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ZTE Blade V9, análisis: la gama media se viste de cristal y alarga su pantalla para intentar destacar
Análisis

ZTE Blade V9, análisis: la gama media se viste de cristal y alarga su pantalla para intentar destacar

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Primer tramo del año, fecha de presentaciones, tiempo para que los fabricantes pongan los catálogos en estado de revista para afrontar la temporada, y ZTE es uno de los que ha lanzado una nueva generación. Sus teléfonos de más renombre, los de la línea V, reciben a un nuevo miembro, el ZTE Blade V9 que ahora os traemos convenientemente analizado.

El fabricante chino ya se animó el pasado año con los teléfonos de doble lente, incluidos en sus V8, y el ZTE Blade V9 de este 2018 mantiene la tónica aunque varía algo las líneas de diseño. Sin embargo, mantenemos la apertura variable por software para conseguir efectos de desenfoque, y todo se construye en torno a un cerebro de gama media con añadidos interesantes. ¿Nos acompañáis?

ZTE Blade V9, en análisis en vídeo

ZTE Blade V9, las especificaciones técnicas

Las especificaciones del ZTE Blade V9

ZTE Blade V9

Pantalla

5,7 pulgadas IPS LCD
HD a 2.160 x 1.080 píxeles
430 píxeles por pulgada

Procesador

Snapdragon 450 a 1,8GHz
GPU Adreno 506

RAM

3GB/4GB

Almacenamiento

32GB/64GB más microSD

Cámaras traseras

16 megapíxeles f/1.8
5 megapíxeles
Flash Dual LED

Cámara frontal

13 megapíxeles

Batería

3.100 mAh con carga rápida Quick Charge 3.0

Sistema operativo

Android 8.1 Oreo

Conectividad

Dual SIM 4G, WiFi ac Dual, Bluetooth, NFC, lector de huellas trasero, radio FM

Dimensiones y peso

151,4 x 70,6 x 7,5 mm
140 gramos

Precio

269 euros en Phone House

Se acabaron las curvas, que pase el cristal

Diseno del ZTE Blade V9

Año nuevo, vida nueva, según el dicho. Generación nueva, diseño nuevo, según ZTE. Pues lo más llamativo en el salto de esta generación V es que el fabricante apuesta por algo distinto. Cambiamos de materiales, cambiamos de diseño y, aunque eso lo comentaremos más adelante, también cambiamos de formato de pantalla. Dad la bienvenida al cristal y decid adiós al metal que caracterizó al ya pasado Blade V8.

Mientras que en el Blade V8 teníamos una trasera metálica, con la clásica ruptura entre texturas para separar el cuerpo de los extremos, ahora pasamos a una sobria espalda cristalina. Una decisión extraña, pues aparentemente es sólo estética. Acostumbramos a ver llegar el cristal para aportar carga inalámbrica a la batería, pero no la tenemos en el Blade V9. Pero no sólo perdemos el metal, también desaparecen las curvas.

En el salto generacional del Blade V9 cambiamos metal por cristal, y desaparecen las curvas, aparte de que el lector de huellas frontal, empujado por la pantalla, viaja a la espalda
Diseno del ZTE Blade V9

La recta espalda del Blade V9 se diferencia en otras cosas con respecto al V8. Vemos que la cámara dual se desplaza a la esquina izquierda, abandonando el centro, y que el lector de huellas ocupa una posición centrada, sobre el logo. Un cambio tal vez forzado por el estiramiento de la pantalla y la desaparición del botón Home físico en el teléfono del fabricante. Los controles físicos ahora sólo están en la espalda y en el marco.

El resto del teléfono es bastante clásico, pues estamos ante un teléfono que reserva casi todo el frontal para la pantalla, dejando finos marcos en los laterales y algo más anchos en la parte superior e inferior, con la cámara coronando la configuración. El lector de huellas, como comentábamos, ahora ha pasado a la espalda así que el frontal queda completamente liso, sin la presencia de nada que perfore el cristal que lo cubre por completo.

El marco metálico es el que soporta casi todos los controles y conectores. Tenemos el jack de auriculares en la parte superior, los botones de encendido y volumen en la parte derecha y el puerto microUSB de carga en el marco inferior. La parte izquierda queda casi completamente vacía, salvo por la bandeja para la SIM y la microSD que encontramos allí, y que se extraerá con el clásico pincho metálico incluido en la caja.

