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Análisis del Samsung Galaxy Note 8 en vídeo: pese a la doble cámara, el alma sigue estando en el lápiz
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Análisis del Samsung Galaxy Note 8 en vídeo: pese a la doble cámara, el alma sigue estando en el lápiz

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Ya ha pasado un año desde todo el jaleo formado en torno al Note 7, primero retirado del mercado y después reconvertido a Note 7 Fan Edition, que estuvo a punto de acabar con la familia de dispositivos con S Pen de Samsung. Pero esto no ocurrió y el Samsung Galaxy Note 8 está entre nosotros, y su misión es la de tirar del catálogo de su fabricante, y del mercado, hasta la llegada de los S9.

Un teléfono que aprovecha el cambio del factor forma que iniciaron los Galaxy S8, con su pantalla infinita, extralarga y de bordes curvos, y le coloca la gran seña de identidad de los Note, el puntero, el S Pen. En el cambio, una pantalla más grande que la del S8 Plus, un ligero rediseño en algunos puntos y la doble cámara. Pero en esencia, estamos ante un Galaxy S8+ diseñado para la productividad, y toca ver qué resultados se han obtenido. Echemos un vistazo bajo el capó.

Ficha técnica del Samsung Galaxy Note 8

Samsung Galaxy Note 8
Dimensiones físicas 162,5 x 74,8 x 8,6 mm (195 gramos)
Pantalla Super AMOLED 6,3 pulgadas
Resolución 2.960 x 1.440 píxeles (521ppp)
Procesador Exynos 8895
RAM 6GB

Memoria 64GB (microSD hasta 256GB)

Versión software Android 7.1.1
Conectividad LTE Cat 16 (1000/150 Mbit/s), USB Type C 3.1
Cámaras Cámara Dual, ambas de 12 megapíxeles. Cámara frontal de 8 megapíxeles
Batería 3.300 mAh
Precio 1010 euros
Otros Sensor de Iris y ritmo cardíaco, carga inalámbrica, resistencia IP68

El aspecto que ya conocen, pero mejor

Note 8

La tendencia del mercado es la de ofrecer dispositivos alargados. Teléfonos que abandonan progresivamente los 16:9 para ir más allá, hasta los 18:9 como en el caso de LG, o incluso hasta los 18,5:9 en el caso de Samsung. Un aspecto que ya vimos en los Galaxy S8 y S8 Plus y que se perpetúa en este Galaxy Note 8 meses después. Un teléfono al que se pueden poner muy pocas pegas en casi todos los aspectos salvo, tal vez, que todo confabula para que no se llegue con facilidad a la parte alta de la pantalla. Una condena que ahora ya no es sólo para los que tienen las manos pequeñas, es para todos.

El nuevo Note 8 ha hecho las curvas laterales menos sutiles, preparando el terreno para un mejor aprovechamiento del S Pen

El nuevo Note 8 ha hecho las curvas laterales menos sutiles, preparando el terreno para un mejor aprovechamiento del S Pen. Los marcos, casi inexistentes y con una sensación de que la pantalla flota sobre el dispositivo. Un teléfono mayor pero casi gemelo al S8+ y que peca allí donde es necesario, en el peso. 195 gramos de Note 8 para, recordemos, 6,3 pulgadas de pantalla. Un teléfono que además es un milímetro más grueso que el S8, porque en algún sitio hay que guardar el S Pen, aunque sea a costa de otras cosas como la batería.

Con la pantalla infinita nos olvidamos de la botonera háptica y pasamos a la virtual, y el botón dedicado a Bixby permanece. Todo en un cuerpo de Gorilla Glass 5 rodeado de un marco metálico, el único que se salva de las huellas, y que además es resistente al agua. Un diseño bastante efectivo pues la doble cámara no sobresale, sólo cuenta con un pequeño borde protuberante para aislarla del lector de huellas que la acompaña. El resultado es un cuerpo esbelto que podemos comprar en cuatro colores: Midnight Black, Orchid Gray, Maple Gold y Deep Blue Sea. El analizado, el negro.

