OpenClaw conquista China en 100 días escondiendo una carrera silenciosa. Xiaomi y Huawei ya están en ella

  • En apenas tres meses, OpenClaw se ha convertido en el repositorio más popular de la historia de GitHub

  • La mitad de sus 142.000 agentes operan desde China

  • Fabricantes como Xiaomi o Huawei ya están integrando versiones móviles nativas en sus sistemas

Openclaw China Smartphones
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
jose-ricca

Pepu Ricca

Editor

A principios de este mes de marzo, cientos de personas hacían cola frente a la sede de Tencent en Shenzhen. No esperaban comprar un teléfono hecho en suelo nacional con piezas locales, sino que ingenieros de la compañía les instalaran de manera gratuita el agente de IA del momento: OpenClaw. Desarrollado por el austriaco Peter Steinberger, este agente de código abierto ha logrado en unos 100 días batir el récord histórico de estrellas en GitHub. A Linux le tomó 30 años lograrlo.

A diferencia de un chatbot, OpenClaw es un ente autónomo: se conecta a herramientas, maneja el calendario, redacta correos y nos habla a través de apps como WhatsApp o Telegram. Pues bien, de los más de 142.000 agentes basados en él y detectados globalmente, la mitad provienen de China. Esta adopción febril no es simple entusiasmo de los geeks; es la solución a un problema de la industria.

Agente Ia China

Un dilema de 60.000 millones de dólares. Durante el último año, gigantes de la tecnología chinos como Alibaba, Tencent y ByteDance han invertido conjuntamente unos 60.000 millones de dólares en servidores e infraestructura de IA. Sin embargo, el uso de chatbots (preguntar y cerrar la app) consume muy pocos tokens. ¿Qué problema hay? El dinero.

La aritmética de la inferencia no salía a cuenta. Pero OpenClaw cambia las reglas de este juego porque opera en segundo plano las 24 horas del día y realiza cientos de llamadas a las API de los modelos de lenguaje. Un solo agente de IA puede disparar el consumo de estos tokens, algo que rentabiliza de golpe las inversiones en la nube de estas empresas. Es el principal motivo por el que toda la industria china se ha volcado en crear productos alrededor de este proyecto en cuestión de semanas.

Agentes en el móvil. Llevar esta autonomía al smartphone es el gran desafío para los fabricantes. Cuando ByteDance intentó lanzar en diciembre su Doubao Phone Assistant (un agente integrado en un dispositivo de ZTE), chocó con el ecosistema de las superapps.

Dado que apps como WeChat o Taobao prohíben el uso de APIs de terceros, la propietaria de TikTok recurrió a un agente GUI (con interfaz gráfica) que simula toques humanos en la pantalla. En menos de 48 horas, WeChat bloqueó los inicios de sesión: las grandes plataformas y servicios no están dispuestas a permitir que una IA de un tercero controle la interacción del usuario.

Contraataque desde las entrañas del sistema. ¿Cuál es la solución ante empresas que no quieren compartir sus servicios a los agentes de IA? Pues que lo agentes sean el propio sistema operativo. Conscientes de ello, los fabricantes de hardware han movido ficha con mucha celeridad:

  • Xiaomi acaba de iniciar las pruebas cerradas de su «miclaw»: su propia versión móvil inspirada en OpenClaw, capaz de ejecutar más de 50 comandos del sistema, leer contextos y coordinar todo el ecosistema Mi Home.
  • Huawei ha integrado oficialmente un "Modo OpenClaw" en su asistente Celia AI: permite que los usuarios tengan un asistente muy personalizado y conectado 24/7 de forma nativa en el SO.

Un genio en la lámpara con riesgos de seguridad. Que un agente autónomo tenga permisos para leer nuestra pantalla, acceder a archivos locales y actuar en nuestro nombre es exactamente lo que la telefonía móvil necesita para evolucionar, pero también es una pesadilla de ciberseguridad.

Los agentes pueden ser víctimas de ataques de prompt injection o descargar complementos infectados que permitan, por ejemplo, robar credenciales bancarias. Para intentar mitigar estos riesgos, el proyecto de OpenClaw se ha aliado con la empresa malagueña VirusTotal. ¿El resultado? más de 1.700 complementos maliciosos que pretendían tomar el control de los dispositivos. La carrera por el asistente perfecto acaba de empezar, y aunque China se ha volcado con él, la privacidad será una importante prueba de fuego.

Imagen de portada | Composición con imágenes de Rubaitul Azad para Unsplash y Xataka

En Xataka Móvil | Siete años después del veto de EEUU, Huawei y Google vuelven a ser aliados. Nadie quiere quedarse fuera de la revolución de la IA agéntica

Inicio