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Por mucho que esté permitido, hablar mediante el manos libres mientras conducimos también despista

Por mucho que esté permitido, hablar mediante el manos libres mientras conducimos también despista
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Los efectos o consecuencias de usar el móvil al volante son más que conocidos. Un estudio del RACC reveló que uno de cada cuatro conductores de coches admite usar el móvil mientras va al volante habitualmente, e incluso un 8,7% de los que optan por la moto echan mano del móvil habitualmente.

Para los que tienen la necesidad de mantener el contacto mediante llamadas mientras conducen existe la solución de manos libres, que permite hablar sin tener que tocar el móvil. Y a pesar de que su uso está totalmente permitido, un nuevo estudio ha demostrado algo que nos podíamos imaginar: hablar mediante un manos libres también nos puede despistar y aumenta el tiempo de reacción.

El Doctor Haque, de la Universidad de Queensland (Australia), ha hecho un estudio en el que exponía a varios conductores a una misma situación (virtual) para comprobar el rendimiento de cada uno de ellos. El experimento quería medir el tiempo de reacción a un peatón cruzando la calzada mediante un paso de cebras, con tres escenarios: conductores hablando mediante un manos libres, mediante un móvil pegado a la oreja y sin móvil.

El resultado fue claro: los conductores que mantenían una conversación mediante el manos libres tenían el mismo tiempo de reacción que el de los que hablaban mediante el móvil directamente, un 40% superior al de los conductores que no usaban el móvil. Esa diferencia les llevaba a recorrer 11 metros más antes de frenar, tomando como referencia una velocidad de circulación de 40 km/h, y además también frenaban más bruscamente.

¿Y las conversaciones con pasajeros?

El doctor encargado del estudio también ha respondido a la pregunta de si mantener una conversación con los pasajeros del vehículo mientras conducimos tiene el mismo efecto que hablar por el móvil. Su conclusión es negativa, por la razón de que el pasajero puede apreciar si el conductor se va a enfrentar a alguna complicación o acción necesaria, modulando la conversación o incluso avisándole.

Está claro que el mayor peligro del móvil al volante no son las llamadas, sino otros usos que implican desviar la mirada a la pantalla, dejando de mirar a la carretera, sobre todo cuanto más rápido conducimos. ¿Deberían prohibirse los manos libres porque igualmente despistan? Sería una medida demasiado tajante, pero quizás tendríamos que intentar limitar su uso.

En Xataka Móvil | Un modo coche para erradicar el uso del móvil al volante, la idea del gobierno británico

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