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ZTE Blade V8, análisis: una doble cámara que no esperas en una gama media
Análisis

ZTE Blade V8, análisis: una doble cámara que no esperas en una gama media

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El mercado móvil funciona por modas, y la más potente que vivimos en estos momentos es la que invita a todos los fabricantes a montar una cámara dual en sus nuevos dispositivos. Con unos usos o con otros, cada constructor de smartphones va cediendo y ya quedan pocos que no cuenten con su propia propuesta. La última que nos llega es de ZTE, que lleva las cámaras duales a su gama media por primera vez. Hoy tenemos entre nosotros al ZTE Blade V8.

El dispositivo llega al mercado acompañado de un hermano mayor, el ZTE Blade V8 Pro, pero es el pequeño el que se posa sobre nuestra mesa de análisis para ver qué somos capaces de extraer de su interior. Lo mejor de todo es que se trata de una propuesta que llegará a las tiendas a 269 euros. Las cámaras duales a un precio accesible, y ahora os contaremos qué tal rinden. Pero no sólo la cámara, también todo el terminal. Comencemos por las especificaciones y sigamos con el diseño.

ZTE Blade V8, cámaras duales para todos

Zte Blade V8

No debemos perder nunca de vista que cuando comentemos cada aspecto del ZTE Blade V8 lo haremos sobre un terminal de gama media, de ahí que no esperemos un rendimiento al más alto nivel. No obstante, el dispositivo debe ofrecernos una buena experiencia de usuario pues sus componentes no son lo que eran hace unos años. La gama media es cada vez más competitiva y la exigencia aumenta. ¿Será capaz de darnos lo que le demandemos? Veámoslo. Echemos un primer vistazo bajo el capó.

ZTE Blade V8
Pantalla
IPS LCD de 5,2 pulgadas 2.5D FullHD
424 píxeles por pulgada
Procesador
Qualcomm Snapdragon 435
Núcleos
8 núcleos Cortex A53 a 1,4GHz
GPU
Adreno 505
RAM
2GB/3GB
Memoria
16GB/32GB + microSD (hasta 256 GB)
OS
Android 7.0 Nougat bajo Mifavor 4.2
Conectividad
4G , WiFi 802.11, Bluetooth 4.1, GPS, Dual SIM, microUSB, radio FM
Batería
2.730 mAh no extraíble
Cámara trasera
13 megapíxeles + 2 megapíxeles con flash LED y HDR
Cámara frontal
13 megapíxeles
Otros
Lector de huellas dactilares
Dimensiones y peso
148,4 x 71,5 x 7,7 milímetros
141 gramos
Precio
269 euros

Como podemos ver por las frías cifras de la tabla, estamos ante una gama media bastante clásica, pese a que hemos podido analizar el modelo superior, el que cuenta con 3GB de RAM y 32GB de almacenamiento interno. Nada más comenzar, el dato que más dudas nos genera es el de su batería. 5,2 pulgadas FullHD y una batería de únicamente 2.730 mAh no parece una combinación que vaya a ofrecernos una autonomía desbocada. Pero vayamos paso a paso. Capítulo uno, el diseño.

Diseño elegante y un poco clónico

Zte Blade V8

Este ZTE Blade V8 se presenta ante nosotros como un terminal con diseño unibody y construido en metal, un detalle a su favor pues cabría esperar un marco metálico y un cuerpo plástico en un terminal de esta gama. No obstante, los materiales nobles comienzan ya a asaltar todas las categorías del mercado, y el V8 nos ofrece tener entre las manos un smartphone metálico. Con un diseño cuidado, todo hay que decirlo, aunque algo sobrio. Ideal para los amantes de los terminales más minimalistas.

