Móviles en miniatura: más pequeños que un mechero y un problema para las cárceles españolas

Móviles en miniatura: más pequeños que un mechero y un problema para las cárceles españolas

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Móviles en miniatura: más pequeños que un mechero y un problema para las cárceles españolas

Al principio se llevaban los móviles pequeños, pero a lo largo de los últimos años hemos visto cómo los móviles crecían, y crecían y crecían cada vez más de tamaño. El ejemplo más evidente lo tenemos en los Galaxy Note. El Galaxy Note original (2011) tenía una pantalla con unas "insólitas 5,3 pulgadas acompañada por una resolución acorde, ni más ni menos que 1.280 x 800 píxeles", mientras que el último modelo, el Galaxy Note 9, tiene un panel super AMOLED de 6,4 pulgadas y resolución 2K+. Parece que fue ayer cuando todavía hablábamos de "phablets".

Y tiene sentido. Los juegos, el consumo de contenido multimedia, YouTube, Twitch/Mixer, la fotografía... Todos esos apartados ganan puntos cuando la pantalla es más grande, pero los móviles grandes no siempre son buena idea, sobre todo cuando hablamos de meterlos en las cárceles de forma completamente ilegal.

Móviles de 67 mm que caben en la palma de la mano

Mechero

A principios de agosto, El Mundo publicaba un artículo en el que hablaban de los minimóviles, "tan pequeños como la tapa de un bic o menos que un mechero" y por un precio inferior a 20 euros. De acuerdo a las cifras oficiales, de media se requisan en torno a 1.500 móviles en las cárceles. 13.000 móviles requisados en total entre el 2000 y el 2018, una cifra nada desdeñable teniendo en cuenta que los presos tienen prohibido tener un móvil.

Según datos oficiales, cada año se requisan en torno a 1.500 móviles en las cárceles españolas

Estos móviles se introducen en las cárceles de diferentes maneras. Una de ellas, la más escatológica, puedes imaginártela. También se han encontrado en la suela de los zapatos y hasta se han usado 'mulas' (personas, generalmente familiares, que se esconden los dispositivos en cualquier parte para pasarlos por el control). Pitan al pasar el control, evidentemente, pero se ponen excusas como que es el aro del sujetador o algún tipo de piercing en una zona íntima.

La pregunta que cabe hacerse es dónde se consiguen esos móviles. La respuesta es sencilla: en las tiendas online, como algunos móviles cifrados. Basta con una sencilla búsqueda con el término correcto para encontrar cientos y cientos de móviles miniaturizados. No se puede ver Netlix en ellos, pero sí valen para hacer llamadas.

A solo un click de distancia

L8 Star

Uno de ellos es el L8STAR BM10. Vale 14,18 euros, tiene dual SIM y mide solo 67,8 x 27,8 x 12,4 mm. Cabe, literalmente, en la palma de la mano. Se fabrica en China y puede almacenar hasta 500 contactos y 100 mensajes de texto. Su batería es de 300 mAh, que en un móvil de estas características puede suponer una autonomía de muchísimos días. Como dato curioso, el fabricante afirma que se le puede cambiar el número IMEI, lo que, en teoría, dificultaría su rastreo.

Zanco

Otro modelo es el Zanco Tiny. Mide 71,8 x 35,5 x 13 mm, vale 21,83 euros y tiene memoria suficiente para guardar 500 contactos y 50 mensajes de texto. En su interior, 32 MB de RAM, procesador MediaTek 6261D y 250 mAh de batería y un modulador de voz para cambiar la voz por la de una mujer, un hombre, un niño, un pato o Wall-E.

Pero el más llamativo de todos es el L8STAR BM70 (al que El Mundo se refiere con "más pequeño que un mechero", y no le falta razón). La marca es, de nuevo, L8STAR, y si eres un aficionado a la tecnología seguramente te suene: lo vimos en el Mobile World Congress 2018. Mide 65 x 24 x 12 mm y es tan pequeño que se podría esconder cogiéndolo con la mano y cerrando el puño.

Solo tiene conectividad 2G, suficiente para llamadas de voz, una pantalla de 1,77 pulgadas con resolución de 480 x 320 píxeles y 128 MB de memoria RAM. En su interior cuenta con una batería de 500 mAh y, según el fabricante, es capaz de aguantar hasta 10 días en standy-by. Su precio es de tan solo 16,29 euros.

Como puedes intuir, esconder estos teléfonos es realmente sencillo, lo que explica que el 90% de los teléfonos incautados en las cárceles españolas sean de este tipo. Esas son las estimaciones de Acaip-UGT, el sindicato de prisiones, que también cuenta cómo los inhibidores instalados en las prisiones se han quedado obsoletos o se han apagado por interferir con las comunidades de vecinos adyacentes a las cárceles.

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