Nuestros cielos están llenos de satélites, unos aparatos que espiaban territorios en tiempos de la Guerra Fría y terminaron interconectando los medios de telecomunicación. Ahora han dado un paso que nadie sospecharía hace veinte años: dar cobertura móvil directa, sin antenas de telefonía de por medio. Aquí hay una confrontación tan alta, que ha entrado en juego la soberanía nacional. Y Europa tiene mucho que decir.
Los satélites. A nivel mundial, la que va por delante es SpaceX con Starlink. Esta supo anticipar el futuro, y preparó su infraestructura para que Internet llegase a cualquier parte y sin que se necesite una antena especial: muchos de los móviles actuales están preparados para conectarse directamente al satélite. Para ello utilizan conectividad móvil convencional, actualmente 4G LTE. Solo que conectados al cielo.
Si una compañía de satélites puede llegar a cualquier parte, esto supone una clara diferencia con un operador habitual, ya que no debe mantener una enorme infraestructura a ras de suelo. SpaceX es pionera, otras empresas estadounidenses, como Amazon Leo, llegan detrás para plantar competencia. Europa va con retraso, IRIS2 prevé los primeros lanzamientos para 2029 y su puesta en funcionamiento poco después. Por eso los operadores estarían moviendo ficha.
Imagen de IRIS2
Los operadores. Las telecos están asistiendo al auge de la competencia desde un sector inédito: los satélites. Hasta ahora han colaborado para completar su cobertura terrestre, en especial con Starlink, pero no deberían confiarse: si SpaceX puede dar cobertura global sin ayuda, nadie puede asegurar que no termine ofreciendo a solas esta opción. Bueno, quizá sí, al menos en Europa: a SpaceX le faltan derechos sobre el espectro.
Europa posee una banda valiosa para los servicios de telefonía satelital: el espectro MSS de los 2 GHz. Dentro del terreno satelital europeo, dicho espectro pertenece a Viasat y EchoStar. Aunque solo de momento, porque los derechos actuales caducan en mayo de 2027. Se está preparando un nuevo reparto, dicha preparación podría extenderse hasta 2029.
Los movimientos. Europa no parece dispuesta a dejar todo el espectro en manos extranjeras: países como España se han pronunciado en favor de la hegemonía europea. A la espera de que IRIS2 se materialice como constelación autóctona que dará servicio en toda la Unión, los operadores principales se habrían aliado para obtener parte de esa valiosa banda con la que dar servicio sin pasar por empresas extranjeras. Como SpaceX y Amazon, dos gigantes estadounidenses que quieren dominar el mercado.
Según relata Bloomberg, las cuatro grandes europeas están en conversaciones para crear un consorcio que puje por el espectro necesario. Ahí están Telefónica, Deutsche Telekom, Orange y Vodafone. Dicho consorcio se estaría preparando para obtener el espectro de 2 GHz que estaría libre en 2027, clave para el despegue del servicio móvil satelital a través de Direct to Cell.
Europa apuesta por operadores locales. El deseo de resiliencia debería conseguir un fuerte competidor local en un sector tan delicado como el de las comunicaciones satelitales. Europa está empujando a ello, algo que atañe especialmente al espectro de los 2 GHz, ahora en preparación: una propuesta de la Comisión quiere que se reserve parte de ese espectro a compañías europeas. Ahí encaja como un guante el consorcio de las cuatro grandes.
El acuerdo aún no es ni definitivo ni público. Hemos contactado con los operadores: Orange nos ha respondido que no puede comentar nada al respecto. Actualizaremos este artículo conforme recibamos más información.
Imagen de portada | NOAA Satellites
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