El frontal es posiblemente lo peor que nos encontramos en el diseño del V8. Un frente en color blanco que podría pertenecer a cualquier otro modelo pues no hallamos en él nada distintivo. La cámara frontal en la parte superior, junto al altavoz y los sensores de proximidad y lumínico, y un botón Home en la parte inferior. Todo incrustado en un cristal que además nos ofrece el cada vez más estándar diseño 2.5D que aporta relieve al terminal.

Mientras que el frontal es demasiado genérico, la trasera es elegante y minimalista.

Para la parte trasera tenemos un diseño competamente limpio. En nuestro caso hablamos de un Blade V8 en color dorado o champagne que tiene la cámara dual en la parte superior centrada y con ambas lentes colocadas horizontalmente con el flash en el centro, y que sólo cuenta con el marcado CE en la parte inferior. La marca, con letras sencillas, se sitúa un poco más arriba del centro. El único corte en el diseño lo encontramos en la parte superior e inferior, con dos franjas en un material con más brillo que el que aporta el cuerpo mate.

Zte Blade V8

Las botoneras están también localizadas en una parte bastante clásica a estas alturas. Encendido y botones de volumen en la parte derecha, y la bandeja para las SIM y la microSD en la parte izquierda. Los otros botones que encontramos son el botón Home frontal que ya comentamos, que es también lector de huellas, y un par de botones hápticos a ambos lados del Home y cuyo funcionamiento podemos elegir desde la configuración del propio teléfono móvil. La posición del botón Atrás y el de la multitarea se decide por software.

Los botones hápticos están ahí aunque no se vean a simple vista. La razón es que podemos configurar su uso mediante el software del propio teléfono.

Sólo nos resta hablar de la parte superior e inferior del propio marco. En la superior tenemos el jack de 3,5 milímetros para auriculares junto a un micrófono de reducción de ruido, y en la inferior encontramos un diseño simétrico. Puerto microUSB en el centro y auriculares estéreo a ambos lados. Como decimos, una estructura sobria y bastante clásica. Si lo que se busca es un diseño rompedor, el Blade V8 no nos lo ofrecerá. Si lo que queremos es un terminal sencillo y elegante, lo hemos encontrado.

ZTE Blade V8

Huawei P9 Lite

Honor 5C

Samsung Galaxy A5 2017

Samsung Galaxy J5 2016

Pantalla

5,2 pulgadas

5,2 pulgadas

5,2 pulgadas

5,2 pulgadas

5,2 pulgadas

Dimensiones

148,4 x 71,5 x 7,7 milímetros

146,8 x 72,6 x 7,5 milímetros

147,1 x 73,8 x 8,3 milímetros

146,1 x 71,4 x 7,9 milímetros

145,8 x 72,3 x 8,1 milímetros

Peso

141 gramos

147 gramos

156 gramos

157 gramos

159 gramos

El Blade V8 no es un terminal ligero pero tampoco pesado, aunque sin embargo pesa menos de lo esperado para su tamaño. Su cuerpo de 5,2 pulgadas nos deja un peso de 141 gramos, ideal para ofrecer el peso suficiente para darnos seguridad en el agarre y para no resultar molesto cuando llevemos tiempo sujetándolo. El modelo es ergonómico y eso siempre es de agradecer, dado que cada vez damos más uso a estos pequeños ordenadores de bolsillo. Además, el metal trasero disipa las huellas de una forma bastante eficiente, punto para él.

Sin sorpresas en la pantalla

Zte Blade V8 20

Comenzamos con el análisis de la pantalla de este ZTE Blade V8, y toca decir que el modelo del fabricante chino cuenta con un panel de 5,2 pulgadas con resolución FullHD. Eso supone que tendremos aproximadamente 424 píxeles por pulgada de densidad, una visualización por encima de la media en la que se sitúan dispositivos de 5,5 pulgadas. La tecnología es IPS LCD, una vieja conocida del mercado, con las fortalezas y debilidades de estos paneles de cristal líquido.