Diseño USB

El Blade V9 se presenta como un teléfono robusto y algo resbaladizo, aunque apoyar la espalda sobre la cámara trasera hace que no se deslice en la mesa, aunque sí algo cuando lo sostenemos en la mano. Y como todos los teléfonos de cristal, no es demasiado limpio, aunque su color negro ha ayudado a que la sensación visual fuese satisfactoria. ZTE ha hecho un buen trabajo con la ergonomía y el peso, y el teléfono es cómodo en mano, y fácil de llevar en cualquier bolsillo. Aunque, como ya decíamos, si usamos auriculares deberemos recordar que se sitúan arriba, y no abajo.

En líneas generales, el Blade V9 goza de un buen diseño aunque el salto de diseño, pasando de metal curvo a cristal liso, ha hecho que se deje parte de la personalidad por el camino. La situación de la cámara dual y el lector de huellas tampoco ayuda demasiado a imprimir una imagen reconocible para la marca, que tiene en este teléfono un modelo bien construido pero que destaca muy poco. En resumen, funcional pero, tal vez, demasiado sobrio. Aún así, un buen trabajo.

Estos 18:9 se ven realmente bien

La pantalla del ZTE Blade V9

Uno de los cambios que se producen con el salto generación entre el Blade V8 y este Blade V9 que ahora analizamos tiene que ver con su pantalla. No porque abandonen los paneles IPS LCD, que no lo hacen, sino porque adoptan el que ya es el formato preferido por buena parte de los fabricantes del mercado. Las 5,2 pulgadas del pasado año se convierten en 5,7 pulgadas, el FullHD pasa a ser FullHD+ y con ello estiramos la pantalla y prácticamente mantenemos la misma densidad.

El colorido de este panel es bastante correcto, incluso un poco más saturado que la media. Algo que se agradece, pues la viveza de colores le sienta de maravillas al nuevo diseño alargado, aunque por el camino se ha quedado la personalización de la temperatura de color de la pantalla que antes teníamos en el sistema. El perfil de serie es el único que hay, y sólo nos quedará jugar con el brillo para adaptar la experiencia. Eso sí, tendremos un modo de luz nocturna que lo teñirá todo de amarillo anaranjado para, en teoría, descargar nuestros ojos de tonos fríos y agotadores.

Sin posibilidad de personalización por software, el Blade V9 ofrece una buena visualización en casi cualquier situación. Buen brillo, buen contraste, buen color.

Hablemos del brillo, correcto en todo momento, incluso en exteriores. Cabe destacar que la visibilidad lejos de un techo es bastante buena, pese a que los paneles LCD suelen adolecer de un brillo máximo algo reducido en comparación con su competencia directa, el OLED. Además, el ajuste automático de brillo en función de la luz ambiental se ha portado bien y a buena velocidad, permitiendo que la experiencia fuese satisfactoria en casi todo momento.

Toca ponerle un notable en cuanto ángulos de visión, pues aunque pierde contraste en cuanto lo inclinamos, la visibilidad se mantiene hasta ángulos en los que normalmente ya no usamos un teléfono. También se ha comportado en cuanto a limpieza. El cristal frontal de este Blade V9 se ha mantenido limpio, o con sensación de estarlo, en casi todo momento. Aunque, inevitablemente, tengamos que hacer que pase de vez en cuando cerca de un trapo o de la ropa que llevemos puesta.

En este Blade V9 tenemos gestos y movimientos configurables, un modo bolsillo y hasta el doble toque para encender la pantalla

Mención especial a los gestos, configurables desde los ajustes del teléfono y que nos permiten que los usemos incluso con la pantalla apagada, si así lo indicamos. Gestos como posponer la alarma, silenciar el teléfono o agitarlo para encender la linterna. Como nota negativa, el doble toque para encender la pantalla es demasiado lento, llegando en ocasiones a parecer que no funciona.

Bastante buen panel éste del Blade V9. Cumplidor, con pequeñas alegrías como la del brillo para una correcta visualización, y con un formato 18:9 que a día de hoy aún resulta llamativo pero que no tardará en convertirse en el estándar. Buen tacto, buena limpieza y bastante buena sensación táctil. Un gran trabajo con la pantalla de un teléfono que, no en vano, aspira a ser un "todo pantalla", y se queda cerca de conseguirlo.

