Nos lo estábamos temiendo y se ha confirmado. Las operadoras no quieren renunciar a sus ingresos con la Ley de Consumo, y como se ven obligadas a cobrar por segundos, subirán las tarifas.
Por el momento ya sabemos las de Movistar. El establecimiento de llamada pasará de costar 12 céntimos a 15 céntimos. Además suben las tarifas base de todos los contratos (aunque en algunos de ellos bajan ciertas tarifas, al menos una noticia positiva) y de los módulos de ahorro. Mi Favorito ahora costará 1,2 céntimos por minuto (ahora cuesta 1). Sub-26 y Zona 3G, que ahora cuestan 6 céntimos, pasarán a costar 7,2. Afortunadamente, Mis Cinco seguirá costando 3 céntimos por minuto. Parece que lo de que los precios “para toda la vida” se ha quedado en papel mojado.