Hablemos del colorido, uno de los puntos en los que los paneles LCD suelen diferenciarse pues cada fabricante aplica un determinado grado de saturación a su configuración. Aquí el software juega a nuestro favor pues podemos elegir entre la propia saturación y la temperatura. La configuración por defecto del ZTE Blade V8 nos ofrece colores fieles y ligeramente saturados en fotografía, realzando los detalles y ofreciendo una visualización atractiva.

La pantalla muestra los colores de forma fiel, incluso ligeramente saturados, pero podemos aumentar eso aún más mediante la configuración.

Mediante el software, en su configuración de pantalla, podremos cambiar el color a Natural, a Colorido, el que viene seleccionado, o a Magnífico, con colores mucho más vivos. La temperatura de color puede variarse también a un perfil Cálido o a otro Frío, siendo el perfil Normal el que está seleccionado desde primera hora. A gusto de cada usuario y con una configuración bastante efectista en cada una de las opciones.

Zte Blade V8 17

Llegamos al brillo y encontramos un nivel bastante correcto tanto en interiores como en exteriores. Una ligera pega puede estar precisamente en el segundo valor, pues aunque la pantalla es usable cuando estamos a la luz del sol, ya sea directa o indirectamente, echamos en falta un poco más de intensidad. La pantalla es usable pero el nivel de brillo es mejorable, aunque hay que reconocer que resulta suficiente cuando tenemos que hacer uso de ella.

Si la pregunta es sobre si podremos usar el móvil en exteriores la respuesta es sí, podremos.

¿Qué tal se porta en cuanto a ángulos de visión? Como solemos decir, nadie observa una pantalla desde un ángulo de 178º en el día a día y se trata de cifras que normalmente corresponden a máximos, y a números de los que presumir. Los ángulos del Blade V8 son buenos, la pantalla no presenta cambios de color hasta que está bastante inclinada y tanto en mano como sobre la mesa, aún estando alejado, es visible y con buena calidad.

Zte Blade V8 4

Y cerramos la pantalla tanto con el tacto, bastante agradable y con una velocidad de respuesta a buen nivel, como con la suciedad. El temor de una pantalla es que esté permanentemente sucia por una capa oleófuga mal aplicada o deficiente, pero el Blade V8 resiste unas cuantas horas de uso sin problemas. Y aunque pasar el teléfono por la ropa para limpiarlo resulta inevitable, no será un gesto compulsivo. El terminal ha pasado la prueba del algodón en más de una ocasión durante las pruebas que le hemos hecho.

Comenzamos a acostumbrarnos a tener buenas pantallas en prácticamente todas las gamas, salvo cuando descendemos tanto en precio que limitar el panel acaba siendo algo inevitable. Es por ello que en este Blade V8 nos encontramos una pantalla de nivel, que mantiene el tipo en casi todas las situaciones y que además nos permite un punto extra de personalización con la saturación y la calidez. Si la cara es el espejo del alma, la pantalla es el espejo de un smartphone. Y la del Blade V8 está a la altura, e incluso por encima de la media.

El rendimiento de un teléfono para el día a día

Zte Blade V8 18

Comentábamos al principio que este Blade V8 era un terminal de gama media, y pese a probarlo en su versión con 3GB de RAM y 32GB de almacenamiento interno, no deja de portar un Snapdragon 435 como cerebro. Eso se traduce en que su rendimiento debe ser bueno y fluido siempre que no queramos abusar de él. Los procesadores de este nivel nos ofrecen buenas sensaciones hasta que les exigimos más de lo debido, y entonces es cuando afloran sus carencias. ¿Las tiene el Blade V8? Por supuesto, pero nos ha convencido.

Con un smartphone pasamos más tiempo en el interior de alguna aplicación, ya sea de mensajería, redes sociales o con el propio navegador, que en la interfaz. Sin embargo, que ésta funcione correctamente es esencial pues se trata de la puerta hacia el resto del sistema operativo. Android 7.0 Nougat, bajo Mifavor 4.2, es fluido en todo momento a las órdenes de este chip de Qualcomm, que sabe gestionar tanto el primer plano como la multitarea. Rara vez hemos apreciado algo de lag o retardo en las instrucciones, y la experiencia de usuario es bastante buena.