Gama media eres, y como gama media te comportarás

El rendimiento del ZTE Blade V9

El cerebro de un teléfono móvil es uno de los componentes más importantes, pues una mala experiencia de uso por falta de potencia puede empañar cualquier otra característica. A los mandos del ZTE Blade V9, el fabricante ha colocado al Snapdragon 450 de Qualcomm, ocho núcleos a 1,8GHz de velocidad de reloj con una Adreno 506 como GPU y con 3GB como apoyo en la RAM. En cuanto al almacenamiento interno, 32GB de los que tenemos disponibles aproximadamente 23GB para nuestro uso. Si necesitamos más, podemos añadir una microSD adicional y solucionado.

Como decíamos, estamos ante una gama media y no podemos exigirle rendimientos de primer nivel, pero sí que la experiencia sea fluida en todo momento, y aquí el Blade V9 pasa la prueba con nota. No ya sobre la interfaz, prácticamente limpia con Android 8.1 Oreo por bandera, sino también durante la ejecución de aplicaciones y juegos. Eso sí, no abusemos mucho de la potencia de estos últimos pues el Snapdragon 450 tampoco ha sido construido para obrar milagros. Los juegos más exigentes laguean y sufren en el apartado gráfico.

El Snapdragon 450 es una gama media solvente en casi todas las situaciones, pero su aspecto gráfico es algo flojo con juegos más "tragones" de la cuenta

La experiencia de uso ha sido buena también en multitarea, pues aunque 3GB puedan parecer algo justos a día de hoy, no hemos tenido cierres de aplicaciones inesperados en segundo plano, y todo se ha desarrollado por cauces normales. Varias aplicaciones en ejecución con una rápida respuesta y mejor recuperación del segundo plano, y sólo las ya mencionadas pegas con el rendimiento en títulos pesados. En lo relativo al día a día, un terminal que cumple sobradamente con lo que promete.

Hagamos una pequeña parada en los tests sintéticos, los benchmarks encargados de mostrar el rendimiento bruto del procesador y otros componentes en distintas situaciones. Como de costumbre, lo sometemos a las pruebas de AnTuTu, Geekbench, 3D Mark y PC Work. Aquí tenéis los resultados comparados:

ZTE Blade V9

Huawei P10 Lite

bq Aquaris U2

ZTE Blade V8

Procesador

Snapdragon 450

Kirin 658

Snapdragon 435

Snapdragon 435

RAM

3GB

3GB

2GB

3GB

AnTuTu

*70.273

59.806

*55.951

45.988

GeekBench

753 / 3.754

903 / 3.337

655 / 2.426

655 / 2.570

3DMark (Icestorm Unlimited)

12.716

11.412

9.922

10.313

PC Mark (Work 2.0)

4.460

4.527

3.720

4.978

Nota: las pruebas de AnTuTu con un asterisco corresponden a la versión 7 del benchmark, que muestran resultados más elevados debido al cambio del algoritmo.

Una novedad interesante en el teléfono es que ha habido cambios con esta nueva generación. Si en el Blade V8 teníamos lector de huellas pero no chip NFC, ahora el paquete llega completo. No sólo eso sino que también contamos con Android Pay, ahora Google Pay, preinstalado. Así que podremos configurarlo y pagar con nuestro móvil allá donde haya un TPV inalámbrico, o bien utilizar la aplicación de la entidad bancaria que prefiramos. Las opciones están abiertas, y este lector de huellas es lo bastante rápido como para darle todo el uso que sea necesario. Por cierto, la precisión ha mejorado también con respecto al lector del pasado año.

Las gamas medias de hoy no son iguales que las de ayer, y es sencillo encontrarse tan cómodo con ellas que uno pierde de vista que no tiene entre las manos un teléfono tan potente como los líderes de gama. Con el Blade V9 no es distinto, y sólo en momentos puntuales, como la citada carga de juegos de alto nivel de exigencia, nos hacen "despertar". Un teléfono correcto para casi todas las situaciones, y que se desenvuelve a la perfección dentro de su categoría. Buen cerebro.

