
Microsoft sigue su camino, y le importa poco lo que Google opine. Si además tenemos en cuenta que todas los fabricantes pasan por el aro y pagan religiosamente a la gente de Redmond por dispositivo Android vendido, es que no están haciendo más que mirar por sus intereses en un camino completamente legal.
La siguiente “víctima” es la china Huawei, que ha confirmado que Microsoft le está pidiendo un pago de licencias por utilizar Android como sistema operativo en los dispositivos que vende.