Los vehículos utilitarios nos llevan a todas partes y cumplen con lo que les pedimos. Salvo que les pidamos alcanzar los 300km/h.

Quizá debido a la cifra de RAM que acompaña al procesador, el Blade V8 de 3GB recupera bien los procesos en segundo plano cuando saltamos a ellos desde el menú del teléfono móvil, y también cuando lo hacemos pasando de una aplicación a otra. No hay congelación de los datos y el salto es muy veloz, aunque algunas aplicaciones como juegos pesados siguen cerrándose en segundo plano. No ha ocurrido en Candy Crush, por ejemplo, pero sí en Clash Royale. Este nivel de exigencia gráfica y de memoria se aprecia en modelos de gama media como el que nos presenta ZTE.

ZTE Blade V8

InnJoo 3

Honor 6X

LG X Cam

Procesador

Snapdragon 435

MediaTek MT6750T

Kirin 655

MediaTek MT6753

RAM

3GB

4GB

3GB

2GB

AnTuTu

45.988

44.922

55.056

34.559

GeekBench

656 / 2570

594 / 2526

795 / 3.317

544 / 1.694

3DMark (Icestorm Unlimited)

10.313

9.527

7.810

6.768

Las apps cargan rápidamente y su funcionamiento es correcto, y cuando demandamos más potencia gráfica la Adreno 505 parece estar preparada para dárnosla. El único gran problema de rendimiento lo encontramos con, nuevamente, los juegos pesados. Aquí es donde se aprecia que el procesador está alejado de la cabeza del mercado. La tasa de fotogramas no es la más elevada ni la más estable, pero si estamos ante juegos estáticos no apreciaremos la diferencia. Los títulos con gráficos 3D, sin embargo, sí se ejecutan un poco más a trompicones.

Lector de huellas bien, ausencia de chip NFC mal

No falta el lector de huellas en este ZTE Blade V8, una característica que ya parece un estándar en el mercado y que llega a todas las franjas de precio. En esta ocasión, ZTE nos propone un botón Home frontal con lector de huellas incorporado que tendremos que pulsar cuando el teléfono está bloqueado, pero que funciona de forma táctil cuando el teléfono ya está operativo. La lectura es veloz aunque no demasiado precisa en algunos momentos, y hemos notado que, en ocasiones, parece congelarse tardando algo más de la cuenta en facilitarnos el acceso.

Como comentario a este lector de huellas, y a la inevitable pregunta de si tendremos acceso a los pagos móviles, la respuesta es que no. El lector de huellas podrá utilizarse para aportar un punto extra de seguridad al acceso al propio terminal y para algunas operaciones, pero la ausencia de un chip NFC nos deja fuera de los pagos. Una lástima, pues la presencia de la radio FM hacía pensar que tendríamos un equipamiento más completo. No NFC, no Pay.

El sistema bien, gracias. El bloatware...

Zte Blade V8 25

No tanto. Sí, tendremos Android 7.0 Nougat bajo el capó y la capa Mifavor de ZTE nos ofrece una buena experiencia. Tendremos las apps en los escritorios, sin cajón de aplicaciones como en la versión AOSP de Android y en la capa de otros fabricantes. La pena es que contaremos con más de una aplicación y juego preinstalado que enturbia la experiencia. En el teléfono de 32GB quizá no se eche en falta ese espacio extra ocupado por apps que no hemos pedido, pero sí puede ser un problema en el modelo más básico.