La mejor pantalla del mercado ahora es más grande

Amoled

Estamos ante una pantalla sin bordes, una Infinity Display, pero lo más importante es que es una Super AMOLED y su calidad no pilla por sorpresa a nadie. Muy buen colorido, resolución más que suficiente y una visualización en exteriores a la altura. Esta generación se llevan los 18,5:9 en Samsung y aquí la tenemos, pudiendo mostrar más información en pantalla sin sacrificar la anchura, la ergonomía, y favoreciendo el consumo multimedia o el trabajo con multiventanas.

Note 8

Note Fan

S8+

Tamaño

6,3 pulgadas

5,7 pulgadas

6,2 pulgadas

Resolución

2960x1440 píxeles

2560x1440 píxeles

2960x1440 píxeles

Densidad

522 ppp

518 ppp

529 ppp

Pantalla con respecto al frontal

83%

81%

83%

HDR

No

Aunque 6,3 pulgadas puedan parecernos muchas, no son tan exageradas en vivo como en el papel. La diagonal aumenta pero el teléfono es estrecho y ergonómico. Sólo 0,1 pulgadas mayor que el S8+, por lo que la distancia entre las familias se acorta. El salto en tamaño se aprecia mejor con respecto a la pasada generación: de 5,7 pulgadas a 6,3 pulgadas, pero apenas se nota en el cuerpo gracias al cambio de diseño. Y por si fuese poco, la pantalla nos ofrece perfiles y parámetros a cambiar para adaptarla a nosotros, a nuestros gustos. El OLED está llamado a reinar.

No todo iba a ser bueno pues en los bordes se pierde algo de brillo y claridad, sobre todo cuando los contenidos se curvan acompañando al panel. Contenido que podremos consumir en HDR nativo, aunque se conoce como 'Mobile HDR Premium' para Amazon o Netflix, y también Youtube. Y como en las gamas altas previas a este Note 8, podremos elegir entre ver la pantalla en QHD+, FullHD+ o HD+, este último empleado por los modos de bajo consumo. Cerramos hablando de los números en crudo, de los resultados obtenidos por DisplayMate como el brillo máximo de 1.240 nits o el 112% del espacio de color DCI-P3.

Hemos venido a por el S Pen

Spen

Si lo que buscamos es un teléfono móvil con un puntero, la elección obvia, en base a lo que ofrece la competencia, es la línea Note de Samsung. De hecho, básicamente estamos ante un S8+ con S Pen si obviamos la doble cámara, por lo que la necesidad o no de tener un S Pen en las manos depende de cada usuario. Un S Pen con el que podemos manejar el teléfono, dibujar, traducir o seleccionar, todo con una respuesta excelente sobre la pantalla (4096 niveles de presión, el doble que hace sólo dos generaciones). Una opción poco contemplada para, por ejemplo, aquellos que usan guantes.

También se puede escribir sobre la pantalla con el teléfono dormido, sobre la pantalla de desbloqueo. Podemos tomar notas sin necesidad de desbloquear, aunque por desgracia este texto no se traduce después a ningún archivo que no sea una imagen. Por cierto, podemos activar una alarma que nos alerte de que hemos perdido del S Pen. Cuando ambos dispositivos pierden conexión, nos avisa.

Este S Pen cuenta con 4096 niveles de presión, el doble que hace sólo dos generaciones con el Note 5

Otra funcionalidad que ahora implementa el S Pen es la posibilidad de escribir mensajes y convertirlos en GIFs animados. La llaman Live Message y se guardan en archivos fácilmente trasportables. Además, con el S Pen no nos limitamos sólo al uso en la propia interfaz. Aplicaciones como SketchBook o Illustrator Draw llegan preparadas para exprimirlo al máximo. En definitiva, el S Pen es útil y funciona muy bien, aunque tal vez lo difícil sea acordarse de que está ahí, pero sin duda es una herramienta práctica y por encima de las alternativas en el mercado.

