Para muchos usuarios, cualquier adaptador de corriente con un puerto USB y una potencia alta parece suficiente para rellenar la batería de sus dispositivos de forma rápida. Sin embargo, detrás del simple gesto de enchufar el teléfono a la pared hay una negociación electrónica que determina no solo la velocidad, sino la salud del terminal. Cuando tu cargador y tu móvil se pelean cada vez que los conectas, utilizar accesorios muy económicos suele dejar un claro perdedor: la vida útil de tu teléfono.
Esto es lo que comenta Shaheer Khan, un creador de contenido y redactor especializado para el medio MakeUseOf. En un reciente artículo, el experto confiesa haber dejado de comprar cargadores baratos tras comprender el desgaste que provocan. El motivo: la carencia de un protocolo, denominado PPS, que marca por completo la diferencia en la gestión de la energía eléctrica.
El protocolo PPS
Corresponde a las siglas en inglés de Fuente de Alimentación Programable (Programmable Power Supply) y es una extensión integrada dentro del estándar de carga rápida USB Power Delivery desde el año 2017.
Como explica Khan, mientras los cargadores USB-PD tradicionales envían energía en bloques fijos o "escalones" (como 5V, 9V, o 15V), la tecnología PPS actúa como una "transmisión automática" que permite al dispositivo ajustar el voltaje y la corriente en tiempo real y sin configuraciones predeterminadas.
Este especialista señala que las baterías de los smartphones modifican sus requisitos de corriente a lo largo del ciclo, demandando más energía al principio de la carga y reduciéndola poco a poco para minimizar el calor.
"PPS permite que tu cargador se comunique con tu teléfono continuamente durante la carga, ajustando de forma dinámica la energía que necesita tu móvil en cualquier momento"
Al entregar única y exclusivamente la energía demandada en cada segundo, se elimina la fricción de la conversión restante. Como resultado, se genera mucha menos temperatura y el calor, cabe recordar, es el enemigo público número uno de cualquier batería de litio.
Saber si un cargador soporta PPS es tan fácil como miar que no solo ofrezca voltajes fijos (como 5V o 9V), sino un rango o intervalo de voltaje variable (por ejemplo, 3.3V-11V) dentro del cual puede ajustar el voltaje milivoltio a milivoltio en tiempo real
Smartphones de gama alta, como los Google Pixel a partir del vetusto Pixel 6 o los Galaxy desde los Galaxy S20 de hace algunos años, son terminales compatibles con este protocolo. Utilizar en ellos un cargador barato que carezca de PPS forzará el circuito de gestión de energía (IC) a trabajar horas extras, algo que incrementaría el estrés térmico y aceleraría su degradación.
Por todo ello, la recomendación de Khan —que se alinea con nuestros consejos sobre fijarse en cargadores con las siglas GaN y sobre por qué no es tan bueno dejar el cargador enchufado al terminar la carga— es tajante: a la hora de comprar un adaptador de red, no te fijes solo en los varios; es crucial comprobar que soporta USB-PD y PPS.
Como concluye el experto, elegir un modelo capaz de suministrar la energía de forma inteligente es una inversión que protegerá la salud de nuestros dispositivos. Es, sin duda, un consejo muy útil.
Imagen destacada | Composición con imágenes de BGR y Xataka Móvil
En Xataka Móvil | Mejores baterías externas CCC: estas son las primeras powerbanks certificadas que ya puedes comprar en España
Ver 3 comentarios