Oreo casi puro, como Android debería ser

El sistema del ZTE Blade V9

No es que estemos ante un teléfono con Android One, ni tampoco ante uno con Android en su versión de stock, pero desde luego lo parece. La versión 8.1 con la que ZTE ha dotado a su nuevo Blade V9 llega con tan pocas modificaciones que la experiencia pasaría fácilmente por la de un teléfono firmado por la propia Google. Con algunas salvedades, por supuesto, como la presencia de algo de bloatware, incluido Avast.

Cuando hablamos de bloatware nos referimos a que la ROM del ZTE Blade V9 no llega completamente limpia de aplicaciones no solicitadas. La suite completa de apps de Google llega con compañía, como los juegos Asphalt Nitro, Kingdoms o Little Big Cry 2, o como Superb Cleaner, que se debe encargar de mantener nuestro teléfono limpio de "basura" como cachés demasiado voluminosos y archivos descargados que llevan demasiado tiempo lastrando el sistema.

De no estar presente el bloatware, la experiencia de Android en este Blade V9 sería sobresaliente. Pero está, aunque pueda desinstalarse.

Pero la presencia más destacada entre las aplicaciones no solicitadas es la de Avast Mobile Security, una versión de la aplicación que llega con anuncios, salvo que nos registremos, y que, entre otras cosas, cumple con la misma función que Superb Cleaner: borrar archivos inservibles o "basura", como indica la propia aplicación. "Por suerte", al tratarse de Android Oreo podremos eliminar todas estas aplicaciones si no deseamos que estén presentes en nuestro sistema. Pero, como siempre solemos decir, lo ideal sería que no estuviesen desde el primer momento. Un sistema limpio es un sistema más eficiente.

3.100 mAh algo grises, y eso es bueno

La batería del ZTE Blade V9

Ésa es la batería interna de este Blade V9, 3.100 mAh que crecen desde la pasada generación pese a que el teléfono, ahora sin curva trasera, es menos grueso. La batería, como en modelos anteriores de la marca y como en prácticamente ya todo el mercado, no es extraíble, aunque el procesador nos ofrece carga rápida y ése siempre es un detalle a agradecer.

En cuanto a autonomía, los 3.100 mAh del ZTE Blade V9 han respondido en dos tipos de uso. Bien llevando la pila al límite, y forzando al teléfono a mantener la pantalla encendida durante de 5 a 5:30 horas en un sólo día, o bien olvidándonos de cargarlo por la noche y, con un uso algo menos exigente, alcanzar las 4:30 horas de pantalla en casi 36 horas de uso.

Un día de uso sin problemas y carga rápida, las principales características de la pila de 3.100 mAh del Blade V9

En cualquier caso, el Blade V9 cuenta con una batería decente que cumple en la línea de lo que la gama media ofrece en la actualidad, salvo contadas excepciones, y con carga rápida la tendremos a tope en menos de dos horas. Una batería que no destaca por su brillantez pero que tampoco decepciona. Una batería algo gris, si nos permitís la expresión, pero eso no siempre es una característica negativa.

Hablemos de sus cámaras, de las tres

La doble cámara del ZTE Blade V9

Ya el Blade V8 se presentó ante nosotros portando dos cámaras a la espalda, así que la nueva generación de los V de ZTE no podía ser menos. En esta ocasión los sensores crecen. De la pareja de 13 y 2 megapíxeles del pasado año llegamos a un modelo con 16 megapíxeles y 5 megapíxeles. Una pareja que cumple exactamente la misma función que el año anterior: un sensor para capturar las fotografías, otro para lecturas de profundidad. En cuanto a los selfies, 13 megapíxeles con modo retrato, aunque no se trata del desenfoque sino de un ajuste predefinido que podemos elegir cuando queramos. Pero comencemos por el principio.

Comencemos con las fotografías normales, con el comportamiento de la cámara en el día a día. La captura es veloz con buena luminosidad, y los colores se muestran vivos pero sin sobresaturar, dejándonos grabadas imágenes bastante llamativas, sobre todo si las vamos a visualizar en la propia pantalla del teléfono. Bordes nítidos, un enfoque veloz y un buen rango dinámico pese a que en ocasiones no le hemos puesto las cosas fáciles. La cámara trasera del Blade V9 ha respondido en todas estas ocasiones con buena iluminación. Como era de esperar, la cosa se resiente en cuanto la luz se ausenta.

