 6,2 pulgadas, sino también con el modelo normal y su panel Super AMOLED de 5,8 pulgadas. Nada como una buena pantalla para hacer que un dispositivo sea llamativo, y el S8 lo demuestra.

Fueron los Note los primeros en introducir la función de multipantalla en Samsung y ahora el S8 lleva la función un paso más allá. Ya no sólo hablamos de poder tener dos apps abiertas a muy buena resolución (2.960 x 1.440 en total) sino de un modo PiP que nos dejará, por ejemplo, reproducir vídeos en la parte inferior mientras tenemos una app abierta encima.

No cabe duda de que en Samsung han puesto mucho empeño en que su pantalla luzca de una forma espectacular y creemos que lo ha conseguido. Los que querían una evolución sobre el S7 la tienen, los que buscaban un teléfono que ocupase el lugar del ya extinto Galaxy Note 7 también lo tienen. Un modelo para contentarlos a todos y un sobresaliente en este aspecto.

¿La doble cámara se aguarda para el Galaxy Note 8?

No decimos que las cámaras de este Galaxy S8 sean malas, o mediocres, simplemente que generan dudas. Si algo tuvo el Galaxy S7 fue una cámara que rayaba la excelencia, y el iPhone 7 llegó a apretarle las clavijas con sus lentes, y también con el modo retrato. Esperábamos un paso adelante de Samsung más contundente que sin embargo no ha acabado de llegar.

La cámara nos genera dudas, el principal problema de las expectativas y cómo cumplirlas. Las lentes son ahora más luminosas con una apertura f/1.7, tenemos nuevos modos de software para aprovechar al máximo los sensores y hasta la cámara frontal da un paso adelante incorporando el autofocus. Algunos rumores citaban una doble cámara en el modelo Plus que no ha llegado, y hace pensar que se trata de una carta que Samsung se guarda para el Note 8. Un buen punto a favor de la línea si finalmente es así, y una pena por la oportunidad desaprovechada en los S.

Lo confesamos, esperábamos que el paso adelante en fotografía fuese mayor. ¿Dónde está nuestra doble cámara?

Puede que el Galaxy S8 se corone como el líder fotográfico de este 2017, con permiso de un iPhone 7s aún por llegar y un Pixel 2 que ya el año pasado presentó batalla. Repetimos, no decimos que las cámaras sean malas, sólo que contemplábamos un salto de calidad que ha podido ser menor del esperado. Esperábamos esa doble cámara. Lo dicho, cuestión de expectativas.

Ya veremos cómo rinde, ya veremos los resultados de esa lente de 12 megapíxeles que promete llevar la calidad del S7 un paso más allá. Podremos comprobar esos vídeos en 4K y la velocidad del enfoque Dual Pixel. Todo pinta muy bien, pero puede que el salto haya sido muy justo. Como dice el encabezado de este párrafo, ya veremos.

El eterno debate de la autonomía, el punto fuerte de los Note

Estaremos todos de acuerdo en que si algo tienen de bueno los Note es su autonomía. Samsung ha sabido medir muy bien qué pila montar en sus gigantes para ofrecer autonomías con las que su línea S ha soñado. Algunas excepciones, como el S7 Edge en determinadas circunstancias, han rendido a muy buen nivel. Pero pensar en la autonomía que ofrecía el S6 hace que nos pongamos tristes.

Con el Note 7 aún sobrevolando con chistes y memes todo lo que rodea a Samsung, una buena autonomía en sus S8 y S8 Plus haría olvidar los meses en blanco en cuanto a ventas, devoluciones, crisis financieras y demás. El problema es que sobre el papel la cosa no pinta demasiado bien. Capacidades similares a las de la línea S7 pero con pantallas mucho mayores.

El fuerte de la gama Note siempre fue la autonomía, y curiosamente la batería fue el problema del Note 7

En el S7, por ejemplo, pasamos de 5,1 pulgadas a 5,8, con una resolución ligeramente mayor a causa del cambio en el ratio de aspecto. La batería, 3.000 mAh en ambas generaciones. En el caso del S8 Plus ocurre igual, los 3.500 mAh que alimentaban las 5,5 pulgadas del modelo anterior ahora han de hacerse cargo de 6,2 pulgadas. La resolución, también mayor.

El procesador es de 10 nanómetros y debe gestionar mejor la energía, las pantallas Super AMOLED de Samsung evolucionan con cada nueva generación y posiblemente Touchwiz esté mejor optimizado. Todo eso es correcto, pero sobre el papel nos salta la alarma. ¿Empeorará el S8 la autonomía del S7? La posibilidad existe, ya veremos si es real. Como decíamos, un punto que nos genera dudas.

¿La seguridad del Note llega a los S?

La última duda que nos suscita este Galaxy S8 es la posición de su lector de huellas. Ha sido algo muy discutido desde que empezaron a filtrarse fotografías del terminal, dibujos de las fundas y alguna que otra imagen de dudosa procedencia. Reducir el marco del frontal tiene consecuencias, ya lo comentamos antes, y llevárselo atrás parecía la única solución viable sin colocar el lector bajo la pantalla.

En contraprestación, Samsung ha introducido el lector de iris que parece funcionar bastante bien, y reconocimiento del rostro con la cámara frontal. Ambos configurables por niveles, como el lector de huellas trasero, para poder desbloquear la pantalla, proteger carpetas seguras, validar pagos, etc. Parece que este lector trasero podría llegar a ser accesorio si los dos frontales funcionan bien.

El lector de huellas pasa a una posición extraña pero ganamos lector de iris, la seguridad se hace más "Note"

De nuevo, veremos cómo funciona en el día a día, porque las pruebas han ido bien pero una cosa es el cuidado de un análisis y después el uso que le demos al dispositivo. Por otro lado, se agradecen los nuevos niveles de seguridad del terminal. Un dispositivo más robusto en ese sentido y que nos hará sentir más seguros. Lo comido por lo servido.

Este Galaxy S8 promete comérselo todo

Huawei y LG se adelantaron en presentación y puesta a la venta, Sony también anunció aunque le falta por llegar, pero Samsung ha logrado una serie de críticas positivas bastante unánimes. Podemos estar ante el terminal del año pese a que quedan algunos pesos pesados por presentarse. Ni HTC ha dicho la última palabra, ni ha hablado Xiaomi, ni por supuesto Apple ha puesto en circulación el iPhone 7s.

Un gran poder conlleva una gran responsabilidad, y convertirse en el mejor móvil del año en marzo no es nada fácil. Sobre todo con el peso del Note 7 a sus espaldas.

Con sus luces, y también sus sombras, el Samsung Galaxy S8 nos ha dejado muy buen sabor de boca. Sí, Bixby está aún muy verde y sólo entiende el inglés, y los detractores de las pantallas curvas tendrán difícil apreciar el nuevo dispositivo de los coreanos, pero todo pinta bastante bien salvo las dudas que hemos comentado.

Ya habrá tiempo de hacer un análisis exhaustivo del dispositivo que parte con un precedente que le beneficia tanto como le perjudica. El S7 fue tan bueno que allanó el camino de este S8, pese al tropezón del Note 7. La pregunta es, ¿fue tan bueno el S7 que eclipsará el buen rendimiento de este S8? Nosotros mismos lo hemos dicho en el apartado de la cámara, esperábamos un salto más potente. Ojalá el teléfono sí lo haya dado.

En Xataka Móvil | Samsung Galaxy S8, ¿hasta qué punto se distancia de la gama Note?

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