
Se podría decir que, al igual que en lo que respecta al nombre en riguroso orden alfabético, el Samsung Galaxy R se encuentra en un estado previo a lo que podría ser el actual Samsung Galaxy S II. No en vano, podría considerarse un hermano menor del último a tenor de sus características. Motivo más que posible por el que la propia firma parece haberse visto forzada a anunciarlo oficialmente tras todo el material vertido a los medios acerca del nuevo dispositivo.
Tras haber sido anunciado en Suecia bajo el nombre de Samsung Galaxy Z, todo apuntaba a que pronto vería la luz en el mercado británico con el mismo nombre con el que ha sido anunciado oficialmente, saliendo Samsung al paso desmintiendo tal hecho, incluso después de haber sido difundido un vídeo demostrativo donde se mostraban todas las bondades del terminal.