Por lo demás, el sistema nos ofrece algunas características bastante interesantes que hacen que la capa destaque y sea realmente útil. Como el caso de las configuraciones de sonido, que sin llegar a comportarse como un equalizador completamente funcional sí nos permiten personalizar la experiencia. El chip de sonido Dolby que acompaña al terminal ayuda a que todo suene un poco mejor, y si podemos graduarlo a nuestro gusto, aunque sea a través de perfiles prefijados, resulta aún más gratificante.

Análisis del ZTE Blade V8
Mifavor tiene algunas características que ofrecen valor añadido, tanto como el que resta el bloatware

Mifavor nos ofrecerá también tanto temas para el teléfono como salvapantallas, con la posibilidad de descargar más desde internet. Contaremos con un gestor de batería con perfiles de rendimiento y consumo, para elegir lo que necesitemos en cada momento, y tendremos un extra bastante interesante. El ZTE Blade V8 nos ofrece gestos en pantalla para ejecutar determinadas acciones como cambiar la canción que está sonando o el doble toque para encender la pantalla. Podremos girar el teléfono para silenciarlo, posponer la alarma e incluso responder y colgar llamadas sólo con movimientos del teléfono.

Análisis del ZTE Blade V8

La pena, como decimos, es el bloatware. Desde antivirus hasta juegos inundan algunas carpetas preinstaladas en el ZTE Blade V8. Contar con un terminal casi limpio habría sumado más puntos a una capa, Mifavor, que resulta atractiva pese a que requerirá de un proceso de aprendizaje para quienes vengan de modelos con escritorios limpios y un cajón de aplicaciones por orden alfabético y otras opciones.

Silencio, llegamos a las cámaras

Zte Blade V8 13

Cuando un teléfono móvil presume de una característica concreta, es justo tomarse el tiempo necesario para ponerla a prueba y ver qué tal se porta. Como en el caso del ZTE Blade V8 dicha característica es la de su doble cámara trasera, el análisis más exhaustivo del teléfono ha ido enfocado a su vertiente fotográfica. Pero comencemos hablando de qué es lo que tenemos a nuestra disposición como parte de este equipamiento.

El ZTE Blade V8 pone a nuestra disposición una doble cámara trasera compuesta por dos lentes y dos sensores. El primer sensor es de 13 megapíxeles y el segundo sensor es de 2 megapíxeles. Ambos están acompañados de un flash LED y nos permiten grabar vídeo en calidad FullHD. Para el frontal, tendremos otro sensor de 13 megapíxeles, éste ya sin flash pero también con la misma calidad de grabación de vídeo. ¿Cuál es el sentido del segundo sensor trasero? Captar el fondo de la escena para ofrecernos desenfoque selectivo. En pocas palabras, bokeh a medida.

Zte Blade V8 21

Así que manos a la obra, nos echamos a la calle con el ZTE Blade V8 en la mano para poner a prueba este doble sensor y comprobar qué tal se comporta en todo tipo de situaciones. Con y sin luz, con escenas más comprometidas que requieran de un buen rango dinámico y, cómo no, con esos primeros planos con desenfoque selectivo de los que presume el dispositivo. Los resultados, os lo anticipamos desde ya, han sido buenos. Con sus errores, por supuesto, pero buenos.

Análisis ZTE Blade V8
Análisis ZTE Blade V8

Lo primero que llama la atención de la cámara del ZTE Blade V8 es la fidelidad con la que capta los colores. Tonos ni muy vivos ni muy apagados, y con un buen contraste entre ellos, con bordes definidos y un buen equilibrio de color. Resulta sorprendente obtener estos resultados con una cámara de esta categoría, pero ZTE ha conseguido embeber una buena cantidad de calidad fotográfica en su nueva gama media.

Análisis ZTE Blade V8
Análisis ZTE Blade V8
Análisis ZTE Blade V8

Con luz, la cámara rinde a la perfección. Algo que solemos ver a menudo pero con un pequeño matiz, incluso con el sol de frente, incidiendo directamente sobre la lente, los resultados son más que buenos. Una característica extraña es que la fotografía resulta mejor una vez capturada que en el momento de la toma. Puede parecernos que no obtenemos la calidad deseada pero luego, desde la galería, observamos que no ha sido así y podemos contemplar matices que se nos escaparon durante la captura. Como os decimos, los resultados son sorprendentes.