La potencia de los S8 pero con más memoria

Exynos

Hablábamos de que el Note 8 es como un S8+ ligeramente aumentado de tamaño, pero también crece en potencia. **Llegan los 6GB de RAM **para acompañar al Exynos 8895, un chip que puede competir sin problemas contra el Snapdragon 835 y que ofrece una potencia al máximo nivel en Android. Contar con RAM, además, siempre va a ser bueno, sobre todo en Android y en Samsung, amante de personalizar sus capas hasta el extremo.

Para la memoria interna, 64GB UFS 2.1 que bien podrían haber sido más, sobre todo teniendo en cuenta el precio del teléfono. Una configuración que, en conjunto, ofrece una experiencia muy buena hasta para el usuario exigente. Desde el manejo de la cámara hasta la multitarea, pasando por soportar aplicaciones y juegos pesados sin pestañear. Y prueba de ello, de su potencia, son los buenos resultados que obtiene en los tests de rendimiento.

El punto gris en el rendimiento de este Note 8 tiene que ver con su batería: 5 horas de pantalla y 15 de uso total para un teléfono de 1.000 euros

Aún así, con todas las virtudes de su cerebro, la sala de máquinas decrece. El Note 8 ha perdido en batería desde la pasada generación. 3.300 mAh que nos hacen perder autonomía aunque no de forma desesperante. Una cifra que, lógicamente, hace saltar las alarmas al tener que alimentar una super pantalla como ésta pero que nos permite tenerla encendida 5 horas sin muchos problemas, llegando a las 15 horas de uso del teléfono en total. Y para alargar la autonomía dispondremos de mejoras de software.

Estos modos de batería adicionales, los llamados modos de ahorro, nos llevarán sin problemas a una jornada completa de trabajo. Para ello reducirán la resolución, ajustarán el brillo o restarán hasta un 20% al rendimiento del procesador. Y si no llegamos al día, tendremos que echar mano de un enchufe en cuanto nos sea posible. En contraprestación tendremos carga rápida y también inalámbrica. En la primera hora en el enchufe recibiremos un 70% del total de la pila, y tres cuartos de hora más para llegar al 100%. Para la carga inalámbrica tendremos que pasar por alguna tienda pues no hay ningún pad incluido en la caja.

Este lector de huellas no nos convence

Y no lo hace por su situación. Comprensible el paso del lector del frontal a la espalda a causa del aumento de superficie de la pantalla con respecto a la cara del teléfono, pero con una mala ubicación al acabar la mudanza. Está alto, demasiado, y está junto a la cámara y al sensor de ritmo cardíaco. Aunque contaremos con alternativas como el escáner de iris.

Éste sigue en el frontal, para leernos la mirada, y se complementa con el desbloqueo facial que mantiene los problemas del pasado: se desbloquea con una fotografía y el lector de iris nos obliga a no llevar gafas. El lector de huellas, volviendo a la trasera, funciona muy bien. Es efectivo y veloz, aunque el problema de la ubicación debería arreglarse con la llegada del S9 y su lector bajo la pantalla, si es que finalmente llega con esta generación.

Hablemos del software

Touchwiz

Ya tuvimos la oportunidad de analizar lo que Android 7.1.1 supuso para el Galaxy S8, aquí tenéis nuestro análisis al respecto, y los cambios entre este S8 y el Note 8 son realmente mínimos. Se ha trabajado en el software de la nueva cámara y se ha evolucionado el relativo al S Pen, amén de otros cambios más relativos a la fluidez para que ahora todo sea más eficiente. Aunque en cuanto a novedades, lo más importante es Bixby, un asistente que ya responde a comandos en inglés y coreano y que tiene un botón dedicado para usarlo a modo de walkie-talkie.

Es una suerte de Siri o Cortana con el que podemos mantener conversaciones simpáticas y realiza búsquedas por nosotros, pero su especialidad es la de realizar tareas complejas como capturar la pantalla y pasarla a otras aplicaciones, abrir secciones específicas del teléfono o publicar en redes sociales. Recordemos, Bixby por ahora sólo habla inglés. Algo que Samsung aún debe mejorar si quiere que su asistente se extienda como debe estar en sus planes, la competencia aprieta.

