El iPhone Duo ha vuelto a demostrar de qué pasta está hecha Apple. Aun así, no tengo claro que sea suficiente para convencer a todos

  • Apple aterriza en el mercado plegable con un despliegue de software que maquilla las concesiones del hardware

  • La incógnita no está en la calidad del iPhone Duo, sino en si se aceptará pagar el precio de un iPhone e iPad juntos

Iphone Duo
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Pepu Ricca

Editor

Reconozco que, viendo la keynote de ayer, volví a sentir esa vieja sensación de que Apple juega en una liga propia cuando se trata de vender una idea. Da igual que lleguen tarde a una fiesta que empezó en 2018, porque cuando Ternus subió al escenario, la narrativa no iba de especificaciones. Venden una forma de estar en el mundo, un objeto que parece haber existido siempre. Y con el iPhone Duo, esa maquinaria de persuasión ha vuelto a funcionar a pleno rendimiento, logrando que siete años de tardanza parezcan un ejercicio deliberado de paciencia.

Esa percepción de producto redondo —a falta de probarlo— se aprecia en el software. Mientras otros fabricantes siguen tratando a los plegables como pantallas sobredimensionadas, con pequeños matices y funciones que dan la experiencia, en lo visto de iOS 27 se respira una obsesión enfermiza por el detalle. Son esas pequeñas pinceladas las que convierten un trozo de silicio en algo orgánico. Claro que una cosa es la brillantez en la coreografía y otra distinta la realidad del dispositivo.

Siete años de calma para entender el software

Iphone Duo

Apple se ha tomado unos años para estudiar tropiezos ajenos y se nota. Cuando se cierra el Duo, el dock no se comprime de forma torpe en la parte inferior: se desplaza al lateral derecho para alcanzar las apps más usadas con el pulgar, sin forzar la mano. Son soluciones diminutas, pero denotan que alguien se ha pasado un tiempo pensando en cómo interactuar con el dispositivo, al estar plegado y con una mano.

Y qué decir de la fluidez con la que escala la interfaz: la transición al desplegar las dos mitades es tan molona que en Reddit ya han conseguido replicar esa animación en el "pasaporte" de Samsung, el Galaxy Z Fold8. Esa madurez de uso siempre ha estado en Apple y sus iPhone, con pocas excepciones, las últimas Siri y Apple Intelligence.

Como ha comentado mi compañero Javi tras probar el iPhone Duo en el Apple Park, el acierto del móvil no está en una función concreta, lo está en su capacidad para sostenerse solo en una mesa mientras vemos un capítulo de una serie en Netflix o hacemos una videollamada.

La integración de la cámara bajo la pantalla y el encaje del doble panel demuestran que el hardware está al servicio del software. Si a eso le sumamos otras pequeñas pinceladas de la casa, como el nuevo chip C2 —obviando el A20 Pro— que optimiza el gasto de batería, el empaque general del iPhone Duo es innegable.

El peaje y la duda del 2%

Ahora bien, despojado del halo de la presentación, no puedo pasar por alto las renuncias que ha acometido Apple. Porque por primera vez, el iPhone más caro no es el mejor iPhone: este plegable exige tragar con algún sacrificio doloroso.

Perder uno de los avances más importantes en fotografía, el teleobjetivo, en un móvil tan caro... no lo termino de ver, por mucho que Apple insista con su "teleobjetivo" digital de 12 MP, al final es recortar el sensor. Y me resulta llamativo que, en este mismo factor de forma, el Xiaomi 18 Fold sí haya conseguido embutir un telefoto periscópico sin que sea un ladrillo.

Iphone Duo 2 El reflejo del vídeo en la parte inferior no es real: está simulado por software

Por otro lado, es cierto que el precio no desentona del todo con los 1.999 euros de partida del terminal de Samsung, pero la comparación con el propio catálogo de la manzana es demoledora. Por lo que cuesta el iPhone Duo te puedes comprar un iPhone 18 Pro y un iPad Pro de última generación. Así, sí cubriríamos la máxima calidad en fotos y una pantalla grande para trabajar o ver una peli.

Me pregunto si el despliegue de elegancia que he visto con el iPhone Duo será el punto de inflexión para que los plegables salgan de ese residual 2% de cuota que arrastran a nivel global. Apple tiene la fuerza necesaria —y el nombre— de marca para arrastrar a la industria, pero los hábitos son tozudos y el bolsillo tiene un límite para la mayoría.

El iPhone Duo me ha parecido una clase magistral de cómo debutar en esta categoría, pero todavía tengo serias dudas de que su mimo en el detalle baste para convencer a ese grueso que siguen mirando a los plegables como un capricho prescindible, más cuando los móviles "de toda la vida" siguen siendo mejores en varios apartados.

Imágenes | Xataka

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