
Nokia acaba de anunciar uno de los recortes de plantilla más fuertes que ha sufrido la compañía, dentro de la restructuración que viven los finlandeses de cara a ser más competitivos: 4.000 trabajadores de plantas en Finlandia, Hungría y México terminarán su relación laboral con Nokia.
La intención es acercarse más a Asia, donde el resto de compañías producen sus teléfonos, consiguiendo niveles de optimización en costes y tiempos equivalentes a la competencia.











