Laia Lluch, profesora e investigadora de educación: "La Generación Z no estudia peor, lo hace por grupos de WhatsApp, Discord y Telegram"

  • Estudiar ya no es un acto individual: ahora los jóvenes tienen grupos de estudio por WhatsApp o Discord

  • No es necesariamente algo negativo, pero hay que tener cuidado con las distracciones que puede generar este hábito

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Noelia Hontoria

Editora

Con la PAU a la vuelta de la esquina (Selectividad para los que la hicimos hace ya más años de los que nos gustaría reconocer), es inevitable que quede todavía más en evidencia cómo los dispositivos móviles han cambiado la forma de estudiar en la Generación Z: estudiar ya no es un acto individual.

Mientras los smartphones siguen en tela de juicio dentro de las aulas, fuera de ellas son los reyes en el momento de la preparación de los exámenes. Los expertos en educación coinciden en que no tiene por qué ser algo necesariamente negativo.

De la biblioteca a los grupos de WhatsApp o Discord

El uso de los dispositivos móviles para actividades de aprendizaje tiene su cara y su cruz. Por una parte, según datos del estudio PISA 2022, quienes los usan hasta una hora al día con este propósito obtienen mejores notas en matemáticas. En el otro lado de la moneda, la tecnología puede convertirse también en una fuente de distracciones y problemas para filtrar la información cuando el alumno se enfrenta a un elevado volumen de datos, según un informe de la Comisión Europea.

Víctima o verdugo, lo que es innegable es que la tecnología (y aquí incluímos móviles, redes sociales, apps, IA y todo lo relacionado) ha cambiado la forma en la que estudia la Generación Z y cómo se enfrenta a situaciones como la PAU.

Laia Lluch Molins, profesora e investigadora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universidad Abierta de Cataluña (UOC), ha explicado que es un error “pensar que la Generación Z estudia peor que las anteriores. Estudia de forma diferente, y, en muchos aspectos, de forma más sofisticada".

Notas compartidas, vídeos y grupos de mensajería en los que resolver dudas al instante o darse ánimos son ahora el epicentro de una forma de estudiar más colaborativa. El reto de estas dinámicas colectivas es lograr mantener el foco en el aprendizaje y convertir los contenidos de consumo rápido en una mayor profundidad de conceptos.

Según explica la experta, si las anteriores generaciones aprendieron a base de “materiales cerrados y recorridos lineales”, hoy hay muchos más recursos disponibles para entender e interiorizar los temas objeto de examen. Si bien esta variedad de soportes puede ser una excelente manera de enriquecer el aprendizaje, también exige una mayor madurez al alumno.

Toda esa avalancha de información debe ser discriminada, organizada y comprendida de un modo más útil. Tal y como explica Lluch, la comprensión que se necesita para superar una prueba como es la PAU "requiere tiempo, esfuerzo cognitivo y, sobre todo, elaboración activa".

La IA no es el problema

Al ser preguntada por la inteligencia artificial, la profesora afirma que “no es que la IA sea el problema: es una herramienta extraordinaria. El problema es confundir obtener una respuesta con haber aprendido, o delegar directamente en la IA la labor de pensar".

Esta necesidad de asimilar los contenidos de una forma más profunda y madura es precisamente algo imprescindible para superar las pruebas de acceso a la Universidad. Más allá del acceso a los contenidos, el alumno debe realizar todo el trabajo mental para fijar los conocimientos que la tecnología pone en bandeja.

Un remedio contra la ansiedad de los exámenes

Más allá de la forma de aprender, el uso de grupos de mensajería (como WhatsApp, Telegram o Discord) ayuda a reducir la ansiedad frente a los exámenes. La Generación Z es mucho más social que las anteriores. Ha crecido con Internet y es lógico que lo incorpore también en este momento.

Si hace unos años este componente colaborativo se materializaba en quedar físicamente con otros compañeros en espacios compartidos, como bibliotecas, ahora ese aprendizaje social utiliza otras herramientas, como videollamadas, audios o mensajes instantáneos.

Todo esto se convierte en una red de apoyo que, más allá del aprendizaje, ayuda también a reducir la presión emocional que muchos estudiantes pueden experimentar justo antes de los exámenes. Reducir la ansiedad y la tensión tiene, según indican desde la UOC, “un impacto directo en la concentración, la memoria y la confianza”.

Estudiar en grupo “aporta acompañamiento, pertenencia y alivio”, pero sigue siendo importante que esto no se convierta en “una dependencia que debilite la autonomía individual”.

En una era en la que la tecnología se ha convertido en una herramienta de estudio tan básica como lo fueron los libros de texto en su día, no tiene ningún sentido dar la espalda a estos recursos que nos ofrece, pero sí entender que, por encima de todo, el pensamiento crítico es hoy más importante que nunca.

Imagen de portada | Generada con Gemini

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