
Cuatro semanas después de que comenzara la puja por las nuevas frecuencias móviles licitadas en España, la subasta del espectro radioeléctrico se ha cerrado con una recaudación de unos 1.623 millones entre Movistar, Vodafone y Orange, más 24 millones de euros entre el resto de operadores de cable. Un total de 1.647 millones de euros, cantidad algo más baja de lo esperado ya que varios de los bloques han quedado desiertos.
Los seis bloques en la banda de 800 MHz se los han repartido equitativamente los operadores tradicionales aunque el bloque más conflictivo se lo ha quedado Orange al ser el único operador que ha pujado por él ya que se trata de una frecuencia que podría originar problemas de interferencias con la señal de la TDT.
En la banda de 900 MHz tan solo se han subastado dos bloques y uno de ellos ha quedado libre a pesar de que a Yoigo le podría haber venido muy bien si en el futuro piensa terminar los acuerdos que le sirven de cobertura apoyo en lugares donde su red no llega. El otro de los bloques se lo ha quedado Movistar.
La banda de 2.6 GHz se ha dividido en bloques estatales que han quedado repartidos entre los operadores tradicionales (excepto 50 MHz que han quedado libres) y bloques regionales, 10 MHz para diferentes operadores de cable en todas las comunidades excepto Extremadura y 10 MHz que ha conseguido Vodafone en cada una de las diferentes regiones.
Las frecuencias no adjudicadas volverán subastarse el próximo otoño aunque habrá que ver en qué condiciones puesto que algunas de las limitaciones impuestas a los operadores más grandes podría verse suavizada si ningún otro operador se interesa por el bloque sobrante en la banda de 900 MHz. ¿Será el momento de formar el quinto operador móvil?