Seguir usando nuestro móvil en el extranjero sin preocupaciones cada vez es más sencillo y económico. Y menos mal. En la Unión Europea tenemos la papeleta resuelta gracias al acuerdo ‘Roaming like at home’ que se firmó en 2017 y actualmente está prorrogado hasta 2032. Más allá de las fronteras comunitarias, las eSIM para viajar se convierten en la solución más simple para que podamos seguir navegando desde que el avión toca pista
Y en este punto es donde nos puede parecer que todas las opciones disponibles son iguales o que únicamente se diferencian en un puñado de euros arriba o abajo. La realidad es que esto no es cierto y hay mucha letra pequeña que leer antes de elegir cuál es la mejor eSIM para viajar.
Qué territorios abarca. Este es para mí uno de los puntos clave en las eSIM para viajar, aunque realmente no a todos nos va a afectar por igual. Me explico: si viajas a un único destino, por ejemplo, China, con una eSIM que te cubra en dicho país deberías tener de sobra.
Pero si planeas aprovechar esas horas de avión para visitar territorios cercanos (Hong Kong y Macao son excursiones muy habituales) es imprescindible que revises que la eSIM sea válida en toda Asia o incluso que sea global, es decir, que te funcione en todo el mundo estés donde estés.
Tipo de cobertura. Bajo mi experiencia, el destino al que viajes depende mucho de la satisfacción que vas a tener con tu eSIM. Yo suelo contratar la misma empresa porque me va bastante bien y he notado disparidad de resultados: impecable en Japón, muy bien en República Dominicana y regular en Marruecos.
Hay que tener en cuenta que depende mucho de la calidad de la red local, ya que en definitiva estas eSIM no tienen su propia cobertura sino que las empresas que están tras ellas actúan como revendedores de los datos que forman parte de los acuerdos de itinerancia con terceros.
Lo que sí te recomendaría es que mires qué tipo de cobertura te garantizan y si el 5G está incluido, ya que algunas pueden jugar a ofrecer solo 4G, algo que a estas alturas carece de sentido.
La limitación de datos. Importantísimo. Hasta hace relativamente poco, era habitual que los paquetes de datos que vendían estas empresas estuviesen limitados a 3 GB, 5 GB o 10 GB.
Mi consejo es que escojas aquella que te dé datos ilimitados para que te puedas despreocupar por completo y que tengas un precio cerrado en función de los días que necesites la eSIM.
Cómo se recargan los datos. En el caso de que realmente no necesites datos ilimitados, por ejemplo, si vas a utilizar una segunda eSIM como respaldo de la primera, o si el precio es sustancialmente más barato y te compensa, es conveniente fijarte en cómo puedes recargar el bono de datos.
Las compañías que todavía usan este sistema suelen tener una app desde la cual compras el nuevo bono que necesitas. Cuanto más sencillo sea, mejor.
¿Incluye extras? Cuando contratamos este tipo de servicios lo que buscamos es que nos den conectividad allá donde vayamos, pero en los detalles está la diferencia. Que tengan VPN integrada (siguiendo con el ejemplo de China como destino, imprescindible), que te permitan hacer ‘tethering’ o que te dén asistencia 24/7 en tu propio idioma son algunos de los extras añadidos que pueden mejorar tu experiencia y que demuestran que no todas las eSIM para viajar son iguales.
Imagen de portada | Generada con ChatGPT
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