
El chip GPS calcula la posición recibiendo señales de los satélites en un radio aproximado de 20 metros
Para evitar el rastreo "en la sombra" de Maps debe aplicar tres acciones
Puede que lo hayas pensado alguna vez: si desconecto los datos y apago el WiFi, ya no me localizan. Y si te has dado cuenta de que Google Maps sí que registra tu cronología incluso en esos momentos que estuviste offline, seguramente te sientas extrañado. La realidad es que aplicaciones como la popular Maps están diseñadas para seguir recopilando nuestra posición incluso cuando el móvil está desconectado de la red.
¿Por qué? Pues bien, el teléfono cuenta con un abanico de sensores y protocolos que trabajan sin que nos demos cuenta, y que no tienen que ver con la conectividad que tengamos. Desde chips que actúan como receptores pasivos hasta escaneos de redes cercanas, los móviles recopilan y almacenan coordenadas de forma constante. Y por eso aparecen en Maps: al recuperar la cobertura o el WiFi, todo ese registro se sincroniza.
Por qué tu móvil sabe dónde estás cuando no hay Internet
La explicación de este rastreo offline reside en el hardware de nuestros dispositivos y en cómo interactúan con el entorno. El chip GPS integrado no necesita Internet, porque es un receptor de radio pasivo. Su única función es "escuchar": al recibir las señales de los satélites, es capaz de triangular la latitud y longitud con una precisión aproximada de 20 metros.
Y claro, al tratarse de una recepción pasiva, logra determinar nuestra posición sin necesidad de emitir ni un solo byte a través de la red del operador o la conexión inalámbrica de casa. Pero este GPS no actúa solo: desactivar el WiFi o el Bluetooth no apaga los transmisores por completo.
Por defecto, tanto Android como iOS mantienen activa una función de búsqueda de redes en segundo plano. Así analizan el entorno detectando direcciones MAC de routers y balizas Bluetooth cercanas. De hecho, Google explica en su página de soporte para Maps que la plataforma usa la ubicación de estas WiFi públicas y de las torres de telefonía móvil para complementar y afinar la geolocalización.
Una vez nuestro móvil obtiene estos datos mediante el GPS o el análisis en segundo plano, entra en juego la memoria local. Si Google Maps tiene concedido el permiso de ubicación, guarda un registro en la caché. Esa información estará latente hasta que nos conectemos a Internet, momento en el cual enviará el paquete de datos a los servidores de Google para procesarlos.
Pasos para bloquear por completo el rastreo de Google Maps
Ahora que entendemos que este seguimiento no depende solo de Internet nos lleva a la conclusión de que activar el modo avión o apagar los datos no sirve de nada si buscamos la máxima privacidad.
Para impedir que nuestro dispositivo determine o registre la ubicación, debemos intervenir sobre otros ajustes y permisos del sistema operativo, así como en la configuración de la cuenta de Google.
Dado que el rastreo se nutre de múltiples capas, como hemos visto, la única forma de ponerle fin es aplicar un bloqueo siguiendo estos cuatro pasos:
- Desactivar la ubicación del sistema: en Android o iOS, desliza el panel de ajustes rápidos y apaga el icono de ubicación. Este es el interruptor maestro que corta el acceso a los chips de posicionamiento cualquier app que lleves instalada.
- Apaga el escaneo en segundo plano de WiFi y Bluetooth: en Android, dirígete a «Ajustes» > «Ubicación» > «Servicios de ubicación» y desactiva las opciones de «Búsqueda de redes WiFi» y «Búsqueda de dispositivos Bluetooth». Si usas un iPhone, la ruta es «Ajustes» > «Privacidad y seguridad» > «Localización» > Servicios del sistema, donde deberás apagar las conexiones de fondo. Adicionalmente, tal y como la propia Google detalla, puedes forzar a que sus servicios ignoren tu router de casa añadiendo la etiqueta «_nomap» al nombre (SSID) de tu red.
- Desactiva la precisión de ubicación: accede a «Ajustes» > «Ubicación» > «Servicios de ubicación» > «Precisión de la ubicación» y apágalo. Con esto, prohibimos al SO utilizar nuestra posición utilizando el mapeo de torres de telefonía y routers cercanos.
- Ajusta las opciones de tu cuenta de Google: el último paso es evitar que el historial se guarde en la nube. Accede a este enlace en el que podrás pausar tanto la «Cronología» como la «Actividad en la Web y en Aplicaciones».
Como has podido comprobar, dedicar un par de minutos a ajustar estas opciones no solo frena la acumulación de datos por parte de Google Maps, sino que garantiza que nuestro teléfono solo sepa dónde estamos cuando nosotros decidamos comunicárselo.
Imagen de portada | Xataka Móvil con Gemini
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