Análisis del ZTE Blade V9
Análisis del ZTE Blade V9
Análisis del ZTE Blade V9
Análisis del ZTE Blade V9
Análisis del ZTE Blade V9 El ZTE Blade V9 trabaja bastante bien los primeros planos, sin ser una auténtica cámara macro

Con menos luz ambiental, el enfoque del Blade V9 sigue siendo veloz aunque en ocasiones es algo errático, y en alguna que otra fotografía hemos tenido que volver a pulsar en la pantalla para enfocar la zona que habíamos pedido desde el primer momento. La captura también se ralentiza aunque no en exceso, y nos deja capturar bastante luz gracias una lente f/1.8 que, sin embargo, podría trabajar mejor para borrar el ruido de las escenas. Pero, como decíamos, las cámaras tienden a resentirse en baja luz, y las de las gamas medias sufren algo más.

Estas buenas sensaciones, sin embargo, se estropean cuando llegamos a la principal característica de la cámara: el bokeh. El desenfoque selectivo, el motivo de que tengamos una segunda lente junto a la primera, no funciona como debería. Incluso es justo decir que la experiencia ha empeorado de un año para otro. En el Blade V8 encontrábamos un desenfoque algo forzado, incluso jugando con valores altos de su desenfoque variable por software, y ahora lo que encontramos es un algoritmo con bastantes problemas.

Análisis del ZTE Blade V9 Con objetos fijos, el bokeh funciona de forma errática. Algunas veces bien...
Análisis del ZTE Blade V9 Y otras realmente mal
Análisis del ZTE Blade V9 Otro ejemplo más, con la cola de la paloma en primer plano difuminada, y otra paloma en el fondo que es, directamente un borrón

Fotografiando objetos fijos, la cámara del Blade V9 encuentra algunos problemas con los bordes, parece que detectarlos le presenta dificultades y suele, con más frecuencia de la debida, "emborronarlos", rompiendo así la sensación de que estamos ante un buen desenfoque. Cuando el objeto tiene algo de movimiento genera más aberraciones de las que podríamos pasar por alto, como en el caso de la fotografía de la paloma que añadimos al análisis, con la cola virtualmente "destrozada" por el algoritmo, que sitúa al pájaro en primer plano y a su cola en el fondo, difuminándola por completo.

Análisis del ZTE Blade V9 Nuevo bokeh con partes del fondo desenfocadas y otras a foco, confundidas con el primer plano
Análisis del ZTE Blade V9 Otro ejemplo de un efecto mal ejecutado, enfocando a las redes

Si le ponemos las cosas algo difíciles, el algoritmo empeora aún de forma más notable. El software tiene problemas a la hora de diferenciar el fondo del primer plano, y la fotografía resultante que se genera crea efectos extraños, casi producto de un filtro creativo de Photoshop que de una fotografía tomada en un único disparo. Ajustar el desenfoque a posteriori, algo que se puede hacer desde la propia galería del teléfono, tampoco ayuda a arreglar estas fotografías. La muestra más clara la encontramos en la fotografía de la red de la portería de fútbol, con notables errores a la hora de combinar la imagen de ambas lentes, tal vez debido a problemas de enfoque o simplemente a un algoritmo defectuoso.

Dado que todos estos problemas parecen ser de software, confiamos en que actualizaciones posteriores del teléfono lleguen a mejorar la funcionalidad. Sobre todo porque, como comentábamos, el Blade V8 funcionaba mejor que este Blade V9, mostrando que el fabricante sabe trabajar mejor estos aspectos pero que en su nuevo teléfono llegan poco pulidos, o tal vez aún sin su versión de software definitiva. Suspenso en desenfoques para una cámara que, por desgracia, nos vende el efecto como parte inseparable de su apuesta por la doble lente.

Análisis del ZTE Blade V9 La cámara frontal es, sin duda, la más regular de las tres

En cuanto a la cámara frontal, el Blade V9 mantiene un funcionamiento bastante regular en casi todas las situaciones. Con buena y mala iluminación, las fotografías son veloces, los colores son correctos y en general muestran buen nivel de detalle, con los consabidos problemas de ruido cuando la iluminación es deficiente. Merece una mención el ya mencionado modo Retrato de la cámara frontal, cuyos resultados sobre la fotografía son poco apreciables. No llegamos a saber, en muchas ocasiones, si una fotografía está disparada con modo Retrato o con el modo automático cuando la observamos en la galería. Se habría agradecido un efecto más visible.

