
Las llamadas silenciosas son sondas automáticas que verifican qué números están activos para venderlos a redes de spam y estafa
Colgar sin hablar, no devolver la llamada y activar los filtros antispam del móvil son soluciones sencillas y útiles
Si las llamadas spam ya son de por sí molestas, descolgar y que nadie responda a mí me saca de quicio. Siempre espero a que la otra persona diga algo. Cuando no lo hace, mi reacción suele ser la de lanzar un “¿Diga?” a ver si hay suerte. Y, entonces, suele cortarse la comunicación. ¿También recibes estas llamadas silenciosas? Forman parte de una mecánica muy estudiada.
Una llamada muda es una piedra lanzada a un pozo. Detrás de la mayoría de llamadas silenciosas no hay una persona: es un robot que marca números de teléfono en modo metralleta. Su único objetivo es comprobar en cuáles de esos números hay una persona:
- Si descuelgas, tu número queda marcado como operativo.
- Si además contestas con un “¿Sí?” o un “¿Diga?” (culpable), la máquina confirma que hay un humano dispuesto a responder.
Conseguir un “doble check” es oro. Los números verificados acaban en listas que se venden a centros de telemarketing agresivo o, directamente, a redes de estafa telefónica. La llamada silenciosa no es un ataque, es alguien lanzando la piedra para ver si hay agua en el fondo. Lo preocupante viene después, cuando el número ya figura en la lista de objetivos confirmados.
Después del silencio, el ataque. Tras la confirmación de que el número está activo, y hay una persona que responde al otro lado, puede suceder que llegue una avalancha de llamadas comerciales y de spam. Otra consecuencia de la llamada silenciosa respondida puede ser más seria: si al descolgar contestaste con un “Sí”, esa sencilla grabación abre la puerta a ser utilizada para aceptar contratos telefónicos. Es el conocido fraude del «sí», del que han alertado tanto la Policía Nacional como el INCIBE. Por eso conviene saber qué decir y qué no al responder una posible llamada de spam.
Si los dos ataques anteriores son delicados, aún hay un tercero al mismo o peor nivel: la estafa Wangiri, esa que te invitan a devolver una llamada perdida que aparece en el listado de tu móvil. Esta ha evolucionado hacia el phishing por SMS y WhatsApp ahora que los números de tarificación especial están más restringidos.
Cómo reaccionar para minimizar riesgos. No hay fórmulas mágicas, solo seguir la intuición y aplicar una serie de consejos útiles. El primero sería un filtrado de llamadas desconocidas y de spam, que se puede hacer en la mayoría de aplicaciones. A partir de aquí:
- Cuelga inmediatamente si nadie habla. Nada de “¿Hola?, ¿hola?, ¿quién es?, ¿diga?”: cada palabra confirma que tu número merece la pena.
- No devuelvas nunca la llamada a un número desconocido, especialmente con prefijo internacional. Si es algo importante volverá a llamarte (si vuelve a llamar, aplica lo de arriba: cuelga si nadie habla).
- Bloquea el número tras la llamada. Y si el goteo es constante, activa los filtros de tu móvil.
- Vigila también WhatsApp, porque las llamadas con fondo turbio están migrando a la aplicación: silenciarlas es un ajuste que se agradece desde el primer día.
El silencio también comunica. Lo que más me llama la atención de las llamadas silenciosas es lo bien que explotan nuestra educación telefónica. Nos han enseñado a descolgar, saludar e insistir si no hay respuesta, justo lo que el sistema automatizado busca cuando activa su metralleta. La defensa más eficaz es hacer lo contrario de lo que nos sale natural: silencio y cierre de llamada. En un ecosistema donde la IA ha desplomado el coste de llamar a cero, regalar dos segundos ya es darle mucho al robot del otro lado.
Imagen de portada | Iván Linares
En Xataka Móvil | Muchos lo hacemos mal: al apuntarnos a un sorteo, podemos aceptar que nos hagan llamadas spam
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