
Hace unos meses. En algún lugar de Madrid. Dos personas mantienen una conversación:
Mr. N.: Entonces… ¿que opinas? ¿Os gusta?
Mr. M.: Si. Lo queremos. Queremos 10.000 y la exclusiva.
Mr. N.: No…De ninguna manera. Eso es ridículo.
Mr. M: ¿Que tal 50.000? Durante un año a partir de la comercialización, en fases graduales.
Mr. N: Suena mejor. Con eso tendréis vuestro logo y la “emoción” del público.
Mr. M: De acuerdo. Solo hay un pequeño problema…
Mr. N: Lo sabemos. Lo teníamos previsto. Tenemos un plan B.
Esta hipotética escena es quizá una de las posibles explicaciones de la noticia que os contábamos el otro día sobre el Nokia 5800 XpressMusic. Como muchos de vosotros, iba a poner mis comentarios sobre el tema, pero he preferido explicar con más detalle lo que pienso. No son más que teorías, pero quizá sirvan para comprender un poco mejor este extraño movimiento de Nokia. Os aviso que algunas de las teóricas razones pueden provocar graves desequilibrios emocionales en caso de seguir leyendo.

Terrible decepción. En la presentación en Londres del 5800 XM se anunciaba un precio de venta de 279 euros sin impuestos ni subsidios. Días después, Nokia España nos aseguró que el precio sería aún más sorprendente, y efectivamente así ha sido, pero negativamente.