Análisis ZTE Blade V8
Análisis ZTE Blade V8
Análisis ZTE Blade V8

En situaciones complejas como la presencia de luces y sombras, el ZTE Blade V8 también consigue excelentes resultados. El rango dinámico es bastante bueno, ofreciendo contraste, y no llega a lavar los colores casi en ningún momento, pese a que en alguna fotografía tomada desde algún ángulo concreto sí hemos visto que los colores palidecían. Pero ha sido algo puntual en momentos que no hemos conseguido replicar y que pueden deberse, quizá, a algún desajuste en el software de la cámara a corregir en el futuro.

Análisis ZTE Blade V8
Análisis ZTE Blade V8
Análisis ZTE Blade V8

Uno de los puntos en los que flaquea cualquier cámara de móvil es en la hora a la que Batman patrulla las calles. La noche, la ausencia de luz, penaliza cualquier sensor del mercado. Si lo hace con las gamas altas, mucho más pronunciado es cuando descendemos de categoría. En el ZTE Blade V8 ocurre, no podía ser de otra forma. Cuanta menos luz tenemos, peores fotografías. El enfoque también se resiente y se hace más lento y errático. Pero sólo nos pide algo de luz y contraste. Si el objeto se distingue del fondo, la cámara se recupera y nos da algo más de lo que debería poder darnos. Pero vamos al turrón.

Deme un poco de bokeh

Análisis ZTE Blade V8

La característica estrella del Blade V8 es su desenfoque selectivo. No es una función nueva, ni mucho menos, desde Sony hasta Apple, pasando por Xiaomi y otras marcas, usan sus dobles sensores para hacer dos fotografías y mezclarlas. Una con el segundo plano, otra con el frente, y ya podemos ajustar el desenfoque del fondo a nuestro gusto. En este caso, el Blade V8 lo maneja con cifras de apertura. A menor número (con límite en el f/1.0), mayor desenfoque.

Análisis ZTE Blade V8

Simplemente tenemos que elegir el modo bokeh en la app de cámara, deslizando el dedo hacia arriba, y ya podemos fotografiar con este efecto. El resultado es bastante bueno, pese a que el software presenta problemas con determinados bordes que aparecen difuminados o confusos cuando el contraste entre el fondo y el primer plano es muy pronunciado, o cuando fotografiamos algo que está lejos de nosotros. No obstante, podemos arreglarlo forzando menos desenfoque a posteriori.

Análisis ZTE Blade V8

Basta con acudir a la fotografía original, pulsar el icono del obturador y podemos reenfocar tantas veces como queramos. Cuando pulsemos en el signo de ok, generaremos una imagen nueva con los ajustes deseados. La fotografía original estará ahí para acudir a ella siempre que queramos. Y si los bordes se distorsionan o difuminan con un desenfoque más pronunciado, lo reducimos y logramos un efecto menos acusado pero más preciso. Como decimos, hay trucos. Pero no dejan de ser trucos para salvar un software que no es perfecto. Por suerte, es software y puede seguir mejorando a base de actualizaciones.

También fotografía para gafas VR

Análisis ZTE Blade V8

Otro modo curioso que encontramos en la cámara del Blade V8 es el de las fotografías 3D. Así las llaman, y están en el mismo menú en el que encontramos el bokeh. Pero no se trata de una fotografía con efecto paralaje para poder desplazar el primer plano del fondo, se trata de fotografías para verlas con gafas de realidad virtual. Las famosas gafas VR que ahora se popularizan con modelos para todos los gustos. El propio Blade V8 trae unas Cardboard rudimentarias que podemos montar con la propia caja.