Es una lástima que este ZTE Blade V9 falle en algo tan básico a día de hoy como la cámara fotográfica. Decíamos que todo parece ser un problema más de software que de calidad de lentes o sensores, por lo que la solución está en manos del propio fabricante. Y no debería tardar en hacerlo, pues la competencia en el juego de los desenfoques de la gama media está bastante fuerte en los últimos lanzamientos. Ya no sólo basta con hacer buenas fotografías, ahora también hay que dominar la fotografía computacional. Es el futuro, y ZTE debe mejorar aquí con su último Blade V9.

Y antes de terminar, del sonido

El sonido del ZTE Blade V9

Ya vamos cerrando el análisis del último teléfono de ZTE y toca hablar del sonido, un aspecto importante de la experiencia multimedia, y una característica cada vez más usada. Pues ya no sólo hablamos de llamadas y archivos almacenados, el streaming va in crescendo y los podcasts están a la orden día. Cómo suena el Blade V9 es un dato importante, tanto a través del altavoz como de los auriculares.

En el primer aspecto, el altavoz de este Blade V9 es alto y claro, nítido incluso en situaciones algo complejas y no hemos llegado a notar distorsiones pese a que, como solemos hacer en los análisis, Ariana Grande ha tratado de forzar los agudos. El equipo de sonido del V9 ha respondido con nota, y hay que añadir que su software Dolby permite jugar con la ecualización para personalizar la experiencia a nuestro gusto. Incluso diferenciando perfiles para altavoz y para auriculares.

Notable alto para el altavoz, bien alto para los auriculares

Auriculares que, por cierto, suenan con poca potencia. Buena calidad de sonido, buenos graves incluso sin utilizar la personalización que el software de Dolby pone a nuestra disposición, pero un sonido bajo. Una lástima pues la experiencia perfecta llega sólo con unos auriculares cerrados. Si tenemos auriculares in-ear o over-ear, o auriculares abiertos, echaremos de menos algunos decibelios extra.

ZTE Blade V9, la opinión de Xataka Móvil

ZTE Blade V9, la opinión de Xataka Móvil

Llega el momento de desprendernos del Blade V9 después del tiempo que hemos dedicado a hacer la review, a llevarlo en el bolsillo como nuestro móvil personal. Toca formatear y devolverlo a la caja, pero no sin antes dejar aquí plasmadas las conclusiones del análisis. Un esbozo a grandes rasgos que resuma la experiencia de uso de esta última creación de ZTE destinada a la gama media.

Satisfechos con el diseño, pese a que ya mencionamos su extrema sobriedad, hemos tenido un teléfono bien construido, con buen tacto y que parece resistente, aunque el cristal podría darnos algún disgusto fruto de caídas. Un dispositivo de gama media con un buen rendimiento en líneas generales, salvo cuando hemos pretendido que sea más de lo que en realidad es, y cuya pantalla nos deja un grato sabor de boca. Incluso su batería ha sido satisfactoria, permitiéndonos un día de uso sin problemas.

Es una pena que el desenfoque de la cámara tire hacia abajo de la media de un teléfono que debió ser más alta. Tal vez con tiempo y actualizaciones...

El gran talón de Aquiles ha sido, sin embargo, el de su cámara. Buenas lentes y buenos sensores para fotografías corrientes, pero un mal resultado en su característica estrella: el bokeh selectivo. Mucho que mejorar por ZTE en este aspecto, y esperamos verlo en próximas actualizaciones del software del sistema. Pero en este momento en el que el teléfono se apaga y se introduce en su caja, el algoritmo encargado de desenfocar no está a la altura. Cosas que mejorar para una gama media que debe presentar batalla. Puede que dentro de poco sea un rival de gran altura.

7.46

Diseño7.5
Pantalla8.0
Rendimiento7.5
Cámara6.25
Software8.0
Autonomía7.5

A favor

  • No teníamos NFC, este año sí
  • El Snapdragon 450 rinde mejor de lo esperado
  • Diseño robusto aunque sobrio

En contra

  • El algoritmo de desenfoque, así no
  • De nuevo bloatware, aunque desinstalable

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