
Cuando compramos un móvil a través de una operadora de telefonía, este queda vinculado a un contrato de servicios, voz o datos, durante un periodo determinado, es lo que se denomina permanencia. A cambio de permanecer y usar sus servicios, la operadora suele ofrecer el móvil a un precio más asequible, lo que se conoce como subvención o subsidio. Para evitar las lineas “muertas”, las que no consumen, las operadoras exigen a los fabricantes de móviles que esten bloqueados, que solo funcionen en su red. Se conoce por móviles libres, aquellos que pueden funcionar con cualquier operadora, los no bloqueados.
En España estas prácticas no están reguladas en la legislación. Las tres grandes operadoras, Movistar, Vodafone y Orange suelen vender sus teléfonos subvencionado con contratos de permanencia de al menos 18 meses. Simyo está promoviendo que se efectué una regulación sobre este tema. La idea es establecer condiciones claras a seguir por todos los operadores. Ademas de mejorar la situación e información de los consumidores, legislar sobre este tema puede ayudar a equilibrar el panorama, muy restringido por las permanencias. Veamos la regulación de algunos países europeos.


