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El Samsung Galaxy S7 se lleva el premio de smartphone más difícilmente reparable de 2016 de iFixit

El Samsung Galaxy S7 se lleva el premio de smartphone más difícilmente reparable de 2016 de iFixit
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En muchas ocasiones cuando seleccionamos un smartphone para ser nuestro móvil de cabecera solo nos detenemos en lo que se ve a primera vista, su diseño y especificaciones. No nos damos cuenta de que nuestro nuevo compañero probablemente nos acompañe durante meses y años, y que durante ese tiempo pueden ocurrir cosas que le obliguen a pasar por talleres.

Por eso, siempre es conveniente estar informado de cómo funciona el servicio de reparaciones de la marca a la que vamos a recurrir, y tampoco está de más saber lo fácil o difícil que puede resultar reparar el smartphone elegido, ya que ello puede influir en gran manera en el coste las posibles reparaciones. Y coincidiendo con el final del año, iFixit, la famosa web que destripa todo smartphone, ha publicado un listado de los smartphone más fácil y difícilmente reparables, que arroja que los Samsung Galaxy S7 son los que más complicado lo ponen por culpa del uso del cristal para la carcasa.

El diseño no se lleva bien con la reparabilidad

Samsung Galaxy S7 Edge

A la hora de evaluar la reparabilidad de un smartphone, los materiales empleados en su construcción y el tipo de cierre tienen una gran influencia. Es por ello que los Samsung Galaxy S7 y S7 Edge se han llevado la peor nota del año según iFixit. El problema con los buques insignia de Samsung es que de entrada no cuentan con ningún tornillo en la parte externa, por lo que hay que recurrir a la fuerza (con ventosas mejor) para poder quitar la tapa trasera, aunque ésto tampoco da acceso directo a los componentes.

El mayor problema del Galaxy S7 es que para cambiar el cristal o el puerto USB es muy probable tener que cambiar también el LCD

El problema no está únicamente en acceder a todos los componentes tras la pantalla, sustituir el puerto de carga o la pantalla también son operaciones complicadas y que pueden implicar un alto coste. Por ejemplo, para reparar el conector USB hay que quitar la pantalla LCD y probablemente cambiarla, siendo una de las piezas más caras. Lo mismo pasa si se rompe el cristal de la pantalla, que implica tener que cambiar también el LCD.

El LG G5 se lleva el premio al teléfono más fácilmente reparable

El LG G5 se lleva el premio al teléfono más fácilmente reparable

Si los Galaxy S7 se llevaron la peor nota de iFixit, un 3, el Note 7 era el siguiente con un 4, aunque ya sabemos que ocurrió con él. El iPhone SE se quedó en tierra de nadie con un 6, ya que el cambio de pantalla era sencillo pero también era fácil dañar el cable del Touch ID y es necesaria una herramienta especial para quitar los tornillos del exterior.

En la parte alta de la tabla de iFixit, los teléfonos más fácilmente reparables, encontramos los iPhones 7 y 7 Plus y los Google Pixel y Pixel XL, con un 7 todos ellos, pero es el LG G5 el smartphone más fácil de reparar con un 8. Esa facilidad viene dada por la posibilidad de que el usuario saque la batería sin ninguna complicación o el uso de pocos y habituales tornillos junto con la escasa presencia de pegamento.

La modularidad y los escasos y comunes tornillos del LG G5 favorecen su reparibilidad

iFixit no ha destripado todos los teléfonos lanzados al mercado durante 2016, suelen quedarse con los mejores teléfonos de cada marca, pero su ranking y razones para puntuar la reparabilidad de un teléfono nos dan una idea de a lo que nos podemos enfrentar ante la necesidad de una reparación. La conclusión parece bastante sencilla, y es que cuantos menos tornillos veamos en el exterior de un teléfono más difícil será de reparar y que la modularidad es de gran ayuda en este aspecto.

Vía | iFixit
En Xataka Móvil | Ellos son los que arreglan tus móviles rotos, estas son sus historias

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