
China es un mercado complicado, en el que las copias y las marcas genéricas llevan bastante ventaja a los fabricantes de renombre que conocemos y los que les compramos nuestros terminales móviles.
Así mismo, también es cierto que el país oriental tiene una cantidad ingente de consumidores en potencia: el poder adquisitivo va aumentando, se están aclimatando poco a poco a la sociedad de consumo, sus infraestructuras se modernizan…, por lo que resulta todo un caramelito para muchas empresas que, conscientes de los cambios que están aconteciendo en China, quieren disfrutar de la tarta y llevarse su parte del pastel.