Bixby debe mejorar, aprender más idiomas y aprovechar todo lo que Oreo ofrezca... cuando llegue Oreo

Otras mejoras de software las encontramos en el panel Edge, el que desplegamos desde el marco del teléfono, o en la función Par de Apps para crear un acceso directo que nos permita abrir dos aplicaciones que compartan pantalla de forma simultánea, incluso podemos tener apps duplicadas, como dos cuentas de Facebook al tiempo o dos WhatsApp operando a la vez con dos números distintos. Para eso estamos ante un teléfono dual. Pero todo esto tiene un punto gris, que no negro. El Note 8 sigue sin Oreo en estos momentos. Ya es oficial, algunos fabricantes lo han desplegado por Samsung no.

Sobre el sonido y los auriculares

El diseño de Samsung evoluciona pero uno de los "peajes" que otros del mercado pagan siguen sin aparecer por Samsung: el jack de auriculares sigue presente, y además se hace acompañar de unos auriculares AKG de bastante calidad y que cuentan con un botón para Bixby. Si somos de Bluetooth, la versión 5.0 está presente y podremos conectar hasta dos auriculares al tiempo.

En cuanto a calidad de sonido, nada que objetar, aunque no se aprecia nada realmente destacable en ello. A estas alturas sería deseable que Samsung integrase en sus teléfonos altavoces de mejor calidad, que sobresaliesen, pero eso parece ahora cosa de otros de la competencia, como LG con su V30. Sobre todo fijándonos en que la competencia ya opta por emplear dos altavoces en lugar de uno. Samsung no debería quedarse atrás en este punto.

Llegamos a las cámaras. Sí, a las dos.

La cámara dual del Galaxy Note 8

Porque la mayor novedad que este Note 8 trae al catálogo de Samsung es su doble lente trasera, el aterrizaje de este sistema dual de fabricación propia que además cuenta con un gran aporte en cuanto a fotografía computacional: la doble cámara trae bajo el brazo el "modo Retrato a lo Samsung". Es decir, el modo Live Focus que ya comentamos en su momento.

Como buena doble cámara con zoom óptico que se precie, la mayor calidad está en la primera unidad y todo es por la óptica, pues ambas cuentan con el mismo tipo de sensor. Una lente mejor, con más apertura y que logra mejores fotografías que un teleobjetivo que también llega estabilizado, lo que le hace ganar puntos en baja luz o en grabación de vídeo.

Fotografías tomadas con el Galaxy Note 8

En baja luz, de hecho, es el propio Note 8 el que selecciona la cámara principal para hacer capturas. Una cámara que también es más inteligente y muy veloz, enfocando con el sistema Dual Pixel. Una cámara que, además, será la elegida para emplear el modo Pro de su software. Como vemos, Samsung también sabe quién atesora aquí la mayor calidad fotográfica y nos pone difícil hacer malas fotografías, aunque esto esté en nuestra mano.

Si hay un uso de la doble cámara extendido a día de hoy es el del modo Retrato. Aquí se llama Live Focus y se parece al resto de opciones del mercado, a las alternativa de Apple o Xiaomi. Aunque en este caso tenemos mejoras, como los retratos con baja luz pese a no ser perfecto. Un modo muy atractivo y efectivo que no por no ser comparable con lo que ofrecen las DSLR es menos bienvenido.

El modo Live Focus del Note 8 El modo Live Focus del Note 8

La cámara además te echa una mano, por si te encuentras perdido. Te invita a enfocar objetos cercanos y además te permite arrepentirte cuando la fotografía ya está tomada. A posterior puedes decidir qué cantidad de desenfoque dar al fondo, o borrarlo por completo. Sin duda un software excelente para aprovechar este modo de cámara dual que, si lo deseamos, podemos usar como una cámara simple en todo momento.