Análisis ZTE Blade V8

Usando este modo sólo tendremos que capturar una fotografía, sin más ajustes, y se nos generará una fotografía doble, con una captura distinta para cada una de las lentes. La composición es extraña, con dos fotografías cosidas por el eje vertical haciéndolas el doble de anchas de lo habitual. El objetivo, el comentado. Una imagen destinada a cada ojo, con un ángulo distinto, para que nuestro ojo componga el efecto 3D al observarla con las gafas.

No es que este efecto sea muy efectivo, valga la redundancia, ni que vayamos a usarlo muy a menudo. Pero resulta curioso que esté presente y que, siempre que lo deseemos, podamos generar una fotografía para ver con gafas de realidad virtual. El efecto no es ajustable como el bokeh, ni en el momento ni a posteriori, pero al menos contamos con él para cuando lo necesitemos.

¿Y la cámara frontal qué?

Análisis ZTE Blade V8

13 megapíxeles para la cámara frontal que cumplen con lo que le pedimos, y que además lo hacen a buen nivel. La cámara para selfies del Blade V8 no es una maravilla a nivel técnico pero sus fotografías serán más que suficientes. Colores vivos, bordes bien definidos, sin apenas aberraciones por la curvatura de la lente y, sobre todo, fotografías rápidas. Así evitaremos salir movidos si estamos andando o si no tenemos mucho pulso.

Análisis ZTE Blade V8

La cámara tiene no obstante el mismo problema que la doble cámara trasera, la escasez de luz la hace sufrir. A menor luminosidad, enfoque más lento, captura más lenta y más ruido en la toma. Como decíamos antes, es lo normal cuando apostamos por smartphones económicos. Es un peaje que hay que pagar por alejarse de las gamas más altas del mercado. Pero salvando esos detalles, la cámara frontal del Blade V8 nos gustará. Cumple con lo que promete, y nos ofrece un poco más de calidad de lo esperado. ZTE ha hecho un buen trabajo con el equipo de cámaras del Blade V8.

Una autonomía corriente

Una de las dudas a la hora de enfrentarnos a este ZTE Blade V8 era la de su autonomía. Recordábamos al principio del análisis que contábamos con poco más de 2.700 mAh para una pantalla FullHD de 5,2 pulgadas, y además con tecnología LCD en lugar de otras como OLED, más ahorradoras. Las dudas se han disipado en cuanto hemos usado el teléfono unos cuantos días y hemos obtenido resultados concretos: la autonomía de este Blade V8 es muy corriente. Tal vez demasiado.

Rozar las cuatro horas de pantalla es, a día de hoy, señal de una autonomía corta

Intercalando jornadas con WiFi y redes de datos, dos de las características que suelen definir los consumos en un teléfono móvil, hemos llegado a alcanzar las 4 horas de pantalla. Contando en ellas el uso de juegos, redes sociales, navegación a través de Chrome y también con la cámara fotográfica, una interfaz y un componente que no es precisamente económico. En jornadas menos exigentes, con más horas bajo WiFi, hemos llegado a alcanzar las 4:15/4:30 de pantalla, pero sólo en momentos puntuales. Echando mano de Doze, la cifra crece pero sacrificando conectividad y potencia.

Contamos con carga rápida en este Blade V8 gracias al Snapdragon 435, y los perfiles que nos ofrece el sistema nos permiten gestionar el gasto energético del terminal, pero su pila es pequeña para una autonomía media, y desde luego lejana con respecto a modelos mucho más longevos. Regresar a casa con batería después de una larga jornada puede convertirse en misión imposible, a no ser que contemos con alguna batería externa, o con un cargador allá donde estemos, y que nos saque las castañas del juego como lo haría Ethan Hunt.

