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Cuando las eléctricas quisieron convertirse en operadores de banda ancha gracias al PLC
Conectividad

Cuando las eléctricas quisieron convertirse en operadores de banda ancha gracias al PLC

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A 2017 cuando queremos contratar una conexión a internet para nuestro hogar sabemos a qué empresas podemos recurrir: Movistar, AT&T, Vodafone, Orange, Claro... Todas ellas operadores de telecomunicaciones. Pero si echamos atrás la vista, a los primeros años del actual milenio, vimos como en el negocio de conectar a usuarios a internet se quisieron meter las eléctricas.

Las Iberdrola o Endesa vieron en el PLC una nueva vía de negocio. A comienzos de los años 2000 se barajó la idea de que las líneas de cobre que transportan la electricidad podían ser usadas no solo para conectar equipos dentro de un mismo edificio, también podían conectar a los usuarios a internet. Las pruebas pilotos se pusieron en marcha en varias ciudades, pero el resultado final no fue el esperado.

El único cable que llega a todos los hogares

El uso de PLC permitía transmitir señales digitales por los mismos cables que proveen a los hogares de electricidad, simplemente usando una frecuencia más alta (3-30 MHz). La instalación física consistía en colocar módems de cabecera en los centros de transformación, repetidores en la sala de contadores de los edificios y módems para el usuario que pueden ir conectados en cualquier enchufe del hogar.

Instalación de PLC Instalación típica de PLC. Fuente: RedIris

A pesar de que la tecnología y los estándares todavía no estaban del todo desarrollados, en España las eléctricas se aprovecharon de que incluso el ADSL todavía no estaba maduro para lanzar sus conexiones a internet mediante línea eléctrica. Iberdrola y Endesa fueron las que más apostaron por esta tecnología, con conexiones que inicialmente ofrecían 600 Kbps simétricos por 39 euros más IVA.

Las dudas sobre el PLC amenazaban su uso

Maqueta de una instalación de PLC Maqueta de una instalación de PLC

Mientras las pruebas y primeros clientes reales conectados se desarrollaban en Madrid, Zaragoza, Valencia o Cádiz, e incluso se estaba probando una evolución que permitiría subir la velocidad máxima teórica de 45 a 150 Mbps por centro de transformación, tanto eléctricas como usuarios pudieron empezar a ver cuáles eran los inconvenientes de usar una red que inicialmente no estaba pensada para el nuevo uso que se le estaba dando.

El primer inconveniente que encontraron las eléctricas es que a pesar del poco equipamiento necesario, podía ser necesario ubicar repetidores en las líneas eléctricas a cada 150 metros. Además, en Europa cada centro de transformación (el que se encarga de pasar de media a baja la tensión) da servicio a una media de 300 a 400 hogares, que tendrían que compartir la velocidad capaz de ofrecerse mediante PLC.

Las redes eléctricas no estaban pensada para conectarnos a internet y los inconvenientes aparecieron enseguida

Por si todo lo anterior no fuese suficiente para sembrar las dudas sobre el uso de PLC para conectar hogares a internet, también hay que tener en cuenta que son numerosos los aparatos que pueden introducir ruido en la red eléctrica, siendo necesario el empleo de filtros en ellos para que no afectasen a las conexiones. Y para rematar, la frecuencia usada en las transmisiones causaban interferencias con radios de distintos usos (, marítimas, militares, de aficionados...).

Adiós al PLC como alternativa al ADSL

A la vez que las pruebas gratuitas como la de Endesa en Zaragoza, que ofreció internet mediante PLC gratis a 2.000 clientes durante 15 meses, finalizaban la guerra de los precios del ADSL se instauraba en España. Las eléctricas ya no solo tenían que pelear con Telefónica a la hora de conseguir clientes de banda ancha, también competían con las opciones ofertadas por Tele2, Wanadoo o Auna.

Ninguna de las empresas que apostaron por el PLC cosechó gran éxito: de los 2.000 usuarios que disfrutaron de la prueba piloto de Endesa en Zaragoza solo 600 mantuvieron la conexión cuando pasó a ser de pago, en Puerto Real (de 60.000 habitantes) solo tenían 500 clientes e Iberdrola reunió únicamente 4.500 clientes entre Madrid y Valencia. Unión Fenosa también hizo sus pruebas, pero nunca llegó a comercializar ninguna oferta.

Serios inconvenientes de la tecnología y la creciente competencia en el ADSL acabaron con el PLC como alternativa para conectarnos a internet

España llegó a contar incluso con una firma, la valenciana DS2, puntera en el desarrollo de chips para PLC, pero entre los inconvenientes de su uso para conectar hogares a internet y la creciente competencia de los operadores de cable y ADSL, el PLC fue desechado finalmente como una alternativa a las clásicas líneas telefónicas. Eso sí, el PLC sigue siendo usado por las eléctricas para transmisiones internas (lecturas de contadores por ejemplo) y sigue siendo un aliado para conectar dispositivos dentro de los hogares.

En Xataka | Cómo mejorar la cobertura de tu WiFi en casa utilizando unos PLC

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