Por último, hablando de la experiencia de la cámara, tendremos el modo de captura dual. Dos fotografías simultáneas, una con modo Retrato o Live Focus y otra sin él, y guardadas en la memoria del teléfono. Por si en el futuro queremos elegir, pues siempre podremos borrar la que queramos. Un modo bastante útil pero que, sin embargo, no encontramos fuera de este Live Focus. Habría estado bien encontrarlo en las fotografías normales para almacenar, por ejemplo, una fotografía normal y otra ampliada.

La interfaz y el vídeo

Aterrizamos en la interfaz y encontramos la ventaja de contar con una pantalla con esta diagonal, pues podemos visualizar las opciones y la escena a capturar al mismo tiempo. Dispondremos de multitud de modos para hacer prácticamente lo que queramos, desde el automático hasta el modo Pro para personalizar la fotografía, y Samsung pondrá más modos aún a nuestra disposición a través de su propia tienda.

Con el software de este Galaxy Note 8 podremos convertir las panorámicas en vídeos, con la grabación de audio que el teléfono realiza en paralelo si lo deseamos, pero tiene pegas como lo oculto que está el temporizador, o que el botón para cambiar cámaras esté tan cerca del de variar la exposición, pisándose en ocasiones y no ofreciendo la mejor experiencia en este sentido.


Llegamos al vídeo y nos encontramos con la alta calidad que ya vimos en el S8 pero con la opción de cambiar entre lentes durante el vídeo, estando ambas estabilizadas, por lo que podremos grabar tanto la imagen normal como la ampliada siempre que queramos. Sin embargo, en el modo de grabación FullHD a 60fps no podremos cambiar la focal durante la propia grabación, algo extraño. Por cierto, tenemos un modo para grabar a 1.080 x 2.224. El formato de pantalla, 18.5:9. Interesante.

El vídeo nos ofrece otras ventajas como grabar en HDR o el rastreo AF de objetos en movimiento, modos interesantes que no funcionan en las definiciones más altas o en cámara lenta. También podremos grabar hyperlapses, aunque lo recomendable para esto es disponer de un trípode y de mucha paciencia.

La cámara frontal es buena pero el atractivo de este Note 8, fotográficamente hablando, está en su Live Focus

La cámara frontal

Y llegamos al final del repaso de las cámaras hablando de la lente frontal, no nos olvidamos de ella. La misma que ya montó el Galaxy S8, con 8 megapíxeles y con posibilidad de grabar vídeo en 4K, con enfoque automático y con una nada desdeñable apertura f/1.7 para ofrecernos toda la luz posible. Además, no le falta un pequeño toque de "gran angular" para ampliar los selfies, lo que siempre es de agradecer y un modo a veces necesario en este tipo de cámaras frontales.

El Note 8 ha evolucionado mucho en cuanto a fotografía, aunque tal vez no se aprecie tanto entre los que no sean amantes de los retratos, pues gran parte de las mejoras se han centrado en la doble lente. Sin embargo, puede que estemos ante la mejor cámara que podemos comprar en un móvil a falta de ver de qué es capaz la nueva familia de iPhones. Buen trabajo, Samsung.

Samsung Galaxy Note 8, la opinión de Xataka

Note 8

Hay que tener en cuenta cuando se observa este teléfono que las diferencias con el Galaxy S8+ son mínimas salvo que apreciemos mucho la doble cámara o el S Pen. Pocos cambios en diseño, casi la misma pantalla y prácticamente el mismo hardware. El Note es para los que aprecian el S Pen y, en estos momentos, para los que busquen la doble cámara, aunque más allá del Live Focus no hay grandes cambios frente a los antes mencionados. Sí es un gran sustituto de las anteriores generaciones Note.

Este Note 8 es, posiblemente, el actual trono de los móviles Android aunque su horizonte se presenta oscuro. Los V de LG han recortado mucha distancia y los próximos Pixel están ya a la vuelta de la esquina. Sin embargo, Samsung sigue con el arma definitiva bajo el brazo: el Note 8 es el mejor teléfono con lápiz que podemos comprar, sin matices. Así que si es lo que estamos buscando, no debemos buscar más.

En Xataka Móvil | iPhone X vs Samsung Galaxy Note 8: el cara a cara los candidatos a móvil del año

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