Un sonido espectacular, sin paliativos

Zte Blade V8 26

ZTE suele presumir de un par de características en sus terminales, aunque diferenciándolo en dos gamas. Mientras que los modelos Axon sacan pecho en cuanto a sus capacidades multimedia, sobre todo destacando el audio, los modelos Nubia, ya independientes, lo hacen presumiendo de cámaras. Ya hemos visto que la cámara del Blade V8 cumple a muy buen nivel para tratarse de una gama media pero es que su sonido también vuela muy alto.

Análisis del ZTE Blade V8

Comentábamos en el apartado de diseño que el Blade V8 contaba con un sistema estéreo de altavoces en la parte inferior, a ambos lados del puerto microUSB. No esperábamos, sin embargo, que el sonido producido por estos altavoces fuese ni tan potente ni tan claro. Aunque en algún momento puntual sí hemos notado ese característico tono metálico de los teléfonos sin caja de resonancia, el resto del tiempo el sonido es claro y sin distorsiones, y alcanzando un volumen más que considerable.

Con unos buenos auriculares, podemos sacar mucho jugo al jack de 3,5mm del Blade V8

Aunque el verdadero fuerte del sonido de este Blade V8 llega a través de su puerto de auriculares, un jack de 3.5mm que nos ofrece muy buena calidad y que casa a la perfección con el software Dolby los perfiles de sonido. Obtener una buena cantidad de graves o llevarlo todo a tonos más agudos es una delicia si disponemos de auriculares de calidad. Pero hasta los auriculares estándar que incorpora el propio teléfono en la caja rinden a buen nivel. Como decíamos, no esperábamos este nivel de sonido de un terminal de gama media que se moverá en esta gama de precios.

ZTE Blade V8, la opinión de Xataka Móvil

Zte Blade V8 10

Una vez concluido el análisis del nuevo Blade V8 de ZTE, podemos poner en orden las conclusiones finales y hacer un repaso rápido a cada una de las características analizadas. Empezando por el diseño, sobrio y algo clónico en el frontal, pero igualmente elegante y, sobre todo, robusto. El toque metálico siempre aporta algo de distinción pese a que el miedo a arañarlo siempre está presente. El nivel del cuerpo se mantiene en la pantalla, con la que casa a la perfección y que también es de buena calidad.

En cuanto al rendimiento, una gama media que cumple un poco por encima de lo esperado pero sin locuras, y que cuenta con un sistema que ofrece valor añadido pero que se ve lastrado por las apps no deseadas que llegarán con el lote completo. No obstante, la cámara y el equipo de sonido hacen que el nivel general suba, y aunque la batería no rinde como esperábamos de ella, el Blade V8 se convierte en un excelente terminal si buscamos fotografía y música. Dos características que, poco a poco, van siendo marca de la casa.

Sin ser pefecto, el Blade V8 está por encima de la media y debe ser una buena compra

En el ZTE Blade V8 puede que no encontremos un smartphone perfecto, pocos lo son. Siendo conscientes de que hablamos de una gama media sin muchas pretensiones más allá de las fotográficas, casi todo en él es correcto y su compra parece apropiada para la mayoría de usuarios que busquen buen rendimiento y cámara en torno a los 250 euros. Como solemos decir, el Blade V8 cumple con los cuatro factores que le pedimos a un teléfono móvil hoy en día: que sea bonito, resistente, que haga lo que le pedimos sin poner muchos impedimentos y que sea compacto para no resultar un estorbo. Nada mal para esta gama media de ZTE que nos ha dejado un grato sabor de boca.

7.33

Diseño7.5
Pantalla7.5
Rendimiento7.0
Cámara8.5
Software7.0
Autonomía6.5

A favor

  • La cámara, sin lugar a dudas. Nos sorprenderá.
  • El Snapdragon 435 da un poco más de lo que esperamos de él.
  • Sorprende el nivel de acabado de una gama media como ésta.

En contra

  • La autonomía, a esta batería le faltan miliamperios.
  • Por favor, dejemos de lado ya el bloatware de una vez.
  • De haberle colocado un chip NFC, todo habría sido mejor.

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